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Fórmula 1 en Argentina: Milei se involucra y el Gobierno acelera las gestiones para 2028

Javier Milei recibirá a la FIA y buscará acelerar el regreso de la Fórmula 1. Daniel Scioli lo vincula al turismo y 2028 aparece como primera ventana.

En pocas palabras

  • Javier Milei: impulsará el regreso de la Fórmula 1 en Argentina.
  • Gestiones avanzadas: el gobierno y la Ciudad de Buenos Aires preparan el Autódromo Gálvez para 2028.
  • Impacto turístico: el regreso de la F1 busca potenciar la economía y el turismo deportivo.
Resumen generado por Thinkindot AI

El Presidente de la Nación participará el lunes 31 de agosto de la apertura del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que se extenderá hasta el 2 de septiembre en la sede central del Automóvil Club Argentino (ACA).

La reunión, que vuelve a realizarse en el país después de casi 15 años, convocará a representantes del automovilismo de más de 35 países y tendrá entre sus figuras centrales a Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA.

Pero la importancia del encuentro para Argentina excederá su agenda institucional. Milei anticipó que aprovechará la presencia de la conducción del organismo para impulsar el regreso del Gran Premio de Argentina y llevar al máximo nivel político una negociación que ya venían desarrollando el Gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y el ACA.

Vamos a trabajar para que volvamos a tener la Fórmula 1 en la Argentina ”, afirmó Milei, quien vinculó además la iniciativa con la posibilidad de ver a Franco Colapinto competir ante el público local.

Javier Milei se involucra en las gestiones por el regreso de la Fórmula 1

La intervención presidencial introduce un elemento nuevo en un proyecto que durante los últimos dos años avanzó por distintos carriles: negociaciones institucionales, contactos con la Fórmula 1, obras de infraestructura y la irrupción de Franco Colapinto como fenómeno deportivo y comercial.

Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Depores, reivindicó el origen de esas gestiones, y aseguró que comenzaron hace dos años en São Paulo, cuando empezó a trabajar para recuperar una carrera que Argentina no disputa desde 1998.

Según explicó el funcionario, el objetivo fue posteriormente conversado tanto con Milei como con la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. (Daniel Scioli viaja a San Pablo para traer la Fórmula 1 a Argentina)

En noviembre de 2024, Scioli y César Carman, presidente del ACA, se reunieron en Brasil con Stefano Domenicali, presidente y CEO de la Fórmula 1, y con responsables del desarrollo de carreras de la categoría para transmitir el interés argentino.

El proyecto fue ganando volumen desde entonces y sumó como pieza central la remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, mientras la Ciudad de Buenos Aires decidió adaptar el proyecto inicialmente pensado para el MotoGP a los requerimientos necesarios para aspirar también a la F1.

Ahora Milei buscará aprovechar la presencia en Buenos Aires de Ben Sulayem y las principales autoridades continentales para reforzar esa candidatura.

Cabe destacar que estas estrategias no significan que el Gran Premio esté acordado. La FIA es responsable de la normativa técnica y de seguridad, pero la incorporación efectiva al campeonato también requiere una negociación comercial con Formula One Management y, especialmente, conseguir un lugar dentro de un calendario con más candidatos que espacios disponibles.

Fórmula 1 y turismo: Scioli ubica a la F1 dentro de una estrategia de megaeventos

Las últimas declaraciones de Scioli incorporan, además, una dimensión especialmente relevante para el negocio turístico.

El funcionario dejó de presentar el regreso de la Fórmula 1 únicamente como una aspiración deportiva y lo ubicó dentro de una política orientada a captar grandes eventos internacionales capaces de movilizar visitantes y generar impacto económico.

Ahora vamos camino a recuperar el Rally Mundial, el MotoGP y la Fórmula 1 en el renovado Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires ”, sostuvo Scioli en un posteo en redes sociales.

El secretario atribuyó las posibilidades de atraer esas competencias a condiciones que, según su visión, ofrece actualmente Argentina y mencionó entre ellas la seguridad, la estabilidad y la política de cielos abiertos. (Scioli defendió a Argentina como destino atractivo, seguro y competitivo)

También encuadró el proyecto dentro de una agenda más amplia de captación de eventos deportivos. En ese sentido, enumeró los Juegos Sudamericanos en Santa Fe, el Mundial de Pelota Vasca en Córdoba, el Mundial de Canotaje en Gualeguaychú, el Maratón Internacional de Ushuaia y la próxima Copa Davis en Neuquén.

El planteo resulta significativo para el sector turístico porque convierte al calendario deportivo en una herramienta de captación de demanda, con efectos potenciales sobre hotelería, gastronomía, transporte, agencias de viajes, operadores receptivos y actividades complementarias.

En el caso de la Fórmula 1, además, ese impacto se combina con una exposición internacional difícil de conseguir mediante una campaña convencional de promoción turística.

¿Cuándo podría volver la Fórmula 1 a Argentina?

El entusiasmo político no modifica, sin embargo, una cuestión central: 2027 dejó de aparecer como la ventana más probable para una nueva carrera.

La Fórmula 1 todavía debe comunicar su calendario definitivo de la próxima temporada y pretende mantenerse alrededor de las 24 competencias anuales. Además, varios circuitos cuentan con acuerdos de largo plazo y existe una extensa lista de países interesados en ingresar.

A comienzos de agosto, Stefano Domenicali confirmó que existen conversaciones para incorporar nuevos destinos y mencionó negociaciones en África, Sudamérica y Asia.

Según informó Sky Sports, las nuevas incorporaciones que no sean reemplazos dentro del calendario recién podrían producirse a partir de 2028. Entre los países actualmente vinculados con esas conversaciones aparecen Argentina, Tailandia, Sudáfrica y Ruanda.

Ese escenario convierte a 2028 en la primera ventana realista para Buenos Aires, aunque no existe hasta el momento una confirmación contractual de que Argentina vaya a ocupar uno de esos lugares. (La Fórmula 1 impulsa el gasto turístico internacional en ciudades europeas)

La competencia tampoco será menor. La Fórmula 1 atraviesa una etapa de alta demanda internacional y distintas ciudades buscan utilizar los Grandes Premios como herramientas de posicionamiento, turismo e inversión.

Argentina llega a esa carrera con algunos activos concretos: un piloto argentino en la parrilla, respaldo político nacional y porteño, un mercado que volvió a conectarse masivamente con la categoría y un autódromo en plena transformación.

El Autódromo Gálvez ya tiene un 60% de las obras

Mientras avanza la negociación política, Buenos Aires trabaja sobre el componente que puede controlar directamente: la infraestructura.

La remodelación integral del Autódromo Oscar y Juan Gálvez alcanzó alrededor del 60% de ejecución y la Ciudad reformuló el proyecto para que el nuevo trazado pueda responder tanto al regreso del MotoGP como a una futura candidatura para recibir la Fórmula 1.

La variante proyectada para la F1 tendrá 4,87 kilómetros de extensión y 15 curvas. La pista tendrá un ancho mínimo de 12 metros, llegará a 15 metros en la recta principal y alcanzará 18 metros en la primera curva.

También se construye un túnel logístico bajo la pista para conectar el acceso desde avenida Roca con el paddock, se trabaja sobre una nueva horquilla, boxes, sistemas de seguridad y un nuevo pavimento, entre otras intervenciones.

El autódromo tendrá capacidad para recibir a 150 mil personas por día, según las proyecciones de la Ciudad.

Sin embargo, tener la infraestructura preparada tampoco garantiza la carrera.

Para albergar un Gran Premio, el Gálvez deberá obtener la correspondiente homologación Grado 1 de la FIA, máxima categoría exigida a los circuitos habilitados para recibir la Fórmula 1. (Fórmula 1 en Argentina: Buenos Aires acelera las obras del Gálvez y apunta a 2028)

MotoGP 2027 será el primer gran examen para Buenos Aires

Antes de saber si la Fórmula 1 regresa, el renovado autódromo tendrá una prueba internacional concreta.

A diferencia de la F1, el regreso del MotoGP a Buenos Aires desde 2027 sí está confirmado y será el primer gran evento global que utilizará las nuevas instalaciones.

Más allá del aspecto deportivo, la competencia servirá para poner a prueba accesos, transporte, seguridad, hospitalidad, logística, servicios médicos y funcionamiento general del circuito ante decenas de miles de asistentes.

También permitirá medir la respuesta de la infraestructura turística de Buenos Aires.

La Ciudad proyecta que la realización del MotoGP tendrá un impacto económico cercano a US$ 150 millones, y generará actividad para hotelería, gastronomía, transporte y diferentes servicios vinculados con la llegada de visitantes.

En términos de candidatura, una organización exitosa no garantizará la Fórmula 1, pero podría ofrecerle a Buenos Aires una credencial que hoy no tiene: un gran evento de automovilismo internacional recientemente realizado en el mismo circuito que busca recibir a la máxima categoría.

El efecto turístico de la Fórmula 1: el espejo de San Pablo

La dimensión económica explica por qué gobiernos y destinos compiten por incorporar estos eventos a sus calendarios.

El ejemplo regional más cercano está en São Paulo, donde el Gran Premio de Fórmula 1 de 2025 reunió a 303.627 espectadores durante las tres jornadas y alcanzó un impacto económico total de R$ 2.300 millones, según un estudio elaborado por la Fundación Getulio Vargas sobre datos turísticos municipales. (Colapinto en Buenos Aires: la exhibición que ilusiona a las agencias y abre un negocio)

La composición del público resulta todavía más relevante para analizar el potencial turístico: el 75% de los asistentes provenía de fuera de la capital paulista. Del total, 40% llegó desde otros estados brasileños, 17% desde el exterior y 18% desde el interior y la región metropolitana de San Pablo.

Es decir, la carrera funciona no sólo como espectáculo para residentes, sino como un verdadero generador de viajes.

Para Buenos Aires, una eventual Fórmula 1 abriría oportunidades sobre toda la cadena: alojamiento, paquetes, entradas, traslados, gastronomía, excursiones, hospitalidad corporativa y extensiones hacia otros destinos argentinos.

También plantearía desafíos. Un evento de semejante escala exige capacidad aérea, coordinación de transporte terrestre, disponibilidad hotelera, operación turística y una política comercial capaz de extender la estadía de los visitantes más allá de las jornadas de competencia.

Es allí donde el proyecto deja de ser exclusivamente automovilístico para convertirse en un asunto de política turística y organización de megaeventos.

Franco Colapinto, el factor que volvió a colocar a Argentina en el radar de la F1

Detrás del renovado interés existe otro elemento difícil de separar de la negociación: Franco Colapinto.

La presencia del piloto argentino devolvió a la Fórmula 1 una visibilidad masiva en el mercado local, y generó un movimiento turístico que ya pudieron observar agencias y operadores con la comercialización de paquetes para carreras internacionales.

El fenómeno también es seguido desde la propia categoría. En la información publicada sobre las futuras sedes, Argentina aparece asociada al fuerte crecimiento de la popularidad de la Fórmula 1 en el país desde la llegada de Colapinto a la parrilla. (Turismo deportivo: Faevyt y la Ciudad buscan convertir eventos en negocios, en FIT 2026)

Esa demanda aporta una ventaja comercial, aunque por sí sola tampoco define la decisión. Para la Fórmula 1 entran en juego la infraestructura, las condiciones económicas del acuerdo, la capacidad organizativa, el mercado, la proyección internacional y la conveniencia de incorporar cada destino a un calendario global que ya opera cerca de su límite.

Fórmula 1 en Argentina: qué falta para que el regreso sea una realidad

Argentina disputó su último Gran Premio de Fórmula 1 en abril de 1998, cuando Michael Schumacher ganó con Ferrari en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez.

Desde entonces hubo distintos intentos por recuperar la competencia, pero ninguno prosperó.

El escenario actual presenta diferencias respecto de aquellos antecedentes. Existe una remodelación concreta del autódromo, el MotoGP ya confirmó su regreso, la F1 reconoce conversaciones para nuevas sedes desde 2028, Colapinto volvió a activar el mercado argentino y ahora la negociación suma la participación directa de Milei.

El Congreso Americano de la FIA será, en ese contexto, otra instancia de una gestión que todavía debe superar varias etapas.

No habrá Gran Premio simplemente por una reunión presidencial ni porque el circuito esté terminado. Argentina deberá conseguir la homologación correspondiente, cerrar las condiciones comerciales, demostrar capacidad organizativa y, finalmente, convencer a la Fórmula 1 de otorgarle uno de los lugares más disputados del calendario.

Pero la discusión ya cambió de escala: el regreso de la Fórmula 1 pasó de ser una aspiración del automovilismo a convertirse en una apuesta política, turística y de posicionamiento internacional, con Buenos Aires preparando la infraestructura y 2028 como la primera ventana posible.