Las obras previstas en el aeropuerto de Ezeiza encendieron una fuerte alarma en el turismo receptivo internacional. El sector privado advierte por cancelaciones de vuelos, caída de reservas y un posible daño reputacional para Argentina. (Obras en Ezeiza: el turismo porteño alerta por vuelos cancelados)
Obras en Ezeiza: alertan por vuelos cancelados y daño al turismo receptivo
Empresarios advierten que las obras en Ezeiza podrían afectar vuelos internacionales, reservas y la imagen de Argentina como destino en plena temporada alta.
Vuelos en alerta: Daniel Manzella advierte que las restricciones en Ezeiza llegan en el peor momento del año para el turismo receptivo internacional y podrían impactar en la temporada alta.
La preocupación creció tras las reuniones concretadas en los últimos días entre empresarios turísticos, autoridades del sector y representantes vinculados a la operación aeroportuaria.
Ahora, Daniel Manzella, presidente de Destino Argentina y de CAT Baires, volvió a encender las alarmas sobre el impacto que podría generar la reducción operativa del principal aeropuerto internacional del país en uno de los períodos más importantes del año para la llegada de extranjeros.
“Es una obra necesaria, de 30 o 40 años, y nadie discute que debe hacerse. El problema es el timing”, sostuvo el dirigente. Las restricciones están previstas entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre, pleno corazón de la temporada alta del turismo receptivo.
Turismo receptivo: el temor va más allá de los vuelos
En el sector reconocen que la preocupación excede la cuestión estrictamente operativa. El temor principal es que la reducción de vuelos directos termine afectando la competitividad y la percepción internacional de Argentina como destino turístico.
“Nos sacan prácticamente entre una quinta y una sexta parte de los mejores meses del turismo receptivo ”, resumió Manzella.
El dirigente recordó que el receptivo argentino es altamente estacional y depende en gran medida del último trimestre del año para equilibrar la actividad. “Junio, julio y agosto son meses muy flojos para la llegada de extranjeros. Octubre y noviembre son claves para recuperar rentabilidad”, explicó.
En ese contexto, empresarios del sector temen que las restricciones generen un freno en las reservas justo cuando comienza el período de mayor dinamismo comercial.
“El impacto en la caída de reservas se va a empezar a ver ahora, porque es el momento donde el pickup está más fuerte y donde los pasajeros empiezan a darse cuenta de que no van a poder llegar con vuelos directos a Argentina”, advirtió.
La preocupación aparece además en un escenario delicado para el turismo internacional argentino, que enfrenta desafíos de competitividad y busca consolidar la recuperación del ingreso de viajeros extranjeros.
Ezeiza: buscan evitar cancelaciones de vuelos internacionales
Luego de que fracasara el intento del sector turístico de modificar las fechas de ejecución de las obras, las negociaciones ahora se concentran en sostener la conectividad internacional y evitar cancelaciones de rutas.
La propuesta impulsada por las entidades empresariales apunta a que las compañías aéreas operen vía aeropuertos alternativos de la región, como Montevideo, Santiago, Córdoba o Mendoza.
Según explicó Manzella, la menor carga de combustible permitiría operar con las restricciones temporales previstas en Ezeiza.
“Pedimos que las aerolíneas no cancelen rutas y que, al menos, reprogramen la operación hacia otros aeropuertos. American ya confirmó conexiones vía Montevideo, Latam canceló servicios, Iberia reprogramó, Aerolíneas Argentinas hará escalas, y varias regionales hicieron ajustes”, señaló. (Latam suspende la ruta Buenos Aires-Miami por las obras en Ezeiza)
Sin embargo, en el sector admiten que la situación sigue siendo compleja. “El pasajero estadounidense viaja con líneas estadounidenses y el europeo con sus aerolíneas de bandera. Si esas compañías reducen o cancelan frecuencias, el impacto es directo”, sostuvo.
Cruceros, polo y turismo MICE: los segmentos más afectados
El período alcanzado por las obras coincide además con algunos de los momentos más importantes para la actividad turística internacional en Argentina.
Según explicó Manzella, la reducción operativa impactará de lleno en el inicio de la Triple Corona de polo, el comienzo de la temporada de cruceros y el arranque más fuerte del turismo MICE y de incentivos.
“Es el comienzo de la temporada alta alta. Ahí arranca el turismo leisure internacional, los eventos, los incentivos y los cruceros. El impacto económico es fuertísimo”, afirmó, para recordar que se trata de un público de alto poder de consumo.
En el sector calculan que los efectos podrían extenderse mucho más allá de los días formales de restricciones operativas debido al reacomodamiento de vuelos, programación comercial y logística aérea.
Turismo e Inprotur trabajan para evitar un impacto reputacional
En paralelo a las negociaciones operativas, el sector privado también comenzó a trabajar junto a organismos públicos para reforzar la comunicación internacional y evitar que el mercado interprete que Argentina perderá conectividad.
“Estamos trabajando con Visit BUE, con el Inprotur y con la Secretaría de Turismo para reforzar el mensaje de que Argentina no se cierra”, indicó Manzella.
Por el momento, no avanzaron conversaciones vinculadas a reducción de tasas aeroportuarias o incentivos tarifarios para compensar el impacto sobre las tarifas aéreas.
“El problema de discutir tasas es que el beneficio llega indirectamente a través de las aerolíneas. Primero necesitábamos resolver la operación”, explicó.
Mientras tanto, el sector turístico sigue de cerca la evolución de las reservas y las decisiones que adopten las compañías aéreas internacionales en las próximas semanas.
Temas relacionados

