La gastronomía ocupa un lugar central en la experiencia de los viajeros argentinos, aunque lejos de quedar asociada únicamente a restaurantes sofisticados. Un estudio de Booking.com muestra que las principales preferencias pasan por comer como un local, descubrir sabores propios del destino y acercarse a su cultura a través de experiencias cotidianas. (La Rioja profesionaliza su gastronomía)
Gastronomía: qué buscan los argentinos al viajar y por qué pesa más lo local que el lujo
Según Booking.com, el 51% de los viajeros busca gastronomía local al viajar. Bodegas, mercados y platos típicos reflejan una preferencia por la autenticidad.
La gastronomía gana peso entre los viajeros argentinos: restaurantes locales, bodegas y mercados se imponen como experiencia frente a los viajes de lujo.
En pocas palabras
- Inversión en gastronomía: el 51% de los viajeros argentinos prioriza comer en restaurantes locales y auténticos.
- Preferencias locales: bodegas (47%), mercados (44%) y platos típicos (44%) son de gran interés para los turistas.
- Redes sociales influyen: un 26% de los viajeros busca probar platos virales que vio en redes sociales.
Según la investigación, realizada entre 800 viajeros de Argentina, el 51% señala entre sus principales intereses gastronómicos comer en restaurantes locales y auténticos, aquellas “joyas ocultas” que permiten conocer una ciudad o región por fuera de los circuitos más convencionales.
El dato respalda la premisa de que la comida no funciona solamente como un servicio complementario del viaje. También puede convertirse en una experiencia capaz de generar consumo, ampliar la estadía, y agregar valor a la oferta de destinos, hoteles, agencias de viajes y operadores.
Turismo gastronómico: los argentinos buscan experiencias locales
El interés por la identidad gastronómica de los destinos atraviesa buena parte de las respuestas del relevamiento.
Después de los restaurantes locales, aparece un dato particularmente significativo para el negocio turístico: el 47% de los argentinos quiere visitar una cervecería, bodega o cafetería local durante sus viajes.
Muy cerca se ubican los mercados: un 44% muestra interés por recorrerlos, mientras que otro 44% quiere probar los platos típicos por los cuales un destino es reconocido.
La comida callejera también ocupa un lugar relevante. El 43% de los viajeros argentinos busca probar puestos, food trucks o propuestas de street food, reforzando una lógica en la que conocer el destino implica acercarse a hábitos y sabores cotidianos.
Incluso espacios tradicionalmente alejados de la oferta turística aparecen dentro de esa búsqueda: el 37% muestra interés por visitar supermercados locales para conocer cómo consumen los residentes.
A su vez, un 29% elige llevar productos gastronómicos como souvenirs, extendiendo la experiencia más allá del propio consumo durante la estadía.
El conjunto de los resultados dibuja un turista interesado no solamente en comer bien, sino en utilizar la gastronomía como una vía para interpretar la cultura y la identidad del lugar que visita. (Los consejos de Booking.com para sentirse local en un destino de vacaciones)
Bodegas, mercados y food tours amplían el producto turístico
El 47% interesado en bodegas, cervecerías o cafeterías abre una lectura especialmente relevante para destinos y prestadores.
Estas experiencias permiten transformar activos gastronómicos existentes en productos turísticos comercializables: desde rutas del vino y circuitos cerveceros hasta cafeterías históricas, productores regionales, mercados y emprendimientos vinculados con alimentos de origen.
En Argentina, la oportunidad atraviesa distintas geografías y segmentos. El vino ya funciona como motor turístico en varias provincias, mientras que la cerveza artesanal, el café, la producción regional y las cocinas identitarias ofrecen posibilidades para diversificar propuestas urbanas y de naturaleza.
La demanda también alcanza a experiencias organizadas. El 36% de los argentinos manifiesta interés por realizar food tours, mientras que el 31% quiere participar de festivales o eventos gastronómicos durante sus viajes.
Para agencias, operadores receptivos y DMC, estos porcentajes abren espacio para incorporar gastronomía dentro de itinerarios que tradicionalmente podían estar concentrados en atractivos naturales, culturales o históricos.
La comida deja así de ser solamente una necesidad dentro del viaje para convertirse en una actividad con capacidad propia de comercialización.
La gastronomía local pesa mucho más que el lujo entre los viajeros argentinos
Uno de los contrastes más claros de la investigación aparece al comparar la búsqueda de autenticidad con las experiencias gastronómicas premium.
Mientras que el 51% prioriza restaurantes locales y auténticos, solamente el 18% señala entre sus preferencias comer en restaurantes de alta gama o especialmente bien calificados.
La brecha continúa en otros segmentos. Apenas el 8% muestra interés por experiencias gastronómicas en resorts de lujo con programas nutricionales personalizados, mientras que solo un 7% menciona las clases de cocina o talleres gastronómicos. (Guía Michelin 2026: Buenos Aires apuesta a la gastronomía para potenciar el turismo receptivo)
Los datos no permiten concluir que los viajeros rechacen el lujo ni que exista una decisión basada exclusivamente en el precio. Sí permiten identificar que, dentro de las motivaciones gastronómicas relevadas, la búsqueda de autenticidad tiene considerablemente más peso que la sofisticación.
“Los datos muestran que los argentinos están cada vez más interesados en vivir la gastronomía desde un lugar auténtico y cotidiano, priorizando experiencias que les permitan conectar con la cultura local de forma genuina”, señaló Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com para Argentina.
Redes sociales: uno de cada cuatro quiere probar platos virales
Las redes sociales también comienzan a incidir sobre qué comen los turistas una vez que llegan al destino.
De acuerdo con Booking.com, el 26% de los viajeros argentinos se siente motivado por probar platos o experiencias gastronómicas que vio previamente en redes sociales.
El porcentaje todavía se encuentra lejos de las preferencias por restaurantes locales, mercados o platos tradicionales, pero muestra la capacidad de las plataformas digitales para instalar rápidamente un producto, un establecimiento o incluso una receta dentro del recorrido turístico.
Otras nuevas formas de consumo también aparecen en el relevamiento. Un 25% busca combinar experiencias gastronómicas con bienestar y otro 25% muestra interés por cocinar con ingredientes locales durante la estadía.
Asimismo, el 23% quiere compartir comidas con residentes u otros viajeros, mientras que un 22% se inclina por consumir alimentos locales, orgánicos o plant-based.
El denominador común vuelve a ser la experiencia: la comida aparece asociada cada vez menos a un establecimiento determinado y cada vez más a una manera de relacionarse con el destino.
El desafío de convertir la gastronomía en producto turístico
Para destinos y empresas, los resultados dejan una oportunidad que excede a los grandes polos gastronómicos. (Astros, individualidad e inteligencia artificial: 10 tendencias de viajes para 2026)
Una feria, un mercado, una cafetería, una bodega, un productor regional, una receta tradicional o un pequeño restaurante pueden convertirse en parte del relato turístico y generar actividad económica alrededor de experiencias que ya existen en el territorio.
El desafío pasa por identificarlas, integrarlas con otros atractivos, profesionalizar su presentación y facilitar su comercialización a través de agencias, operadores y canales digitales.
Los datos de Booking.com muestran que para una parte importante de los argentinos la gastronomía ya es mucho más que una pausa entre excursiones: conocer un destino también significa probarlo.
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