A comienzos de julio anticipamos lo que muchos evitaban decir en voz alta: la recesión económica, el auge del turismo emisivo, la caída del receptivo y el alza de los costos golpearían con fuerza al turismo nacional. Hoy, con la primera foto del receso, la proyección se confirma: la temporada de invierno atraviesa una crisis de ocupación, consumo y gestión.
La temporada de invierno al borde del colapso: caída de ocupación, sin nieve ni alivios fiscales
La temporada de invierno atraviesa una crisis profunda: baja ocupación, falta de nieve, y sin planes concretos de estímulo ni políticas o cifras oficiales.
La escasez de nieve natural en los principales centros invernales del país agrava el panorama para los destinos patagónicos.
Los principales destinos del país reportan una fuerte caída en la afluencia de visitantes, estadías más cortas, gasto medido y un impacto directo sobre las economías regionales.
Sin medidas de alivio desde el gobierno nacional y meros anabólicos provinciales, el sector privado reclama acciones urgentes: beneficios fiscales, financiamiento y promoción efectiva.
Mientras tanto, se estudia la posibilidad de aplicar un IVA diferencial para el turismo, pero aún no hay definiciones concretas. (El plan de Daniel Scioli para bajar los impuestos)
La falta de nieve en los centros de esquí, sumada a la ausencia de programas como “PreViaje” o “Argentina Emerge”, completan un panorama que se replica desde la Patagonia hasta el Norte argentino.
En paralelo, el silencio oficial y la falta de estadísticas y proyecciones contrastan con la expectativa que generaban los inviernos anteriores.
Al cierre de esta edición, la fe y la esperanza del entramado turístico perdían fuerza, y el foco estaba puesto en el fin de semana intermedio y en las llegadas de última hora.
Centros de esquí sin nieve
La escasez de nieve natural en los principales centros invernales del país agrava el panorama para los destinos patagónicos.
Bariloche, San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Las Leñas enfrentan cancelaciones, reprogramaciones masivas y niveles de ocupación hotelera muy por debajo del promedio habitual para esta época del año.
En Bariloche, empresarios del sector ya hablan de una “temporada perdida”. La nieve técnica permite mantener algunas actividades, pero no alcanza para sostener la demanda esperada.
Desde la Cámara de Turismo local comunicaron que las reservas para agosto “vienen flojas”; al tiempo que indicó que, por la realidad cambiaria, el público regional está eligiendo Chile antes que Bariloche.
“Somos una ciudad que trabaja casi exclusivamente con el turismo, pasamos a tener dos meses por temporada fuerte y después entramos en una zozobra que empezamos a competir con precio y no calidad”, lamentaron, para detallar que el consumo también tendrá un retroceso. (Bariloche sufre por la falta de nieve)
Por otra parte, confirmaron que Cerro Catedral no está “full operativo” y que Piedras Blancas permanece cerrado. Las expectativas se depositan ahora en una posible mejora climática hacia fines de julio.
Villa La Angostura enfrenta una realidad similar. “No hay nieve ni turistas”, resumieron referentes del sector hotelero, que ubican la ocupación en torno al 30%.
En San Martín de los Andes, operadores aseguran que “la temporada está muy por debajo del promedio histórico”, con fuertes caídas en el turismo nacional y menor presencia de extranjeros.
Las Leñas, en Mendoza, también sufre la falta de nieve acumulada, que impide el funcionamiento pleno del centro de esquí.
Buenos Aires reconoce la crisis
A contramano del silencio nacional, el Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires fue uno de los primeros organismos públicos en reconocer la gravedad del momento. En articulación con cámaras empresariales, agencias de viajes y hoteleros, CABA lanzó un paquete de medidas para intentar amortiguar la caída de visitantes.
El diagnóstico es contundente: el turismo internacional muestra una fuerte retracción (-19%) en los primeros cinco meses de 2025, atribuida a la baja conectividad aérea, un tipo de cambio poco competitivo y el deterioro económico global y local.
Frente a este escenario se definieron acciones inmediatas para estimular escapadas urbanas y reforzar la visibilidad del destino:
- Tarifas promocionales en agencias de viajes, con paquetes de dos o tres noches en hoteles de categoría, traslados y recorridos culturales.
- Acuerdos con el sector hotelero para ofrecer beneficios adicionales: desayunos sin cargo, upgrades y descuentos por estadías extendidas.
- Campañas digitales regionales orientadas a mercados cercanos como Uruguay, Chile y el sur de Brasil.
- Participación conjunta en ferias y acciones comerciales con foco en mantener el posicionamiento de Buenos Aires como ciudad cosmopolita y accesible.
Mendoza: ocupación débil y consumo restringido
Aunque mantiene algo de movimiento en zonas tradicionales como el centro, el Valle de Uco o el corredor vitivinícola, Mendoza no logra alcanzar los niveles de ocupación ni de consumo registrados en el invierno pasado. (Proyecto de ley para que hoteles y restaurantes de Buenos Aires dejen de pagar Ingresos Brutos)
Según estimaciones de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Mendoza (Aehga), algunos corredores turísticos no superan el 40% de ocupación, con una caída pronunciada en el segmento medio. El consumo también se redujo: se privilegian actividades gratuitas o de bajo costo, y los restaurantes operan con menor rotación.
Ante este contexto, empresarios mendocinos presentaron una serie de propuestas al gobierno provincial, que incluyen:
- Exenciones temporales de Ingresos Brutos.
- Moratorias y planes de pago impositivos.
- Financiamiento para capital de trabajo con tasa subsidiada.
Desde el sector, además, remarcan la urgencia de una promoción nacional más agresiva y una coordinación efectiva con Nación para enfrentar el impacto que la inflación, el ajuste fiscal y el dólar turista tienen sobre el movimiento turístico.
Mar del Plata: un invierno peor que en pandemia
La situación en “La Feliz ” es alarmante. Para la primera quincena de julio las reservas no superaron el 30%, y muchos empresarios locales aseguran que el nivel de actividad es incluso más bajo que durante los inviernos marcados por la pandemia.
“Tenemos la gente contratada, todo listo, pero los números no cierran”, afirmó Eduardo Palena, vicepresidente 2° de la Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de la ciudad. Según detalló, la mayoría de los hoteles de menor categoría no registran reservas, y los establecimientos con mayor reputación apenas alcanzan el 45% de ocupación.
Además, solo un 70% de la capacidad hotelera está operativa este invierno. La recesión económica aparece como la principal explicación: “La gente no tiene plata”, sentenció Palena. También advirtió que el destino perdió competitividad frente a países limítrofes, y reclamó medidas urgentes, como:
- Reducción de la carga impositiva.
- Plan de pagos especial en 48 cuotas con tasa preferencial.
- Campañas promocionales para incentivar el turismo familiar.
El NOA sufre una de sus peores temporadas
En el Norte argentino la temporada de invierno también se presenta como una de las más flojas en años. En Salta, autoridades y empresarios reconocen la caída de visitantes y ya redireccionan esfuerzos hacia el verano.
En destinos tradicionales como Valle de Lerma y Coronel Moldes la ocupación ronda apenas el 20%, cuando en temporadas anteriores se acercaba al 100%. La ciudad de Salta enfrenta además una fuerte baja en la actividad gastronómica.
“Lo primero que deja de hacer la gente en crisis es salir a comer”, sostuvo Juan Lucero, subsecretario de Desarrollo y Competitividad del Ministerio de Turismo provincial.
En la capital salteña, el Ente de Turismo reportó una caída de la actividad en el orden del 40%. Su coordinador, Fernando García Soria, explicó: “El turismo deja de ser una prioridad cuando los ingresos no alcanzan. Primero hay que cubrir lo básico, después se piensa en viajar”. (Turismo argentino frente a un abismo: 300 mil empleos en riesgo si no se toman medidas)
Junto a Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero, Salta impulsa estrategias regionales con circuitos integrados, promociones conjuntas y acciones de contención. Aun así, la ocupación promedio no supera el 50%.
En La Rioja el panorama es igualmente crítico. La demanda de camas ronda el 35% y el turismo regional prácticamente desapareció. Leopoldo Badoul, titular de la Cámara de Turismo local, afirmó: “Volvimos a los números de hace seis años. El ajuste de Milei desplomó la demanda y no hay señales de mejora”.
También advirtió que muchos prestadores no logran cubrir los costos básicos, como el pago de servicios públicos.
En Catamarca la situación también es grave. Cristian Fernández, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes, sostuvo que la provincia -como muchas otras- está “muy golpeada”.
Leticia Balut, presidenta de AHT Jujuy, especificó que el nivel de reservas para julio se encuentra lejos del ideal. “Si bien los hoteles de categorías superiores presentan mejores cifras, el promedio general ronda entre el 50% y el 70%, dependiendo de la zona".
Además, puntualizó que se vislumbra un cambio en los hábitos de consumo, "con un fuerte incremento de las reservas de último momento, lo que dificulta las proyecciones de ocupación”.
Puerto Madryn revive cifras de los ‘90
Con una ocupación que apenas alcanza el 30%, Puerto Madryn enfrenta una de las temporadas de invierno más débiles desde que el turismo empezó a desarrollarse como motor económico local.
Leandro Bruzzo, referente de AHT local, aseguró que se trata de una temporada “regulada”, con una demanda limitada tanto en el mercado nacional como internacional. “El turismo regional no alcanza para compensar la caída de visitantes de otras provincias. Y sin promociones ni incentivos fiscales, el panorama es preocupante”, apuntó.
La comparación con los años ‘90 –cuando el turismo era incipiente en la ciudad– grafica la magnitud del retroceso, coincidieron desde las gremiales empresariales de Madryn.
Una temporada de invierno sin respaldo oficial
A diferencia de los últimos años, el receso invernal 2025 no cuenta con ningún programa estatal de estímulo. El PreViaje –herramienta que dinamizó el turismo interno durante la gestión de Matías Lammens– fue eliminado; mientras que Argentina Emerge, impulsada en 2024 por Daniel Scioli, no tuvo continuidad.
La falta de respaldo oficial repercute directamente en la demanda. Sin mecanismos de incentivo ni campañas masivas, muchas economías regionales quedaron desprotegidas en su temporada más fuerte del año.
“La comparación con años anteriores, donde estos programas impulsaban la demanda, deja en evidencia la dimensión del retroceso”, señalaron desde entidades gremiales.
Silencio oficial y cautela empresaria
A esta altura del año, en temporadas anteriores, ya se conocían estimaciones oficiales sobre movimiento turístico, ocupación y gasto.
Sin embargo, este invierno transcurre sin estadísticas públicas ni proyecciones desde la Secretaría de Turismo, la Cámara Argentina de Turismo (CAT), CAME o Fedecatur.
En 2024, el gobierno nacional difundía cifras con pronósticos récord. Hoy, el silencio es generalizado. Tampoco el sector privado brinda números concretos: las cámaras evitan divulgar datos, y los dirigentes optan por la prudencia ante un contexto desfavorable.
Sin demanda consolidada, con ocupación hotelera a la baja y nieve escasa en los centros invernales, el invierno 2025 se enfrenta a un escenario que muchos prefieren no verbalizar.
Los números del invierno 2024
En este contexto, vale recordar los datos del invierno 2024, que en muchas variables ya registraban caídas respecto a 2023:
- 4,9 millones de personas viajaron por el país durante las vacaciones de invierno.
- El movimiento turístico cayó un 11,9% interanual.
- El impacto económico fue de $ 1,2 billones, un 22,2% menos que en 2023.
- El gasto promedio fue de $ 59.890, con una caída real del 3%.
- La estadía media fue de 4,1 noches (en 2023 había sido de 4,5).
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