La crisis de la gastronomía sumó una nueva señal de alerta: Le Blé, una de las cadenas de cafeterías y panaderías más reconocidas de Buenos Aires, redujo su red de locales mientras una sociedad vinculada a su operación acumula 175 cheques rechazados, deudas financieras millonarias y dos pedidos de quiebra. (Guía Michelin: nuevas Estrellas y consolidan la gastronomía de Argentina)
Gastronomía en crisis: Le Blé redujo su red de locales mientras la sociedad vinculada a su operación acumula $ 205 millones en cheques rechazados, deudas bancarias y dos pedidos de quiebra.
En pocas palabras
- Crisis gastronómica: Le Blé enfrenta pedidos de quiebra y 175 cheques rechazados.
- Deuda millonaria: la empresa acumula $517,6 millones en deudas financieras con varios bancos.
- Red reducida: la cadena de cafeterías y panaderías perdió franquicias y achicó su red de locales.
El deterioro contrasta con el recorrido de una marca que llegó a presentar su modelo de franquicias como un caso de expansión gastronómica, proyectó un desembarco en España y desarrolló una estructura productiva propia para abastecer sus establecimientos.
Le Blé suma 175 cheques rechazados y una deuda de $517,6 millones
El foco de la crisis financiera se encuentra en Be Larch S.A., una de las sociedades vinculadas a la operación de Le Blé y presidida por Pablo Petrelli, cofundador de la cadena junto con Donatienne Fievet.
Según un relevamiento de información comercial, bancaria y judicial publicado por iProfesional, la firma registra 175 cheques rechazados por más de $ 205 millones. La mayoría fueron emitidos entre abril y junio de 2026.
A ese pasivo, según el portal, se suma una deuda financiera cercana a $ 517,6 millones al cierre de mayo, distribuida entre Banco Galicia, Banco Nación, Banco Macro, Banco Ciudad, American Express, Garantizar SGR y Móvil SGR.
En su publicación, el cuadro refleja además un deterioro en el perfil crediticio de la compañía. Mientras algunas financiaciones continuaban clasificadas en Situación 1, otras habían avanzado hacia categorías 2, 3 y 4, que implican niveles crecientes de atraso y riesgo.
El compromiso más delicado correspondería al Banco Galicia, donde Be Larch mantenía obligaciones por $ 192,6 millones y una mora de 121 días al cierre de mayo.
La magnitud de los compromisos expone las dificultades para financiar el capital de trabajo de una estructura que combina cafeterías, franquicias y producción centralizada de panificados e insumos. (La crisis del consumo cambia el negocio hotelero: más ocupación ya no garantiza rentabilidad)
Dos proveedores solicitaron la quiebra de la sociedad
De acuerdo con el medio, a los cheques rechazados y las obligaciones bancarias se agregan dos pedidos de quiebra iniciados por acreedores durante 2026.
El primero fue presentado por Posta Express S.R.L., luego del rechazo por falta de fondos de un cheque electrónico. El reclamo supera los $ 1,19 millones, incluyendo intereses y gastos.
La segunda presentación corresponde a Molino Chacabuco, proveedor de harinas e insumos para panificación. La empresa reclama tres cheques electrónicos rechazados por un capital superior a $ 11,4 millones. Con intereses e IVA, la suma asciende a casi $11,8 millones.
Los expedientes no implican que la quiebra de Be Larch haya sido decretada. Se trata de solicitudes formuladas por acreedores que deberán tramitar ante la Justicia, y cuya resolución dependerá de la evaluación judicial de la situación patrimonial y de las respuestas de la empresa.
La aclaración resulta relevante porque la marca continúa mostrando actividad comercial. La página oficial de Le Blé mantiene publicados sus locales, canales de atención y una convocatoria dirigida a interesados en incorporar una franquicia.
Gastronomía en alerta: Le Blé perdió franquicias y redujo su red de cafeterías
La situación financiera aparece acompañada por un achicamiento de la estructura comercial de Le Blé.
La marca había nacido en 2008, con una primera cafetería en Colegiales y una propuesta de boulangerie de inspiración europea. Su estrategia consistió en abrir establecimientos fuera de los principales polos gastronómicos, y crecer mediante una combinación de locales propios y franquiciados. (La crisis del consumo llega a las tarifas turísticas: hoteles y restaurantes frenan aumentos)
En 2018, la compañía ya operaba 22 sucursales. Años después, su fundador llegó a informar una red de 39 establecimientos, mientras analizaba nuevas aperturas en Buenos Aires y un desembarco en Madrid que finalmente no se concretó.
Actualmente, la red rondaría los 25 locales entre propios y franquiciados, según la reconstrucción realizada a partir de las sucursales en funcionamiento, los cierres registrados y la salida de operadores que dejaron de trabajar bajo la marca.
La disminución equivale a una contracción cercana al 36% frente a los 39 establecimientos que la empresa llegó a informar. Aunque la composición entre locales propios y franquicias puede variar, la caída muestra una pérdida de escala considerable en un período relativamente corto.
La propia conducción había reconocido que la gastronomía atravesaba un escenario complejo y que la cadena había avanzado en una reorganización de sus operaciones, incluyendo la venta y recompra de establecimientos para mejorar la eficiencia.
Otra empresa vinculada también registra problemas financieros
Según iProfesional, las señales de tensión no se limitarían a Be Larch. Molinos de Europa S.A., otra sociedad vinculada a Petrelli, registraba en mayo financiaciones por alrededor de $ 49 millones, distribuidas entre Banco Nación, Banco Macro, Banco Galicia y American Express.
Algunas de esas obligaciones presentaban calificaciones de hasta Situación 3. También figuraba un cheque rechazado por $ 1,4 millones, emitido el 17 de julio de 2026 por falta de fondos y que permanecía impago al momento del relevamiento.
Aunque la escala de los compromisos es menor que la observada en Be Larch, la aparición de problemas en más de una sociedad amplía los interrogantes sobre la estructura financiera vinculada al negocio.
La crisis gastronómica presiona sobre cafeterías y franquicias
El caso de Le Blé se conoce en un contexto de fuerte presión sobre la actividad gastronómica, atravesada por la caída del consumo, el aumento de los costos operativos y las dificultades de financiamiento.
En mayo, Fehgra elevó un pedido al Ministerio de Economía y a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero para implementar medidas de alivio fiscal destinadas a las pequeñas y medianas empresas del sector. (Fehgra: "Muchas PyMEs hoteleras y gastronómicas deben elegir entre pagar impuestos o salarios")
Desde la entidad que conduce Daniel Prieto advirtieron sobre la retracción de la demanda, el incremento de los costos y la presión financiera que enfrentan las empresas hoteleras y gastronómicas, dos actividades intensivas en empleo y directamente vinculadas con la economía turística.
Entre otras medidas, la entidad solicitó revisar la judicialización automática de deudas, suspender temporalmente las ejecuciones fiscales y ampliar las herramientas de refinanciación y los planes de pago.
"Una pérdida prolongada de rentabilidad puede afectar tanto al franquiciante como a los operadores independientes, que dependen de la fortaleza comercial de la marca y de la estabilidad de su cadena de proveedores", señalaron desde la Federación.
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