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Flybondi: agencias de viajes y OTAs retiran vuelos por las cancelaciones

La crisis de Flybondi alcanza al canal comercial: agencias de viajes y OTAs restringen sus vuelos ante las cancelaciones y el creciente costo de la posventa.

En pocas palabras

  • Flybondi: agencias de viajes y OTAs restringen la venta de vuelos ante cancelaciones y problemas de posventa.
  • Comercialización: grandes plataformas como Despegar y Almundo redujeron o pausaron la oferta de la aerolínea por su irregularidad operativa.
  • Confianza: la low cost enfrenta el desafío de recuperar la credibilidad del canal para que vuelvan a ofrecer sus servicios.
Resumen generado por Thinkindot AI

La crisis de Flybondi tiene consecuencias más allá de los aeropuertos. Tras meses de cancelaciones, reprogramaciones y pasajeros afectados, agencias de viajes y Online Travel Agency (OTAs) retiran o restringen la oferta de vuelos de la low cost, una señal de que la pérdida de previsibilidad ya impacta sobre su capacidad de distribución. (Flybondi está contra las cuerdas)

El fenómeno plantea un nuevo desafío para la compañía: Flybondi consiguió mantener la autorización para operar y comercializar pasajes, pero ahora enfrenta una cuestión que no depende exclusivamente de la autoridad aeronáutica: que los intermediarios estén dispuestos a seguir ofreciendo su producto.

Detrás de la decisión aparece una ecuación conocida por el canal. Una tarifa competitiva puede generar la venta, pero si luego el vuelo se cancela, la agencia debe absorber consultas, reclamos, cambios, reprogramaciones y seguimiento de devoluciones. Cuando esas incidencias dejan de ser excepcionales, el costo de la posventa empieza a pesar tanto como el ingreso generado por la operación.

Flybondi pierde presencia en Despegar y Almundo

La situación adquirió otra dimensión al alcanzar a grandes plataformas de comercialización turística como Despegar y Almundo.

Según informó Clarín, y pudo confirmar este medio, Despegar ajustó el inventario de Flybondi disponible en su plataforma con el objetivo de evitar contratiempos a los pasajeros en medio de la irregularidad operativa de la compañía.

El movimiento resulta significativo por el peso que tienen las OTAs en la búsqueda, comparación y comercialización de vuelos. Una menor exposición dentro de estas plataformas no supone solamente perder un punto de venta: también reduce la presencia de la aerolínea frente a viajeros que comparan precios, horarios y alternativas antes de concretar una compra.

Por su parte, la situación de Almundo presenta, sin embargo, un matiz diferente. Desde CVC, grupo propietario de la compañía, atribuyeron la falta de disponibilidad de Flybondi a tareas de mantenimiento en la integración online con la aerolínea.

Por ese motivo, no puede interpretarse que ambas empresas hayan tomado una decisión comercial idéntica ni definitiva. Pero el dato de fondo permanece: los problemas operativos de Flybondi ya comenzaron a interferir en la comercialización de sus vuelos a través de terceros. (Vuelos: Aerolíneas Argentinas lideró 13 meses, JetSMART 11 y Flybondi se desplomó al 7,6% en julio)

Agencias de viajes: cuando vender un vuelo genera más costos que ingresos

El alejamiento había comenzado antes entre agencias tradicionales.

Una de ellas fue Cuyunco, de Puerto Madryn, que dejó de ofrecer Flybondi luego de las dificultades atravesadas con pasajeros afectados por las modificaciones de la programación. “No ofrecemos Flybondi porque no sabemos qué puede pasar. En vez de dar un servicio a un cliente, nos estábamos cargando un problema ”, explicó su titular, Saúl Cruz.

La definición sintetiza uno de los efectos menos visibles de una crisis aérea.

"El pasajero puede identificar a la aerolínea como responsable de la cancelación, pero cuando compró a través de una agencia suele recurrir primero al intermediario para encontrar una solución", explicó un agente de viajes de La Plata, para agregar: "Acá comienza entonces una cadena de gestiones que puede incluir atención fuera de horario, búsqueda de vuelos alternativos, modificaciones de hoteles o servicios terrestres, comunicaciones con proveedores, pedidos de reintegro y seguimiento posterior del expediente".

En línea, una empresaria porteña enfatizó: "Todas esas tareas tienen un costo. La discusión deja de ser únicamente cuánto margen deja la venta de un pasaje y pasa a ser cuánto puede costar resolverla después."

También entra en juego la relación de la agencia con su cliente. Una mala experiencia con un proveedor puede terminar afectando la confianza construida por el intermediario, aun cuando éste no tenga responsabilidad alguna sobre la cancelación.

Flybondi puede vender, pero las agencias de viajes pueden elegir no hacerlo

La situación abre además una diferencia relevante entre las condiciones regulatorias para operar y las decisiones comerciales del mercado. (Flybondi: más de 700 ex trabajadores aún no cobraron indemnizaciones y acuerdos de retiro voluntario)

A comienzos de agosto, Flybondi presentó ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) un plan de acción luego de que el organismo reclamara explicaciones sobre la consistencia entre su programación, la disponibilidad de aeronaves y los pasajes comercializados.

La autoridad aeronáutica permitió que la empresa continuara operando, aunque mantuvo actuaciones vinculadas con cancelaciones e incumplimientos registrados durante los meses anteriores.

Para Flybondi, superar esa instancia evitó una eventual restricción sobre su comercialización.

Sin embargo, la autorización oficial no implica que una agencia de viajes o una OTA esté obligada a ofrecer sus vuelos.

Y ahí aparece una nueva dimensión de la crisis. La compañía puede conservar sus permisos, disponer de rutas y publicar tarifas, pero necesita también mantener la confianza de los canales que conectan ese inventario con buena parte de la demanda.

Flybondi enfrenta ahora el desafío de recuperar al canal

La recuperación de Flybondi, por lo tanto, no dependerá únicamente de sumar aeronaves o reducir el índice de cancelaciones.

También deberá demostrar que puede sostener una programación suficientemente estable como para que agencias de viajes, operadores y plataformas digitales vuelvan a considerar confiable la comercialización de sus vuelos.

Para Flybondi, este podría ser uno de los efectos más difíciles de revertir: recuperar la operación permite volver a volar; recuperar la confianza del canal requiere demostrar que esos vuelos efectivamente se van a cumplir.