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Turismo en Neuquén: la nieve no alcanza y los hoteles alertan por la rentabilidad

San Martín de los Andes proyecta 40% de ocupación promedio en julio y Villa La Angostura advierte que una buena temporada ya no sostiene los hoteles en Neuquén.

En pocas palabras

  • Neuquén: los hoteles proyectan una ocupación promedio del 40% en julio, alertando sobre la rentabilidad a pesar de la temporada de nieve.
  • San Martín de los Andes: busca sostener tarifas y atraer público con promociones, pero advierte que los costos operativos impactan la rentabilidad.
  • Villa La Angostura: empresarios señalan que una buena temporada ya no es suficiente para mantener abiertos los hoteles durante todo el año.
Resumen generado por Thinkindot AI

La hotelería de Neuquén atraviesa una temporada de invierno marcada por la preocupación por la rentabilidad. San Martín de los Andes proyecta cerrar julio con alrededor de un 40% de ocupación promedio, pese a alcanzar picos cercanos al 70% durante las vacaciones. (Neuquén lanzó su temporada de invierno en Buenos Aires)

Por su parte, en Villa La Angostura los empresarios advierten que ni siquiera un buen período invernal alcanza para sostener abiertos los establecimientos durante todo el año.

La llegada de la nieve trajo alivio a los destinos cordilleranos de Neuquén y permitió acelerar las reservas de último momento. Sin embargo, detrás de las pistas funcionando y de algunos días con elevada demanda, los empresarios turísticos advierten que la rentabilidad continúa condicionada por estadías más cortas, tarifas contenidas y una estructura de costos cada vez más difícil de financiar.

El diagnóstico surge de dos de los principales destinos de nieve de la Patagonia. En ambos casos, el planteo excede el desempeño de las vacaciones de invierno: el problema es que los ingresos obtenidos durante las temporadas altas dejaron de garantizar el funcionamiento de los hoteles durante los meses de menor actividad.

San Martín de los Andes proyecta solo 40% de ocupación promedio en julio

El presidente de la Asociación Hotelera Gastronómica de San Martín de los Andes (Ahgsma), Agustín Roca, explicó que el sector llegó al invierno con expectativas moderadas y con una estrategia comercial orientada a evitar mayores aumentos en las tarifas.

“Sabíamos que podía ser un invierno difícil después del Mundial, por eso trabajamos en los precios para continuar en valores similares a los del verano y generar promociones atractivas para el público de todo el país”, señaló durante una entrevista con Radio Cadena Uno de Neuquén.

La decisión de sostener los valores muestra uno de los principales desafíos que enfrenta la hotelería: los costos operativos aumentan, pero la capacidad para trasladarlos a los pasajeros encuentra un límite en el poder adquisitivo del mercado interno.

Las vacaciones permitieron mejorar el nivel de reservas y el dirigente estimó que algunos establecimientos podrían alcanzar picos de ocupación próximos al 70%. Sin embargo, advirtió que esos resultados parciales no reflejan necesariamente el balance de la temporada.

“Sabemos que vamos a tener un alza en las reservas, llegando a picos de ocupación del 70%, pero a nosotros nos importa el promedio mensual, que es lo que marca el nivel de trabajo real”, sostuvo. (Vacaciones de invierno: la ocupación ya no alcanza y el consumo define la temporada)

Según Roca, la ocupación promedio de San Martín de los Andes durante julio se ubicará alrededor del 40%.

Al respecto, recordó que la rentabilidad depende de una combinación más amplia: cantidad de noches vendidas, tarifa promedio, duración de las estadías, consumo turístico y nivel de actividad durante los períodos previos y posteriores al receso escolar.

La hotelería espera que agosto extienda la temporada de nieve

Con un julio marcado por una ocupación irregular, las expectativas de San Martín de los Andes están puestas en agosto y en la posibilidad de sostener las condiciones de nieve.

“Estamos esperando la nevada para atraer público y tenemos la esperanza de poder trabajar para salir adelante”, afirmó el presidente de la filial de Fehga en San Martín de los Andes.

La nieve continúa siendo el principal disparador de demanda para los destinos de montaña. También influye sobre el momento de compra: una parte importante de los pasajeros posterga su decisión hasta confirmar las condiciones climáticas y operativas de los centros de esquí.

La llegada de las nevadas durante la última semana generó alivio en los destinos patagónicos, aunque los empresarios señalaron que el movimiento turístico sigue atravesado por el deterioro del mercado interno. (El esquí sostiene la temporada de invierno e impulsa los principales destinos de nieve)

Pese a las dificultades, Roca destacó que el sector privado continúa sosteniendo inversiones que están directamente vinculadas con el destino.

Somos un sector que invierte y apuesta a trabajar: tenemos los ladrillos acá y no nos podemos ir a otro lugar”, afirmó.

La declaración sintetiza una característica central del negocio hotelero. A diferencia de otras actividades, los establecimientos no pueden trasladarse hacia una plaza más rentable cuando cae la demanda: deben continuar afrontando su estructura aun cuando disminuye la ocupación.

Villa La Angostura: una buena temporada ya no sostiene los hoteles

La advertencia también llegó desde Villa La Angostura, otro de los principales destinos turísticos de Neuquén.

“Hoy, una buena temporada de invierno o verano no te cierra la ecuación para mantener abiertos los hoteles ”, reconoció Martín Suero, presidente de la Asociación de Hoteles de Villa La Angostura, en declaraciones a Tiempo Argentino.

La frase expone un problema estructural para la hotelería de los destinos estacionales. Históricamente, los meses de mayor demanda permitían generar los ingresos necesarios para atravesar los períodos de menor ocupación. Esa ecuación comenzó a deteriorarse por el aumento de los costos fijos y la dificultad para incrementar las tarifas en la misma proporción.

Suero planteó que el desafío consiste en mantener precios que permitan la llegada de turistas, preservar los puestos de trabajo y evitar el cierre de establecimientos durante la temporada baja.

También reclamó que los gobiernos provincial y nacional evalúen mecanismos de asistencia o alivio impositivo mientras la actividad no recupere niveles sostenibles. Entre las alternativas mencionó la posibilidad de reducir temporalmente la carga de Ingresos Brutos.

El planteo resulta especialmente significativo porque Villa La Angostura suele estar asociada con un segmento turístico de poder adquisitivo medio y alto. Sin embargo, ni siquiera ese posicionamiento parece aislar al destino de las dificultades que atraviesa el consumo turístico nacional.

Tarifas contenidas frente a costos cada vez más elevados

En San Martín de los Andes, Roca identificó a la presión tributaria y al aumento de los servicios entre los principales factores que condicionan la rentabilidad.

“Tenemos un piso de costos muy elevado por la carga impositiva, que nos complica para generar tarifas atractivas para el turismo”, sostuvo. (Inflación: el turismo ajusta tarifas a dos velocidades entre el consumo y las vacaciones de invierno)

La estructura incluye tasas municipales, tributos provinciales y nacionales, servicios, salarios y gastos de mantenimiento. El problema para los establecimientos es que una parte importante de esos costos se mantiene independientemente del porcentaje de habitaciones ocupadas.

Al mismo tiempo, trasladar todos los incrementos al precio final puede afectar la demanda y dejar al destino fuera del alcance de parte del mercado interno.

El resultado es una tensión permanente entre competitividad y rentabilidad: los hoteles necesitan contener sus tarifas para vender, pero esa decisión reduce el margen disponible para financiar la operación y reinvertir.

Promociones y financiación para impulsar las reservas

La necesidad de estimular la demanda también quedó reflejada en las acciones comerciales implementadas en Villa La Angostura.

La Secretaría de Turismo municipal lanzó el programa Winter Pass 2026, que reunió beneficios en alojamientos, gastronomía, excursiones, traslados y comercios. Entre las propuestas hoteleras se incluyeron descuentos para reservas directas, noches bonificadas y promociones como 4x3 o 5x4 para estadías durante julio, agosto y septiembre.

El programa no demuestra por sí solo una caída generalizada de la demanda, pero evidencia el esfuerzo comercial desplegado para anticipar reservas, prolongar las estadías y sostener el consumo turístico.

También se incorporaron beneficios del Banco Provincia del Neuquén. El esquema contempla hasta 12 cuotas sin interés para servicios vinculados con la nieve y alquiler de equipos, seis cuotas para alojamientos turísticos del sur neuquino y descuentos en gastronomía, combustible y transporte.

Estas herramientas permiten ampliar las posibilidades de compra, aunque el desafío para los prestadores consiste en evitar que los descuentos utilizados para generar volumen profundicen la reducción de sus márgenes.

Conectividad récord, pero sin garantías para la rentabilidad

Las advertencias del sector privado contrastan con una temporada que llegó acompañada por una programación aérea récord para Neuquén.

Según el gobierno provincial, los aeropuertos de la ciudad de Neuquén y Chapelco concentrarán más de 180 frecuencias semanales durante el invierno.

El Aeropuerto Aviador Carlos Campos -que presta servicios a San Martín y Junín de los Andes- fue programado con entre seis y siete vuelos diarios y más de 40 frecuencias semanales procedentes de Aeroparque, Córdoba y Rosario. (Menos vuelos entre Argentina y Chile: una aerolínea cancela la ruta Neuquén y Santiago)

En el conjunto de la temporada invernal, la provincia proyectó recibir más de 2.430 vuelos de llegada. "La mejora de la conectividad constituye una condición fundamental para potenciar la llegada de turistas y ampliar los mercados emisores", coincidieron los empresrios.

Sin embargo, el diagnóstico de los hoteleros demuestra que una mayor oferta aérea no se traduce automáticamente en mejores resultados económicos para los establecimientos.

El impacto depende de cuántos pasajeros llegan efectivamente, cuánto tiempo permanecen, qué nivel de gasto realizan y si la tarifa promedio permite cubrir la estructura del negocio.

Los hoteles reclaman acompañamiento para sostener empleo e inversión

Roca valoró el trabajo de promoción y desarrollo turístico realizado por Neuquén, aunque señaló que la proyección a largo plazo debe estar acompañada por medidas que permitan atravesar el presente.

“Con el trabajo provincial vemos una proyección positiva para el destino, pero no podemos descuidar el presente de los establecimientos turísticos. Pedimos que el Estado acompañe al privado para que pueda generar trabajo e ingresos para la provincia”, manifestó.

La preocupación excede la rentabilidad de las empresas. La hotelería y la gastronomía son actividades intensivas en mano de obra y representan una de las principales fuentes de empleo en los destinos cordilleranos.

“El turismo genera mucho trabajo y, en muchos casos, es la primera experiencia laboral para jóvenes que pueden estudiar y trabajar al mismo tiempo”, puntualizó el dirigente.