Las obras en Ezeiza, y el impacto previsto sobre los vuelos y las aerolíneas internacionales volvieron a poner en discusión el peso económico del turismo receptivo en Argentina. (Obras en Ezeiza: alertan por vuelos cancelados y daño al turismo receptivo)
Daniel Manzella: "El turismo receptivo es una industria estratégica que Argentina todavía subestima"
Desde Destino Argentina, Daniel Manzella advirtió que las obras en Ezeiza reabren el debate sobre el valor del turismo receptivo para generar divisas y empleo.
Daniel Manzella, titular de Destino Argentina, advirtió que la reducción de vuelos en Ezeiza vuelve a exponer la importancia estratégica del turismo receptivo para la economía argentina.
A continuación, y a través de una una columna de opinión, Daniel Gustavo Manzella, presidente de Destino Argentina, planteó la necesidad de que la actividad sea considerada una industria estratégica por su capacidad de generar empleo, divisas y desarrollo federal.
"Turismo receptivo: la industria estratégica que Argentina todavía subestima
Cada vez que un turista internacional aterriza en el país, se activa una red de trabajo enorme, silenciosa y federal. Las obras en Ezeiza abren una pregunta más profunda: ¿ocupa finalmente el turismo receptivo el lugar estratégico que merece dentro de la Argentina productiva?
Un turista aterriza en Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini. Baja del avión, pasa migraciones, retira su valija y sale al hall de arribos.
En ese momento empieza a moverse mucho más que un viaje. Lo espera un chofer. Un hotel preparó su habitación. Una agencia receptiva coordinó horarios y reservas. Un guía organizó el recorrido del día siguiente. Un restaurante recibió mercadería y organizó su operación. Un vuelo de cabotaje lo conectará con otro destino. En Mendoza, una bodega tiene prevista su visita. En la Patagonia, un lodge reorganizó excursiones según su itinerario.
Mientras ese viajero recorre la Argentina, se activa una red de personas, servicios y economías regionales que rara vez ocupa el centro del debate público. (Turismo receptivo, costos y vuelos: la advertencia de un hotelero de la Patagonia)
Una industria que opera en silencio
El turismo receptivo funciona, en términos económicos, como una exportación de servicios: el visitante trae divisas y las convierte en consumo dentro del territorio nacional. Hotelería, gastronomía, transporte, cultura, naturaleza y experiencias.
También toda la actividad vinculada al arribo y salida de cruceros en la Patagonia, que impulsa una extensa red de servicios, operadores y economías locales en distintos destinos del sur argentino.
Todo ocurre aquí. Todo queda aquí.
Según datos oficiales de la Balanza de Pagos y del Sistema de Información Turística de la Argentina (SINTA - Yvera), el turismo receptivo generó US$ 4.852 millones en divisas durante 2025, ubicándolo entre los rubros exportadores más importantes del país.
A su vez, de acuerdo con proyecciones del World Travel & Tourism Council (WTTC), el turismo y los viajes representan cerca del 6% del PBI argentino y sostienen más de un millón de empleos en el país.
Cifras que reflejan la escala económica y laboral de una actividad que muchas veces todavía no ocupa el lugar estratégico que merece dentro de la agenda productiva nacional.
Lo que las obras en Ezeiza ponen en evidencia
Entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de 2026, la pista principal del Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini operará con capacidad reducida. (Obras en Ezeiza: el turismo porteño alerta por vuelos cancelados y caída del receptivo internacional)
El impacto estimado supera los 100.000 asientos de larga distancia, con afectación directa sobre mercados como Europa y Estados Unidos, fundamentales para el turismo receptivo internacional.
Varias aerolíneas ya modificaron frecuencias o directamente cancelaron vuelos para ese período. Y ahí aparece una discusión que excede ampliamente una programación aérea.
Porque la conectividad no sostiene únicamente pasajeros. Sostiene trabajo.
Los viajeros internacionales planifican con meses de anticipación y eligen destinos que transmiten confianza y previsibilidad.
Por eso, una señal de incertidumbre no impacta solamente en la operación aérea: también puede afectar decisiones de viaje, reputación y competitividad frente a otros destinos de la región.
Una discusión que la Argentina ya no puede postergar
Desde Destino Argentina acompañamos la necesidad de modernizar la infraestructura aeroportuaria. La rehabilitación de Ezeiza es una inversión necesaria y positiva para el crecimiento del país.
Pero justamente por su dimensión económica y laboral, estas decisiones requieren una mirada estratégica que contemple el impacto sobre toda la cadena de valor.
Porque cada vuelo que llega a la Argentina trae mucho más que pasajeros.
Trae consumo. Trabajo. Inversión. Desarrollo regional. Y tal vez ahí esté el verdadero debate pendiente.
No solamente cómo modernizar la infraestructura aeroportuaria, sino cuándo Argentina va a decidir tratar al turismo receptivo como lo que verdaderamente es: una industria estratégica para el desarrollo económico, la generación de empleo y el ingreso de divisas.
Daniel Gustavo Manzella, presidente de Destino Argentina".
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