El regreso de la Fórmula 1 a Argentina dejó de ser solamente una aspiración del automovilismo local y sumó un respaldo político inédito. Javier Milei planteó personalmente ante Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, que el país quiere recuperar el Gran Premio, ausente del calendario desde 1998. (Fórmula 1 en Argentina: Milei se involucra)
Fórmula 1 en Argentina: Milei pidió el regreso y la FIA marcó qué falta para concretarlo
Javier Milei planteó ante Mohammed Ben Sulayem, titular de la FIA, el regreso de la Fórmula 1 a Argentina. La FIA acompañó la aspiración, pero son prudentes.
Javier Milei planteó ante la FIA el regreso de la Fórmula 1 a Argentina, con el Gálvez en obras y Colapinto como gran atractivo.
En pocas palabras
- Javier Milei planteó ante la FIA el regreso de la Fórmula 1 a Argentina.
- La FIA respondió con cautela: «Cuando estén listos, nosotros estamos listos».
- La remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez es clave para la postulación argentina.
De esta manera, el líder de La Libertad Avanza convirtió al proyecto en uno de los ejes de la apertura del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil en Buenos Aires.
No fue únicamente parte del discurso presidencial. Antes del acto, Milei y Ben Sulayem mantuvieron una reunión en la que hablaron específicamente de las aspiraciones argentinas vinculadas con la Fórmula 1 y los restantes campeonatos mundiales de la FIA, según confirmó oficialmente la propia Federación.
Después, ante representantes de 32 clubes de América del Norte, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, Milei fue todavía más explícito: aseguró que Argentina reúne las condiciones para recuperar tanto a la F1 como al Rally Mundial y pidió que el Congreso sea “el primer paso” hacia ese regreso.
Del otro lado apareció una respuesta favorable, aunque bastante más prudente. Antes de llegar a Buenos Aires, Ben Sulayem había advertido que no conviene “saltar pasos” y sintetizó la posición de la FIA con una frase que, lejos de confirmar una carrera, devuelve buena parte de la responsabilidad al país: “Cuando estén listos, nosotros estamos listos”.
La combinación de ambas declaraciones marca el nuevo escenario. Argentina consiguió elevar políticamente su candidatura; ahora deberá demostrar que puede transformarla en un proyecto técnico, económico y comercial viable.
Javier Milei ante la FIA: “Argentina tiene todas las condiciones”
El Presidente utilizó la apertura del Congreso para reivindicar la tradición automovilística argentina, pero fundamentalmente para proyectarla hacia el futuro; al tiempo que recordó las distintas etapas en las que la Fórmula 1 corrió en Buenos Aires, y señaló que, pese a que el último Gran Premio se disputó hace 28 años, la pasión argentina por el automovilismo nunca desapareció. (El plan estratégico para traer la Fórmula 1 a la Ciudad de Buenos Aires)
Desde allí lanzó su mensaje a la máxima conducción de la FIA.
“Argentina tiene todas las condiciones necesarias para volver a recibir a la Fórmula 1 y al Rally Mundial en su calendario”, sostuvo. Y enumeró tres argumentos: tradición, pilotos y lo que definió como la recuperación de la “seriedad institucional” que requieren estas categorías antes de elegir una sede.
“Tenemos absolutamente todo”, afirmó, para plantear que durante casi tres décadas faltó que Argentina volviera a ser observada internacionalmente como sede de una competencia de semejante magnitud y vinculó la realización del Congreso con la recuperación de confianza hacia el país.
No fue casual. Milei presentó al encuentro de la FIA como una demostración de que Argentina vuelve a ser, según su mirada, un destino donde vale la pena invertir “tiempo, prestigio y capital”.
El mensaje termina conectando la ambición deportiva con una estrategia mucho más amplia: atraer inversiones, competencias y grandes acontecimientos internacionales capaces de reposicionar al país frente al mundo.
Y sobre el final apareció inevitablemente Franco Colapinto. “Queremos ver a Franco en el país”, cerró Milei, poniendo nombre propio al fenómeno que terminó de devolver la Fórmula 1 a la conversación pública argentina.
La FIA respondió: “Cuando estén listos, nosotros estamos listos”
La posición de Mohammed Ben Sulayem introduce el contrapeso necesario para dimensionar correctamente la jornada.
El titular de la Federación mostró predisposición para acompañar a Argentina, pero evitó cualquier anuncio anticipado.
Durante su paso previo por Paraguay había sido consultado directamente sobre la posibilidad de recuperar competencias internacionales. “Yo no saltaría pasos, pero todo es posible”, respondió, antes de dejar su definición: “Cuando estén listos, nosotros estamos listos”. ( Fórmula 1 en Argentina: Buenos Aires acelera las obras del Gálvez y apunta a 2028)
Ben Sulayem también puso en valor el reposicionamiento del Automóvil Club Argentino (ACA) dentro de la estructura internacional y recordó que Argentina no es un actor nuevo en el deporte motor.
Ya en Buenos Aires, luego de entrevistarse con Milei, su discurso mantuvo el mismo tono. El presidente de la FIA destacó la historia automovilística argentina y manifestó que durante la reunión analizaron cómo aprovechar ese legado, abrir oportunidades para nuevas generaciones y acompañar la aspiración del país de recibir más competencias internacionales.
La FIA confirmó, además, que dentro de esa conversación estuvo expresamente la Fórmula 1.
El Gálvez, la primera prueba para el proyecto argentino
Una buena parte de la respuesta al “cuando estén listos” está actualmente en Villa Riachuelo.
El Autódromo Oscar y Juan Gálvez atraviesa una transformación integral impulsada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Las obras comenzaron en enero y tienen como primer gran objetivo recibir nuevamente al MotoGP en 2027, pero durante los últimos meses el proyecto fue reformulado para incorporar las modificaciones necesarias de cara a una eventual Fórmula 1.
Según informó la Ciudad, los trabajos ya alcanzaron alrededor del 60% de ejecución e incluyen una nueva pista, boxes, paddock, infraestructura de servicios y cambios específicos en la configuración del circuito. La variante proyectada para Fórmula 1 alcanzaría los 4,87 kilómetros y 15 curvas.
El último movimiento fue particularmente simbólico: se demolió completamente la tribuna ubicada en la zona de la Horquilla para poder extender el trazado y avanzar hacia una configuración compatible con las mayores exigencias internacionales.
El proyecto también tiene detrás a Tilke Engineers & Architects, una de las compañías con mayor experiencia internacional en diseño y modernización de circuitos. (Scioli defendió a Argentina como destino atractivo, seguro y competitivo)
La intención porteña es clara: que el Gálvez no quede preparado únicamente para MotoGP, sino que pueda aspirar a los estándares requeridos para la Fórmula 1.
Sin embargo, incluso completar las obras y obtener una eventual homologación Grado 1 de la FIA resolvería solamente una parte del problema.
Tener el circuito no significa tener la Fórmula 1
Esa distinción resulta central para evitar que la expectativa avance más rápido que la negociación.
La FIA regula el deporte, establece los estándares técnicos y homologa los circuitos. Pero tener una pista habilitada no otorga automáticamente un lugar en el calendario de Fórmula 1.
Argentina deberá resolver además quién será el promotor del Gran Premio, cuál será el esquema económico que lo sostenga y bajo qué condiciones se negociará comercialmente la carrera.
También deberá conseguir algo cada vez más escaso: un lugar en un calendario mundial altamente competitivo, en el que diferentes países y ciudades buscan incorporarse o conservar sus fechas.
Por eso, hoy no existe una fecha confirmada para un Gran Premio argentino.
La remodelación del Gálvez modifica sustancialmente las posibilidades respecto de otros intentos realizados desde 1998. El apoyo del Gobierno porteño, la participación del ACA, la llegada de Ben Sulayem y ahora el involucramiento directo de Milei agregan volumen institucional.
Pero todavía falta convertir ese conjunto de voluntades en un proyecto contractual.
Fórmula 1: el negocio turístico detrás del regreso
Para el Gobierno, recuperar la Fórmula 1 tampoco sería solamente una reivindicación deportiva.
La competencia encaja dentro de la estrategia de utilizar grandes eventos internacionales como herramientas de atracción turística, generación de inversiones y posicionamiento global de Argentina. (La Fórmula 1 impulsa el gasto turístico internacional en ciudades europeas)
"Un Gran Premio moviliza durante varios días no sólo a espectadores, sino también a equipos, patrocinadores, prensa internacional, técnicos y la enorme estructura logística que acompaña al campeonato", destacó Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, para recalcar que su impacto se distribuye sobre hoteles, gastronomía, transporte, conectividad aérea, agencias de viajes, excursiones y servicios turísticos, mientras la transmisión internacional transforma a la ciudad anfitriona en parte del espectáculo.
Asimismo, indicó que Buenos Aires cuenta con ventajas para competir en ese mercado: capacidad hotelera, conectividad internacional, infraestructura para grandes acontecimientos y una oferta gastronómica, cultural y turística consolidada.
Franco Colapinto aceleró una oportunidad que Argentina no tenía
En ese escenario aparece un activo imposible de ignorar. Franco Colapinto volvió a colocar a Argentina dentro de la Fórmula 1, y recuperó un vínculo popular que el país había perdido durante décadas.
Su impacto no se limita a lo deportivo. La presencia de un piloto argentino aumenta el atractivo comercial de un eventual Gran Premio, potencia el interés de patrocinadores y transforma una carrera en Buenos Aires en un acontecimiento capaz de movilizar público nacional y regional.
Eso explica por qué Milei decidió cerrar su discurso frente a la FIA invocando directamente su nombre.
Pero también existe una cuestión de tiempos.
La ventana que abre Colapinto puede funcionar como acelerador de la candidatura, aunque un Gran Premio debe construirse para sobrevivir a cualquier piloto. Los acuerdos con la Fórmula 1 se proyectan a varios años y requieren una ecuación económica y turística capaz de sostenerse más allá de quién integre la grilla.
Ese será otro de los desafíos de Argentina: aprovechar el fenómeno actual sin convertirlo en la única razón para recuperar la carrera.
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