Más allá de incrementar los costos que, en su mayoría, se rigen por la divisa estadounidense, la devaluación del peso también supone una caída de ingresos por la imposibilidad de trasladar la suba a tarifas. Además, también subió el valor del precio del combustible, generando, una tormenta casi perfecta. Dialogamos con Avianca Argentina y Andes.