La inflación de enero de 2026 volvió a mostrar tensiones en los rubros vinculados al consumo de servicios. Según el Indec, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes registró una variación respecto a diciembre del 2,9% y una suba interanual del 32,4%, en un contexto marcado por el peso de los precios estacionales.
Inflación de enero de 2026: restaurantes y hoteles superan al promedio general en el inicio de año
El rubro "Restaurantes y hoteles" registró una inflación mensual del 4,1%, por encima del IPC general de 2,9%, impulsada por el turismo en plena temporada alta.
El año inició con una inflación en el rubro de "Restaurantes y hoteles" más alta que el promedio general: 4,1%.
En ese marco, la categoría "Restaurantes y hoteles" tuvo una suba del 4,1%, superando ampliamente al promedio general y consolidándose como uno de los rubros más inflacionarios en el inicio del año, en línea con el comportamiento observado en meses previos y con el impacto de la temporada alta de verano.
Restaurantes y hoteles: presión estacional y costos operativos
De acuerdo con el informe oficial, "Restaurantes y hoteles" fue la segunda división con mayor aumento en enero, solo por detrás de "Alimentos y bebidas no alcohólicas" (4,7%). El desempeño del rubro estuvo traccionado principalmente por los incrementos en comercios y comidas fuera del hogar, que reflejaron ajustes vinculados a mayores costos operativos, subas en insumos básicos y una demanda sostenida en destinos turísticos. (Diputados cuestionan a Scioli por romper con el Indec, advierten por el verano y piden una política clara)
En términos interanuales, la división acumuló un alza de 40,6% a nivel nacional, superando también la inflación general. A nivel regional, las mayores variaciones se observaron en el NOA (43,3%) y el NEA (42,7%), mientras que la región Pampeana mostró un incremento del 39,7%. Estos datos refuerzan la presión que enfrenta el sector turístico-gastronómico en un escenario de costos crecientes y márgenes ajustados, con impacto directo en tarifas hoteleras y precios de servicios asociados.
Variaciones por región de la inflación en turismo
El comportamiento de la inflación en "Restaurantes y hoteles" también presentó grandes diferencias regionales en enero de 2026, reflejando las diferencias de mercado y el nivel de demanda en cada una de ellas.
Las variaciones de enero con respecto al mes anterior en la gastronomía y la hotelería:
- GBA: +4,8%.
- Región Pampeana: +3,8%.
- Noreste (NEA): +4,4%.
- Noroeste (NOA): +3,0%.
- Cuyo: +3,3%.
- Patagonia: +2,8%.
¿Número de temporada alta o adelanto de la tendencia inflacionaria del año?
La fuerte suba de "Restaurantes y hoteles", que en enero superó el promedio general, se explica en buena medida por el factor estacional de la temporada de verano, cuando una mayor demanda turística tradicionalmente empuja los precios de servicios vinculados al ocio, la gastronomía y el alojamiento.
Sin embargo, múltiples consultoras y analistas plantean que el dato de enero no solo responde a una cuestión estacional. Ya antes de conocerse el informe oficial, los principales relevamientos privados anticipaban una inflación mensual por encima del 2% y con cierta generalización en los aumentos de precios, incluso fuera de los rubros típicamente estacionales. (Indec: el turismo receptivo cayó un 22%)
Esta dispersión –que incluye variaciones relevantes en alimentos y bebidas no estacionales y en rubros regulados– sugiere que la dinámica de precios podría estar mostrando cierta inercia inflacionaria más allá del verano.
Además, el contexto macroeconómico con expectativas de inflación aún elevadas y proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que ubican el IPC por encima del 2% en los primeros meses del año sugiere que los precios podrían mantener un sendero relativamente alto incluso cuando pase la temporada alta.
Las previsiones de mercado para febrero y marzo indican que el descenso proyectado será gradual y que no se espera una caída drástica en los índices mensuales en el corto plazo.
Para el turismo, el efecto estacional y la presión estructural implica que la inflación de servicios, y en particular la de hoteles y restaurantes, no debería interpretarse únicamente como un “rebote veraniego”, sino también como una señal de que los costos y precios en la cadena enfrentan tensiones que pueden persistir a lo largo de 2026.
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