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La devaluación golpea al transporte aéreo

Más allá de incrementar los costos que, en su mayoría, se rigen por la divisa estadounidense, la devaluación del peso también supone una caída de ingresos por la imposibilidad de trasladar la suba a tarifas. Además, también subió el valor del precio del combustible, generando, una tormenta casi perfecta. Dialogamos con Avianca Argentina y Andes. 

Al cierre de nuestra edición, la cotización del dólar en la Argentina rozaba los $ 26. Más allá de la “orden” del Fondo Monetario Internacional (FMI) de permitir la libre flotación de la moneda estadounidense sin intervención del Banco Central, como parte del acuerdo con la entidad multilateral que anunció el gobierno de Macri esta semana, en realidad la devaluación de estos días formó parte de una ola regional. Y es que el dólar se apreció frente a varias monedas latinoamericanas: el peso mexicano cayó un 1,31% y el real brasileño 2,33%. Y tan malo es esto para el sector aerocomercial, que en la última jornada bursátil de la semana pasada, las acciones de Gol Linhas Aéreas caían un 6,6% en la Bolsa de San Pablo, y lo mismo sucedía con las de Azul Linhas Aéreas (-7,9%) y Copa Airlines (-2,6%). Latam Airlines, se sumaba a la tendencia con un desplome del 3,45% en la Bolsa de Santiago. Y es que como explicó Hugo Díaz, gerente comercial de Avianca Argentina: “Para la aviación, a nivel mundial, el dólar es el gran enemigo, sobre todo porque el precio del combustible está atado a él”. 
Ahora bien, todo cambia cuando se habla de la Argentina, no solo porque aquí las líneas aéreas no cotizan en Bolsa, sino porque la devaluación acumulada en 2018, a mayo pasado, llegó al 12,54%. Y como era de esperar, esto impacta tremendamente en la aviación comercial. 
Como explica Hugo Díaz: “La mayoría de los costos de aviación son en dólares menos los salarios. Desde el leasing y los seguros, al combustible, la instrucción de los pilotos, las facturas de Sabre y Amadeus, todo es en dólares. En definitiva, entre un 70 y un 80% del total de costos”. El ejecutivo de Avianca Argentina prosiguió: “Nosotros hoy volamos solo cabotaje, con lo cual esta situación tiene un impacto recesivo. Porque cuando la gente se ajusta sus bolsillos, se terminan subiendo al bus si necesitan viajar. Lo normal es que el avión esté más caro que el bus más allá de alguna promoción o lanzamiento”.  
 
Bernardo Racedo Aragón, gerente comercial de Andes, matizó por su parte: “Está la expectativa de que con la suba del dólar crezca el turismo receptivo. Puede ser que suceda eso a mediano plazo, pero más rápidamente, producto de esa suba, el argentino se bajará del turismo. Ante menor poder adquisitivo, la demanda tiende a caer y comienza a notarse en proyectos de operaciones chárter y demás que se cortan. Estas cuestiones afectan”. 
 
Impacto en tarifas. 
Una de las consecuencias de la subida del valor del dólar es el impacto en las tarifas porque se incrementan los precios, siguiendo la tendencia de la divisa, lo que termina generando inflación. Sin embargo, ¿pueden las líneas aéreas transferir su incremento de costos a las tarifas? Nuevamente lo explica Díaz: “Nuestros costos se incrementan en proporción a la devaluación, y en el otro extremo los ingresos bajan porque no puedo subir tarifas porque la demanda no me sigue. Es decir, sigo vendiendo al mismo precio, con lo cual, a precio dólar, es menos. Es una ecuación muy dura y muy difícil”. En el mismo sentido, Racedo Aragón ejemplifica que hay poco margen para subir tarifas: “La tarifa de los vuelos a Córdoba, por ejemplo: el promedio de lo que se le cobró al pasajero creció solo un 1%, comparando 2018 con 2017”.  
“En definitiva, confiamos en el tiempo: esperamos que julio, gracias a las vacaciones, nos ayude a balancear en tanto y en cuanto el dólar no suba mucho más”, dijo el ejecutivo de Avianca Argentina. El directivo de Andes se expresó en el mismo sentido: “El turismo siempre tiene una mirada positiva, por lo cual se espera que la temporada próxima sea mejor y que todo este cuadro sea momentáneo. En el mediano plazo supongo que el mercado se amoldará a un dólar más caro, pero nada de esto es ajeno a una situación macroeconómica porque al pasajero también le aumentaron otros costos cotidianos. Y quizás el viajero no deje de salir, pero en vez de subirse a un avión para ir a Santiago de Chile o al NOA, tome su auto para vacacionar en Tandil”. 
 
El JP1 también. 
A este panorama, sumado al impacto de la devaluación, debemos añadirle el incremento del valor del combustible. La IATA proyectó que este año el precio del barril de petróleo crudo iba a llegar a un promedio de US$ 60 a lo largo del año. Sin embargo, el precio subió hasta hacer un pico de US$ 78, y caer luego a US$ 75 en las últimas semanas. La IATA reconfiguró sus previsiones y ahora habla de US$ 70 para el resto de 2018. De hecho, originalmente la IATA pensaba que el costo del combustible iba a representar un 21% del total de la matriz de costos, y revisando ese número, lo llevó a 24%. 
En la Argentina, el comportamiento del JP1 (el combustible aeronáutico) está vinculado con el precio del crudo a nivel global, pero también con la relación entre el gobierno y las petroleras (las únicas dos que proveen el carburante en el país son YPF y Shell). “Está impactando todo en general, y no sólo el dólar”, advirtió Racedo Aragón. “Se ha incrementado el precio del combustible aeronáutico de una forma impresionante: el lunes pasado subió un 27%, acumulando un aumento del 65% en lo que va del año”, agregó el ejecutivo de Andes. 
Poco se puede saber, en definitiva, qué sucederá en el cabotaje en cuanto a comportamiento de demanda. Si la situación modificará el mercado, producto del ajuste que el FMI impone, se verá reflejado recién en los próximos meses.  

Avianca Argentina: Planes sin cambio

Más allá de reconocer el difícil momento que plantea la coyuntura, Hugo Díaz aclaró que no hay por el momento cambio de planes. “Avianca es una empresa muy grande y fuerte y no va alterar sus planes por una situación local. De modo que nuestros planes siguen firmes: se viene Reconquista, los vuelos desde Córdoba y en octubre las cuatro frecuencias diarias a Brasil con Airbus A320, operados por Avianca Argentina”. El ejecutivo precisó que hablamos “de aviones que vienen matriculados como Lima/Víctor, son de la versión CEO (Current Engine Option) y fabricados en 2014 y 2015”. 

FUENTE: la-devaluacion-golpea-al-transporte-aereo-

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