En su despacho, Andrés Deyá habla de despedida, aunque todavía no tiene demasiado tiempo para hacerlo. Está pendiente de los últimos detalles de una FIT histórica, la número 30, mientras transita también sus últimos días como presidente de Faevyt. (Andrés Deyá lleva el turismo deportivo a FIT)
Andrés Deyá (Faevyt): "Lo di todo. Hay que darles lugar a nuevas ideas"
Tras cuatro años al frente de Faevyt, Andrés Deyá repasa la desregulación, los cambios que impulsó, las deudas pendientes y explica por qué decidió correrse.
“Estar en la silla del presidente de Faevyt es complicado. Tenés presiones de todos lados”, admite Andrés Deyá.
En pocas palabras
- Andrés Deyá repasa su gestión de cuatro años en Faevyt, abordando desregulación y cambios impulsados.
- Deyá explica su reticencia a seguir ligado a la entidad por cansancio y la necesidad de dar lugar a nuevas ideas.
- Se destacan la FIT, el Registro Nacional de Agencias de Viajes (RNAV) y la capacitación como logros.
Durante más de una hora de charla con Ladevi aparecen la gestión y la política sectorial, pero también Messi y el Mundial de Qatar, su querido Quilmes, los viajes acumulados durante décadas y algunas de esas historias que solo deja una vida vinculada al turismo.
Los recuerdos se mezclan con facilidad porque a Deyá le cuesta separar. Lleva tiempo en la dirigencia de Faevyt, fue dos años vicepresidente y otros cuatro presidente.
Si tiene que definirse, elige más los verbos que los cargos: escuchar, hacer, construir y estar. “Siempre quise liderar cambios”, dice.
Pero mientras termina de preparar su última FIT como presidente, también empieza a convencerse de que llegó el momento de correrse. Y cuando explica por qué, el balance deja de ser solamente institucional.
Habla del cansancio, de los viajes, del tiempo que no estuvo con sus amigos, de las ausencias para su familia y del sostén de su mujer, a quien define como su gran compañera de vida. “Me voy a casa. Lo di todo”, resume. No hay arrepentimiento.
La emoción aparece varias veces durante la conversación. También el orgullo y la preocupación por lo que falta hacer.
Desregulación: el día que cambió su presidencia
Allá por octubre de 2022, Deyá había asumido con una hoja de ruta que buscaba modernizar Faevyt, hacer más ágil la relación con las regionales, fortalecer la capacitación y seguir llevando la Federación al territorio.
Pero llegó diciembre de 2023. La desregulación de las agencias de viajes puso a Faevyt frente a un escenario para el que no había manual. Y también colocó a su presidente ante una de las decisiones que más lo marcaron durante la gestión. (Desde hoy dejan de existir las agencias de viajes habilitadas)
Después de analizar alternativas, la Federación avanzó con un amparo contra el Estado. Recuerda que los abogados le llevaron los papeles a una mesa. Los leyó, los firmó y antes de que se fueran les pidió: “Espero que no nos arrepintamos de esto. Por favor, déjenme solo”.
Se quedó sentado. Solo. Y lloró.
“Por ahí era mi fecha de vencimiento, porque si no salía bien, se acababa”, recuerda. Para un dirigente que reivindica el diálogo y la construcción como método, acababa de tomar la decisión de enfrentar al Gobierno en la Justicia y sabía que las consecuencias podían exceder aquel expediente.
“Estar en la silla del presidente de Faevyt es complicado. Tenés presiones de todos lados”, admite.
La desregulación partió su presidencia en dos. Primero hubo que resistir. Después, asumir que el escenario había cambiado y construir herramientas para funcionar dentro de las nuevas reglas.
Registro y Sello, nuevas referencias del sector
Superado el impacto inicial, apareció otra pregunta: cómo distinguir a una agencia profesional cuando el Estado había dejado de funcionar como referencia para el mercado.
De esa discusión nació el Registro Nacional de Agencias de Viajes. Deyá no lo presenta como un intento de recrear por otra vía el régimen derogado, sino como una herramienta que debía ganar legitimidad con el tiempo. “Siempre el primer paso es difícil, porque es toda incertidumbre. Bueno, nos tocó a nosotros darlo."
También admite que el RNAV está lejos de haber alcanzado su forma definitiva. “Al Registro hay que seguir dándole contenido”, plantea. Más información, requisitos y herramientas deberán formar parte de una tarea que ahora quedará en manos de las próximas conducciones. (Del registro a la calidad: así buscan diferenciarse las agencias de viajes)
Detrás aparece uno de los problemas que más preocupó a Faevyt: las estafas y el daño reputacional que generan sobre todo el sector.
Allí el Registro apuesta a darle al consumidor una referencia para saber con quién contrata y, al mismo tiempo, diferenciar al profesional de quien simplemente se presenta como vendedor de viajes.
“Con este nuevo modelo la Justicia actúa más rápido”, asegura Deyá.
El Sello de Calidad busca avanzar un paso más: distinguir a las empresas que cumplen determinados estándares.
Incatur y la “obsesión” por la profesionalización
“Siempre hablé de capacitación y profesionalismo. El final de la gestión creo que me termina dando la razón”, sostiene Deyá. Y si hay una herramienta con la que busca respaldar esa afirmación es el Incatur.
No fue un camino lineal. El instituto atravesó su propio cimbronazo cuando la discusión nacional sobre los aportes empresarios puso bajo la lupa su financiamiento y obligó a Faevyt a demostrar cuál era el valor concreto que recibían las agencias.
La Federación redujo un 50% la contribución, pero al mismo tiempo decidió redoblar la apuesta sobre el instituto.
Pero Deyá reivindica especialmente otro cambio: bajar la capacitación a los problemas cotidianos del mostrador. Cuestiones impositivas, conflictos laborales y judiciales, comercialización, tecnología y nuevas herramientas comenzaron a ocupar la agenda de charlas, workshops y encuentros regionales.
“No soy tibio, soy medido”
El dirigente atravesó cuatro años de gestión bajo dos administraciones nacionales muy diferentes y eligió mantener sus preferencias políticas fuera de Faevyt.
Asegura que ni siquiera quienes trabajaron cerca suyo saben qué modelo político prefiere. “Yo tengo que convivir con el Estado Nacional, no importa quién lo administre”, explica. (Andrés Deyá: "Las estafas no crecieron con la desregulación de las agencias de viajes, cambiaron de forma")
Para él no se trataba de neutralidad, sino de representación. Esa manera de moverse también le valió críticas: hubo quienes lo acusaron de ser demasiado moderado frente al poder.
“No soy tibio, soy medido. Y es una gran diferencia”, responde.
La frase resume el método que reivindica: reclamar, presionar y marcar diferencias sin romper los canales de diálogo. En ese esquema, Daniel Scioli terminó siendo uno de sus principales interlocutores con el Gobierno. Deyá lo define como un “gran gestionador” y hasta utiliza una palabra en ocasiones incómoda: “Es un gran lobbista”. Lo dice como elogio: alguien capaz de abrir una puerta para que después Faevyt haga su propia gestión.
Precisamente allí aparece una de las deudas que considera pendientes para el turismo argentino. “Nos falta lobby”, sentencia.
El presidente de la Nación en FIT, la medalla que se cuelga
Hay un logro que Deyá no relativiza ni reparte. Que Javier Milei se haya convertido en 2025 en el primer presidente de la Nación en participar de FIT es una de las medallas que acepta colgarse al despedirse de Faevyt.
“En esta mi humildad la dejo de lado. Desde el primer día insistí para que este”, admite.
Para Deyá, aquella presencia fue mucho más que una foto. “Para mí fue un reconocimiento político al sector”, afirma. (FIT: Javier Milei generó expectativas pero solo ofreció macro)
Una presidencia con los pies en el territorio
Deyá convirtió el recorrido por las regionales en una marca de gestión. No quiso conducir Faevyt únicamente desde Buenos Aires: viajó, escuchó y buscó llevar la agenda de la Federación a cada rincón del país.
“El federalismo es lo que mueve a los negocios”, afirma. Según los números del Registro, la mayor masa de agencias ya está en el interior de Argentina.
Sin embargo, su balance es agridulce porque le hubiera gustado volver a algunas regionales, retomar conversaciones pendientes y acompañar más de cerca determinadas problemáticas locales.
Las deudas pendientes
La modernización interna de Faevyt es otro de los procesos que considera inconclusos. Reconoce avances en velocidad de respuesta, tecnología y vínculo con los socios, pero admite que le hubiera gustado completarlo.
La otra deuda es más visible: hablarle mejor al consumidor. Faevyt pensó en distintas oportunidades hacer una campaña para explicar el valor de contratar con una agencia profesional y darle al pasajero más herramientas para saber a quién le compra, pero nunca llegó a concretarla. “¿Qué me faltó? Concientizar al consumidor”, admite sin titubeos.
La sucesión y la decisión de correrse
Llegando al cierre de la última nota como presidente de Faevyt, habla de Ezequiel Barberis como una continuidad con impronta propia. (Ezequiel Barberis: "Hay que traducir el peso de Faevyt en resultados para las agencias")
Fue su vicepresidente durante cuatro años y le reconoce una mirada que él no tenía, especialmente desde el turismo receptivo y la promoción.
Deyá hace saber que Barberis le propuso seguir en la Comisión Directiva, pero que dio su negativa: “Por respeto a él, a su gestión y al lugar que el presidente merece, decidí correrme. Él tiene que brillar”.
De hecho, considera saludable la alternancia, el recambio generacional y la necesidad de dejar espacio para nuevas ideas.
El próximo paso es volver a su empresa y al mostrador del que se alejó durante estos años. “Me voy a casa. Lo di todo”, concluye.
FIT: crecer en metros, pero sobre todo en contenido
Cuando repasa cómo cambió la feria durante estos cuatro años, Deyá evita quedarse con el crecimiento en superficie y marca dónde cree que estuvo la transformación más importante: “Lo mejor que le pasó a FIT es que ganó en contenido”.
Esa búsqueda implicó probar formatos, abrir segmentos y asumir también que no todas las apuestas iban a funcionar. FIT Outdoor es uno de los ejemplos que reivindica; así como adelantó que FIT Tech se expandirá en las próximas ediciones. (FIT Tech 2026: la agenda de los debates tecnológicos de la feria de turismo)
También valora la modernización visual y sonora de la feria, logrando la armonía entre el visitante de fin de semana y de quien hace negocios.
“Logramos una feria con corazón e identidad propia”, celebra.

