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Hoteles y restaurantes pierden empleo mientras los salarios vuelven a caer

La Secretaría de Trabajo confirmó la caída del salario real. Hoteles y restaurantes perdieron 3.900 empleos y transporte, 14.100 en un año.

En pocas palabras

  • Secretaría de Trabajo: confirmó la caída del salario real privado por segundo mes consecutivo.
  • Empleo: Hoteles y restaurantes perdieron 3.900 empleos formales en un año.
  • Inflación: el sector de Restaurantes y hoteles incrementó sus precios por encima del IPC general en julio.
Resumen generado por Thinkindot AI

La Secretaría de Trabajo confirmó una señal que impacta directamente sobre el turismo: el salario real privado cayó por segundo mes consecutivo y volvió a quedar debajo de noviembre de 2023. El deterioro coincide con menos empleo formal en hoteles, restaurantes y transporte, y con precios turísticos que volvieron a acelerar. (¿Qué genera más empleo, la minería o el turismo?)

El cruce de variables resulta especialmente sensible para una actividad que necesita recuperar el consumo interno. Mientras empresas de la cadena turística enfrentan aumentos de costos, paritarias y márgenes estrechos, el ingreso disponible de quienes deberían sostener la demanda tampoco logra consolidar una recuperación.

El informe de Trabajo: los salarios volvieron a perder contra la inflación

La advertencia surge de un relevamiento de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que analizó tanto la evolución de las remuneraciones efectivamente percibidas por los asalariados privados registrados, como los salarios establecidos en los principales convenios colectivos.

Según la medición oficial, el salario real promedio del sector privado registrado cayó 0,9% en junio, luego de haber retrocedido 2,9% durante mayo. Con esos dos descensos consecutivos, quedó 0,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023, después de mantenerse durante 20 meses por encima de esa referencia.

El resultado adquiere relevancia porque se trata de la medición construida sobre los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), una fuente que permite observar las remuneraciones efectivamente declaradas y no solamente los básicos pactados en las paritarias.

La propia Secretaría atribuyó el deterioro a que los salarios nominales desaceleraron más que los precios. En otras palabras, aun con una inflación sustancialmente menor a la de años anteriores, la velocidad de actualización de los ingresos no alcanzó para sostener el poder adquisitivo. (Inflación: el turismo aceleró en julio, y hoteles y restaurantes volvieron a superar al IPC)

El escenario marca además un cambio frente a la fotografía oficial de apenas unos meses atrás. Con información hasta abril, Capital Humano había destacado que el salario medio real privado crecía 1,3% mensual y se ubicaba por encima de noviembre de 2023, al tiempo que señalaba perspectivas favorables de contratación precisamente en comercio, restaurantes y hoteles.

La nueva información laboral obliga ahora a mirar con mayor cautela esa recuperación.

Paritarias: sólo 7 de 27 convenios lograron ganarle a la inflación

La dispersión resulta todavía más evidente cuando el Gobierno analiza los salarios acordados en las paritarias.

La Secretaría relevó 27 convenios colectivos que comprenden aproximadamente 3,6 millones de empleos formales. En los últimos dos meses analizados, el salario conformado promedio de ese universo perdió 0,7% en términos reales.

Pero detrás del promedio aparecen diferencias profundas.

Sólo siete de los 27 convenios consiguieron mejorar su poder adquisitivo durante el último año. Encargados de edificios encabezaron la recuperación, con 5,9%; seguidos por Camioneros, con 3,1%; Construcción y Farmacia, con 2,5%; Entidades deportivas, 1,7%; y Aceiteros y Seguros, ambos con 1,6%.

En el otro extremo aparecen actividades directamente vinculadas con el mercado interno. Los salarios conformados de los textiles retrocedieron 12,6% en términos reales; metalúrgicos, 12,4%; Comercio, 11%; y Calzado, 10,5%.

Para el turismo, la caída de Comercio es significativa fundamentalmente como termómetro de una amplia masa de consumidores. No debe trasladarse automáticamente a las agencias de viajes, cuyos trabajadores están alcanzados por una negociación específica entre Faecys y Faevyt bajo el CCT 547/08. (Paritarias: cuánto cobrarían los empleados de turismo si se replica la suba del 5,7% de Comercio)

El último acuerdo para la actividad turística estableció una mejora del 5% distribuida entre mayo, junio y julio, además de una revisión posterior de las variables económicas.

La diferencia metodológica también es importante: el salario de convenio representa lo pactado entre gremios y empresas, mientras las remuneraciones registradas por el SIPA pueden incorporar adicionales, premios y otros conceptos. De allí que ambos indicadores no necesariamente evolucionen al mismo ritmo.

Hoteles y restaurantes pierden empleo mientras los salarios vuelven a caer.

Hoteles y restaurantes pierden empleo mientras los salarios vuelven a caer.

Hoteles y restaurantes: casi 4.000 empleos formales menos

La pérdida de poder adquisitivo encuentra otro punto de contacto con el turismo cuando se analiza qué ocurre con el empleo registrado.

El último informe oficial del SIPA contabilizó en mayo 6,107 millones de asalariados privados registrados en Argentina, 0,1% menos que un mes antes. En la comparación interanual, la caída alcanzó el 2,2%, equivalente a 137.500 empleos menos.

La Secretaría de Trabajo reconoce en el documento que el empleo asalariado formal privado mantiene una tendencia descendente desde septiembre de 2023 y que, tras una recuperación parcial hacia fines de 2024, volvió a entrar en una fase contractiva a partir de junio de 2025.

Dentro de ese mapa, Hoteles y restaurantes tenía, en mayo de 2026, 269.900 empleados privados registrados, frente a 273.800 un año atrás.

Son aproximadamente 3.900 puestos menos en 12 meses, lo que representa una contracción interanual del 1,4%. En mayo, además, el empleo del rubro cayó 0,1% mensual desestacionalizado. (La crisis del consumo llega a las tarifas turísticas: hoteles y restaurantes frenan aumentos)

La fotografía, sin embargo, es incompleta si se observa únicamente el empleo registrado. Hoteles y restaurantes es también una de las ramas con mayor informalidad laboral de la economía argentina. Según la última medición anual del Indec, correspondiente al cuarto trimestre de 2025, el 59,7% de los ocupados del sector se encontraba en empleos informales, frente a una tasa promedio nacional del 43%.

También introduce otra variable en el análisis del ajuste. Una eventual reducción del empleo registrado no necesariamente se traduce de manera lineal en desempleo, ya que parte de la actividad puede desplazarse hacia modalidades laborales informales.

Las estadísticas disponibles no permiten afirmar que eso esté ocurriendo específicamente con los puestos perdidos durante el último año, pero la elevada informalidad del sector muestra que se trata de un riesgo estructural que no puede quedar fuera del diagnóstico.

Hotelería y gastronomía: salarios en revisión permanente

La coyuntura explica también por qué las negociaciones salariales de la actividad adoptaron esquemas cada vez más cortos.

Uthgra y Fehgra acordaron el 24 de julio un nuevo tramo para el CCT 389/04, aplicable entre julio y septiembre, y se comprometieron a volver a revisar las condiciones económicas, salariales y de actividad durante octubre.

El mecanismo incorpora sumas extraordinarias y establece una referencia para la negociación que deberá definir los salarios posteriores, en un esquema diseñado para evitar comprometer una pauta de largo plazo en un escenario económico cambiante.

Para las empresas aparece así una doble dificultad: recomponer los ingresos de sus trabajadores sin perder competitividad ni trasladar completamente esos aumentos a precios, especialmente cuando la demanda muestra mayor sensibilidad al valor de los servicios. (Paritarias gastronómicas: cuánto suben los salarios y qué cambia en junio)

Transporte perdió más de 14.000 puestos de trabajo

La contracción resulta más pronunciada en otra rama estrechamente relacionada con el funcionamiento del turismo.

Transporte, almacenamiento y comunicaciones pasó de 515.100 asalariados privados registrados en mayo de 2025 a 501.000 en mayo de 2026. La diferencia representa aproximadamente 14.100 puestos menos y una caída interanual del 2,7%.

Durante mayo la actividad también redujo 0,3% su dotación respecto del mes anterior, en términos desestacionalizados.

La categoría, sin embargo, exige una precisión metodológica: no todo ese universo corresponde al turismo. Además del transporte de pasajeros, incluye cargas, logística, almacenamiento y comunicaciones. Por lo tanto, no es correcto interpretar los 14.100 empleos perdidos como puestos turísticos.

Sí constituye una señal sobre una gran rama económica que contiene servicios imprescindibles para la movilidad de viajeros y que también atraviesa un proceso de reducción del empleo formal.

Inflación: Restaurantes y hoteles volvió a acelerar en julio

El deterioro laboral ocurre mientras algunos precios estrechamente relacionados con el turismo vuelven a ganar velocidad.

En julio, la inflación nacional fue de 2,1%, mientras que Restaurantes y hoteles aumentó 2,8%, convirtiéndose en la segunda división con mayor incremento del IPC durante el mes.

El dato muestra además una aceleración respecto de junio, cuando Restaurantes y hoteles había avanzado 1,6% y el nivel general, 1,9%.

La lectura, sin embargo, no puede reducirse a que los empresarios estén ampliando sus márgenes.

Hoteles y restaurantes enfrentan salarios, alimentos, servicios públicos, alquileres, impuestos e insumos que también condicionan sus estructuras de costos. En un mercado con demanda sensible al precio, trasladar completamente esas variaciones puede significar resignar ventas, ocupación o cubiertos. (La crisis del consumo cambia el negocio hotelero: más ocupación ya no garantiza rentabilidad)

El resultado es una ecuación compleja: el sector necesita actualizar precios para sostener la operación, pero sus clientes tienen cada vez menos margen para absorberlos.

Menos salario y menos empleo: el impacto sobre el consumo turístico

Allí aparece el principal riesgo para la industria de viajes. El deterioro salarial tiene para el turismo dos impactos simultáneos.

El primero ocurre puertas adentro: hoteles, restaurantes, agencias de viajes y empresas de transporte deben enfrentar negociaciones salariales, y costos laborales en un escenario donde sostener empleo y rentabilidad se vuelve cada vez más complejo.

El segundo puede ser incluso más determinante: los trabajadores son también consumidores de turismo.

Cuando el salario pierde contra la inflación, el viaje suele competir con gastos más difíciles de postergar. El resultado puede expresarse en estadías más cortas, elección de destinos cercanos, menor gasto complementario, decisiones de último momento o una búsqueda más agresiva de promociones y financiación.

No existe todavía evidencia suficiente para atribuir exclusivamente al deterioro salarial la evolución del turismo interno. Tampoco las estadísticas de empleo permiten construir, a partir de Hoteles y restaurantes y Transporte, una cifra integral de “puestos turísticos perdidos”.

Pero los indicadores empiezan a moverse en la misma dirección: salarios reales que retroceden, menos empleo formal en ramas vinculadas al turismo y precios sectoriales que vuelven a crecer por encima del promedio.

Para una industria que necesita reanimar la demanda doméstica, la discusión salarial deja así de ser exclusivamente una cuestión paritaria. La recuperación del poder adquisitivo también se convierte en una variable comercial: el salario que no alcanza hoy es consumo turístico que puede no concretarse mañana.