El turismo deportivo moviliza a más de un millón de visitantes al año en la Ciudad de Buenos Aires. Más del 12% de los cerca de 9 millones de turistas que recibe la metropóli llega por competencias y espectáculos deportivos, un segmento que el destino busca potenciar con más eventos, infraestructura e inversión. (Scioli y el turismo deportivo como salvavidas)
El turismo deportivo en la Ciudad de Buenos Aires atrae a más de un millón de visitantes
Valentín Díaz Gilligan ponderó el peso del turismo deportivo para la Ciudad, y puso el foco en medir la derrama para justificar inversiones y captar eventos.
Valentín Díaz Gilligan destacó en el Congreso de Turismo Deportivo de la ONU Turismo el peso creciente del segmento para Buenos Aires y planteó la necesidad de medir su impacto económico.
En pocas palabras
- Turismo deportivo: la Ciudad de Buenos Aires busca potenciarlo, movilizando más de un millón de visitantes anuales.
- Medición de impacto: es clave para justificar inversiones y captar eventos deportivos, según Valentín Díaz Gilligan.
- Eventos clave: e regreso de MotoGP en 2027 y la aspiración de Fórmula 1 impulsan la infraestructura y la economía.
Durante el Congreso Mundial de Turismo Deportivo de ONU Turismo en México, Valentín Díaz Gilligan, presidente del Ente de Turismo porteño, planteó que el próximo desafío no pasa únicamente por ampliar el calendario: Buenos Aires necesita medir con mayor precisión cuánto dinero dejan esos visitantes para dimensionar la derrama y fundamentar la participación del sector público en la captación de grandes eventos.
La estrategia combina competencias ya consolidadas con una nueva etapa de infraestructura y posicionamiento internacional. El regreso del MotoGP en 2027, la remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez y la aspiración de volver a recibir a la Fórmula 1, aparecen como las mayores expresiones de una apuesta que busca convertir al deporte en generador de turismo y actividad económica.
Medir la derrama para justificar la inversión
Uno de los puntos más relevantes de su exposición estuvo menos relacionado con sumar eventos que con saber cuánto dejan realmente en el destino.
Díaz Gilligan sostuvo que "medir el impacto económico de una competencia resulta fundamental para evaluar la participación del sector público, especialmente cuando buena parte de los eventos son organizados por privados y el Estado interviene mediante infraestructura, seguridad, logística, ordenamiento urbano, comunicación o patrocinio".
El desafío, agregó, es seguir el gasto más allá del estadio, el circuito o la inscripción a una carrera: determinar cuánto consume el visitante en alojamiento, gastronomía, transporte y otros servicios turísticos.
“Lo fundamental es tener cada vez mejores datos a la hora de evaluar la inversión pública”, planteó, para reconocer que el problema es que esa medición requiere información que no siempre está disponible para el Estado. (Andrés Deyá lleva el turismo deportivo a FIT: el plan para profesionalizar un negocio con potencial federal)
Al respecto, indicó que parte de los datos pertenece a organizadores privados, y dijo que reconstruir el comportamiento completo del visitante exige combinar diferentes fuentes.
Por eso, el funcionario puso al trabajo público-privado y al intercambio de información como dos condiciones para que Buenos Aires pueda conocer con mayor precisión el retorno turístico de los grandes eventos.
La Ciudad de Buenos Aires y el MotoGP, un caso de US$ 150 millones
La dimensión económica que la Ciudad pretende medir tiene ya un caso concreto en el horizonte.
En 2027, MotoGP regresará a Buenos Aires después de casi tres décadas, con el renovado Autódromo Oscar y Juan Gálvez como escenario. El Gobierno porteño estima que la competencia tendrá un impacto económico de US$ 150 millones, con derrama sobre hotelería, gastronomía, transporte y otros servicios.
La magnitud del evento explica buena parte de la inversión en infraestructura. Las obras alcanzaron un avance del 60% y el nuevo autódromo tendrá capacidad para recibir hasta 150 mil personas por día.
MotoGP aparece así como una suerte de laboratorio de la estrategia planteada por Díaz Gilligan: atraer una competencia internacional, generar visitantes y luego poder demostrar cuál fue su verdadero retorno para la economía de Buenos Aires.
“Tenemos oportunidades en muchos grandes eventos y muchos campeonatos mundiales”, declaró.
La Fórmula 1 aparece en el horizonte porteño
La transformación del Gálvez, además, ya excede al MotoGP. El Gobierno porteño reformuló durante 2026 parte del proyecto para avanzar sobre requerimientos compatibles con la Fórmula 1, incluyendo cambios en el trazado, una horquilla más extensa y nuevas obras de acceso. (Fórmula 1 en Argentina: Milei pidió el regreso y la FIA marcó qué falta para concretarlo)
Eso no significa que el regreso de la F1 esté confirmado. Se trata actualmente de uno de los grandes objetivos internacionales de la Ciudad, y Díaz Gilligan lo incluyó en México dentro de las oportunidades que se abren a partir de la renovación de la infraestructura deportiva.
"Buenos Aires también cuenta con el Parque Olímpico construido para los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, estadios de gran capacidad y espacios que albergan tenis, polo, fútbol, running y otras disciplinas", recordó el presidente del Entur, quien manifestó que todavía existe margen para seguir sumando infraestructura, particularmente arenas multipropósito y espacios adecuados para las distintas federaciones, con participación del capital privado.
Un calendario para generar turismo durante todo el año
La estrategia no depende únicamente de captar megaeventos.
Díaz Gilligan destacó que Buenos Aires ya dispone de un calendario permanente que incluye el ATP de tenis, la Maratón y Media Maratón, Gran Fondo, Ironman, Premier Padel, el Abierto Argentino de Polo, y las competencias de fútbol de clubes y de la Selección, además de las actividades organizadas por las federaciones.
El objetivo es sumar nuevas propuestas sin perder esa continuidad, utilizando el deporte como un generador de viajes durante diferentes momentos del año. (Parques Nacionales se abre al turismo deportivo para impulsar las economías regionales)
Ese posicionamiento cobrará mayor visibilidad en 2027, cuando Buenos Aires sea Capital Mundial del Deporte, distinción otorgada oficialmente por ACES, y vinculada, entre otros factores, con su infraestructura, calendario y capacidad para organizar grandes competencias.
Antes de cerrar su participación en México, el funcionario anticipó además que parte de las discusiones del Congreso Mundial de Turismo Deportivo serán trasladadas a FIT, donde Buenos Aires realizará un foro dedicado específicamente al segmento.
La discusión que pretende instalar la Ciudad, de esta manera, va un paso más allá de conseguir eventos: determinar cuántos turistas movilizan, cuánto gastan y qué retorno dejan las inversiones necesarias para captarlos.
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