Primero fueron las demoras. Después, las cancelaciones masivas, los aviones en tierra, los problemas para pagar el combustible, las deudas con proveedores y trabajadores y, finalmente, la paralización de los vuelos. Ahora, Flybondi también se quedó sin su principal canal comercial: su página web dejó de funcionar. (Flybondi está contra las cuerdas)
Flybondi: qué hay detrás del apagón de su página web y por qué es apenas la punta del iceberg
Tras 12 días sin volar, Flybondi también se quedó sin página web. Embargos, deudas y una disputa entre accionistas explican un deterioro que no encuentra piso.
La caída de la página web de Flybondi se suma a una sucesión de problemas operativos, financieros y societarios que atraviesa la aerolínea.
En pocas palabras
- Flybondi se quedó sin página web tras 12 días sin vuelos.
- La aerolínea enfrenta embargos por deudas millonarias, salarios adeudados y 700 exempleados esperando indemnizaciones.
- COC Global Enterprise intimó a Cartesian Capital Group por la normalización de la compañía y posibles acciones legales.
El error 504 “Gateway Time-out” que el 18 de agosto impedía consultar vuelos, comprar pasajes o realizar gestiones fue reemplazado este miércoles por un error 403 “Forbidden”. Más allá de las diferencias técnicas entre ambos códigos, la consecuencia sigue siendo la misma: el sitio oficial permanece inaccesible.
Y, en el contexto actual de la low cost, el apagón digital difícilmente pueda analizarse como un episodio aislado. La web fuera de servicio es la última expresión visible de una crisis que ya atravesó prácticamente todas las áreas de la compañía, mientras comienza a quedar expuesta también una disputa entre sus accionistas.
Flybondi: el final de su último canal de ventas
El sitio de Flybondi comenzó a mostrar un error “504 Gateway Time-out”, que estaría relacionado con la caída de su servidor principal.
Sin embargo, el inconveniente adquiere otra dimensión porque la página se había convertido prácticamente en el último canal disponible para comprar pasajes de la compañía. Hace tiempo que el canal profesional "le soltó la mano" a Flybondi, dejando de comercializar sus vuelos ante el elevado nivel de cancelaciones y los consecuentes reclamos de los pasajeros.
De esta manera, la crisis de la low cost dejó de afectar únicamente su capacidad para transportar pasajeros: alcanzó también su posibilidad de vender sus servicios.
La caída ocurrió, además, después de 12 días consecutivos sin vuelos. La aerolínea no opera desde el 6 de agosto y el deterioro venía acelerándose desde mucho antes.
Por ejemplo, durante las vacaciones de invierno canceló el 66,53% de sus servicios programados, mientras que en el primer semestre había concentrado el 73,73% de todas las cancelaciones registradas en el mercado aerocomercial local. (Flybondi concentró casi el 74% de las cancelaciones de vuelos en Argentina durante el primer semestre)
Del problema operativo a una crisis financiera
La sucesión de cancelaciones fue durante meses la cara más visible de los problemas de Flybondi. Sin embargo, detrás del deterioro operacional comenzó a emerger una situación financiera cada vez más compleja.
Uno de los golpes más recientes llegó desde la Justicia, que dispuso embargos sobre las cuentas bancarias de la aerolínea por deudas reclamadas por ARCA superiores a $ 1.500 millones. (Flybondi suma un nuevo conflicto: Hotel Presidente reclama una deuda por más de $ 600 millones)
La medida tiene consecuencias que exceden el frente tributario. COC Global Enterprise, accionista mayoritario de Flybondi, asegura que los embargos impiden actualmente a la empresa “realizar cualquier pago o transferencia bancaria”, reduciendo todavía más el margen disponible para afrontar compromisos y sostener la operación.
Los problemas financieros también alcanzaron al personal. La compañía acumula salarios correspondientes a junio y julio y el medio aguinaldo, mientras más de 700 exempleados aguardan desde hace meses el pago de indemnizaciones y acuerdos de retiro voluntario. (Flybondi: más de 700 ex trabajadores aún no cobraron indemnizaciones y acuerdos de retiro voluntario)
A esto se suman pedidos de quiebra y versiones sobre la posibilidad de recurrir a un concurso preventivo como herramienta para reordenar los pasivos.
Una crisis que ahora enfrenta a los accionistas de Flybondi
Mientras los aviones permanecen en tierra y la web está fuera de servicio, la interna societaria comenzó a trasladarse al terreno público.
COC Global Enterprise intimó a Cartesian Capital Group, accionista de Flybondi y con representación en su directorio, para que intervenga en la normalización de la compañía.
Según informó Infobae, COC aseguró que los representantes de Cartesian no respondieron a sus intentos de contacto y anticipó que el reclamo podría derivar en acciones legales en tribunales argentinos e internacionales. (Flybondi y un futuro sigue siendo tempestuoso)
El grupo encabezado por Leonardo Scatturice sostiene que desde su ingreso realizó aportes por más de US$ 70 millones y colaboró con la reestructuración de pasivos. Al mismo tiempo, responsabiliza a la administración anterior por la existencia de pasivos ocultos, presuntos desvíos de fondos y decisiones que califica como ajenas a una lógica comercial.
La disputa introduce así una nueva dimensión en la crisis: ya no se discute únicamente cómo conseguir recursos para sostener a Flybondi, sino quién debe asumir las decisiones necesarias para intentar normalizarla y quién es responsable por el deterioro acumulado.
Cancelaciones, pasajeros y una deuda que sigue creciendo
El problema excede largamente el futuro societario de la aerolínea. La progresiva pérdida de confiabilidad de Flybondi viene afectando desde hace meses a pasajeros, agencias de viajes y toda la cadena de comercialización.
Según datos de Failbondi, la compañía acumula alrededor de 2.400 vuelos cancelados en 2026, con unos 383 mil pasajeros afectados. El sitio señala además que desde enero no estaría realizando los reembolsos correspondientes por los servicios cancelados y estima que el pasivo asociado a esos tickets podría superar los US$ 19 millones.
El deterioro no comenzó con el actual cese de operaciones. En mayo, Flybondi había cancelado el 46,9% de sus vuelos; durante el primer semestre concentró casi tres de cada cuatro cancelaciones en Argentina y, en las vacaciones de invierno, llegó a dejar sin operar dos de cada tres servicios programados.
Los errores 504 y 403, últimas pantallas de una crisis mucho mayor
La caída de flybondi.com podría solucionarse técnicamente y la página volver a estar operativa. El problema, sin embargo, está bastante más lejos de resolverse con el reinicio de un servidor.
En pocos meses, la compañía pasó de atravesar una crisis de puntualidad y cancelaciones a reducir drásticamente su operación, acumular conflictos con proveedores y trabajadores, sufrir embargos judiciales, permanecer nuevamente sin vuelos y enfrentar ahora una disputa abierta entre sus propios accionistas.
Por eso, el “Gateway time-out” que aparece en su página funciona casi como una síntesis involuntaria del momento de la low cost: una compañía que todavía busca una puerta de salida mientras se multiplican los frentes que deberá resolver para volver a funcionar con normalidad.
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