Mientras empresarios, destinos y entidades advierten sobre la pérdida de competitividad de Argentina frente a otros mercados de la región, un informe pone en cifras un fenómeno conocido por la industria: cuando el peso se devalúa frente al dólar, el turismo receptivo responde con rapidez. (Turismo receptivo, costos y vuelos: la advertencia de un hotelero de la Patagonia)
Argentina es uno de los países donde más crece el turismo receptivo tras una devaluación
Un informe ubicó a Argentina entre los destinos más favorecidos por las devaluaciones. Qué impacto tiene sobre el turismo receptivo y la competitividad.
Argentina es el segundo país del mundo donde más crece el turismo receptivo tras una devaluación. El informe llega en medio de la discusión por la competitividad y el déficit turístico.
Según Mastercard Economics Institute, Argentina es el segundo país del mundo donde más crece la llegada de turistas internacionales después de una depreciación de su moneda.
El dato surge del Travel Trends Report 2026, un estudio que analizó la relación entre las variaciones cambiarias y los flujos turísticos internacionales en distintos países. La conclusión ubica a Argentina sólo detrás de Turquía en el ranking global de destinos más favorecidos por las devaluaciones.
Argentina, entre los países más sensibles al tipo de cambio
El informe sostiene que una depreciación del 10% del peso argentino genera un incremento cercano al 10% en las llegadas internacionales. La cifra contrasta con el promedio global, donde una caída equivalente en el valor de una moneda produce un aumento promedio del 2,4% en los arribos de turistas extranjeros.
En otras palabras, Argentina presenta una elasticidad turística frente al tipo de cambio muy superior a la media internacional.
Para el Mastercard Economics Institute, esta sensibilidad refleja cómo los viajeros internacionales modifican rápidamente sus decisiones cuando perciben que el destino ofrece una mejor relación precio-calidad respecto de otros mercados competidores.
No se trata de un fenómeno nuevo. Históricamente, varios de los períodos de mayor crecimiento del turismo receptivo argentino coincidieron con contextos de fuerte competitividad cambiaria, particularmente en segmentos como naturaleza, nieve, enoturismo, gastronomía y turismo urbano. (Daniel Manzella: "El turismo receptivo es una industria estratégica que Argentina todavía subestima")
Los números muestran una recuperación del receptivo
Los datos recientes parecen respaldar parcialmente esa conclusión.
Entre enero y abril de 2026, Argentina recibió alrededor de 3,5 millones de visitantes no residentes, un crecimiento cercano al 6,5% respecto del mismo período del año anterior. En términos absolutos, se trata de unos 215 mil turistas adicionales.
Sólo en abril ingresaron al país 755 mil visitantes internacionales, un avance interanual del 8%.
Brasil continúa consolidándose como el principal mercado emisor para Argentina, con cerca de 94.800 visitantes durante abril. Detrás se ubicaron Uruguay, con 76.200 viajeros; y Europa, que aportó alrededor de 70.900 llegadas.
La evolución de estos mercados resulta especialmente relevante porque concentran buena parte de la demanda que buscan captar destinos urbanos, centros de esquí, regiones vitivinícolas y productos turísticos de alto gasto.
Más turistas extranjeros, pero una balanza turística que sigue siendo negativa
Sin embargo, el informe también ayuda a comprender una de las principales paradojas que atraviesa actualmente al turismo argentino.
Aunque el receptivo muestra señales de recuperación, el crecimiento de los viajes de argentinos al exterior continúa siendo mayor. (Turismo de compras: turistas extranjeros podrían recuperar el IVA de todas sus compras)
Durante los primeros meses del año salieron del país alrededor de 7,2 millones de residentes, más del doble de los visitantes internacionales que ingresaron en el mismo período.
Los aeropuertos también reflejan el cambio de tendencia
El comportamiento de la conectividad aérea ofrece otra señal sobre la dinámica del mercado.
Según datos oficiales, los aeropuertos argentinos movilizaron más de 21,4 millones de pasajeros entre enero y mayo de 2026, el mayor registro para ese período desde que existen estadísticas comparables.
Dentro de ese total, el tráfico internacional mostró uno de los desempeños más destacados, impulsado por la ampliación de rutas, el crecimiento de frecuencias y una mayor conectividad desde mercados regionales.
Algunos aeropuertos del interior incluso registraron incrementos muy superiores al promedio nacional, reflejando una demanda cada vez más federalizada y una distribución más amplia de los flujos turísticos internacionales. ( (Obras en Ezeiza: alertan por vuelos cancelados y daño al turismo receptivo)
El desafío: ganar competitividad sin depender exclusivamente del dólar
)Más allá de los resultados del informe, la discusión de fondo excede al tipo de cambio.
La principal conclusión para la industria turística es que Argentina conserva una enorme capacidad para atraer visitantes internacionales cuando mejora su competitividad relativa. Sin embargo, también queda expuesta una dependencia significativa de las variables cambiarias para impulsar ese crecimiento.
La pregunta que hoy atraviesa al sector es si el país puede sostener su atractivo internacional a partir de factores estructurales como la conectividad aérea, la infraestructura, la calidad de los servicios, la promoción turística y el desarrollo de productos de mayor valor agregado.
El informe de Mastercard confirma que cuando Argentina se vuelve más accesible para el turista extranjero, la demanda responde rápidamente. El desafío pendiente es que esa capacidad de atracción no dependa exclusivamente de las oscilaciones del dólar, sino de una estrategia de competitividad sostenida en el tiempo.
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