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Tasas aéreas: el Gobierno abre con las aerolíneas una revisión tras subas de hasta 359%

El Gobierno abrió con aerolíneas, IATA y JURCA una revisión de las tasas y cargos de los vuelos. Las propuestas deberán estar antes del 1° de diciembre.


En pocas palabras

  • Gobierno y aerolíneas: inician revisión de tasas y cargos de vuelos en Argentina.
  • Objetivo: buscar mayor transparencia y previsibilidad en la definición de tarifas aéreas.
  • Plazo: la mesa de trabajo presentará recomendaciones antes del 1° de diciembre.
Resumen generado por Thinkindot AI

La medida fue oficializada este 22 de septiembre mediante la Resolución 72/2026 de la Secretaría de Transporte, que creó una Mesa de Trabajo Conjunta para analizar los mecanismos utilizados para definir los cargos aeroportuarios y de navegación aérea.

El ámbito estará coordinado por la Subsecretaría de Transporte Aéreo y contará con representantes de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), IATA, JURCA, las líneas aéreas que operan en Argentina y otros organismos competentes.

Aerolíneas y Gobierno discutirán costos, inversiones y calidad del servicio

La resolución no establece nuevos valores ni dispone una reducción de las tasas vigentes. Su objetivo es elaborar recomendaciones para que futuras decisiones sobre cargos aeronáuticos incorporen mecanismos de consulta, transparencia, previsibilidad y participación de las compañías.

Entre los temas que deberán ponerse sobre la mesa aparecen los costos reales de los servicios, las inversiones previstas, las necesidades de financiamiento y los niveles de prestación que reciben las aerolíneas.

El Gobierno tomó como referencia los principios de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que promueve que la determinación de tasas aeroportuarias y de navegación aérea contemple la relación entre costos y cargos, la recuperación de las inversiones y la consulta con los usuarios del sistema.

El punto no es menor para las compañías. En los últimos meses, las entidades empresarias habían advertido que aumentos elevados o poco previsibles en los costos operativos podían afectar la competitividad, la conectividad y las decisiones sobre rutas y frecuencias.

En limpio: qué había aumentado el Gobierno en abril

Para entender el origen de la discusión hay que volver al 30 de abril, cuando la ANAC publicó la Resolución 265/2026 y actualizó los valores que las aerolíneas pagan por determinados servicios de navegación aérea prestados por EANA. (Suben las tasas de navegación aérea y EANA entra en conflicto con IATA)

En concreto, la norma modificó dos cargos: la Tasa de Protección al Vuelo en Ruta, vinculada con los servicios de control y asistencia que recibe una aeronave mientras utiliza el espacio aéreo; y la Tasa de Apoyo al Aterrizaje, correspondiente a los servicios de navegación necesarios durante las operaciones en los aeropuertos.

Dicho de manera simple: son costos que afrontan las aerolíneas para operar sus vuelos, de manera similar a otros gastos asociados al uso de infraestructura y servicios aeronáuticos.

La resolución derogó el cuadro tarifario vigente desde julio de 2024 y estableció nuevos valores a partir del día siguiente de su publicación. En cambio, mantuvo sin cambios la sobretasa por extensión del servicio de navegación fuera del horario habitual y la denominada tasa unificada.

Según IATA, el nuevo esquema significó un aumento del 359% en los cargos de navegación aérea correspondientes a operaciones domésticas y del 15% para sobrevuelos internacionales y aterrizajes.

No fue un aumento de 359% de la tasa que paga el pasajero

La distinción resulta clave: la Resolución 265/2026 no aumentó 359% la Tasa de Uso de Aeroestación (TUA) ni creó un impuesto de ese porcentaje sobre los pasajes.

La TUA es otro concepto. Es abonada por los pasajeros junto con el ticket aéreo y figura identificada dentro del precio del pasaje. Actualmente su valor depende del aeropuerto y de si el vuelo es doméstico, regional o internacional.

Los cargos cuestionados por IATA recaen, en cambio, sobre la operación de las compañías aéreas. (IATA: Argentina es el país de la región con el espacio aéreo más caro para volar)

Eso no significa que sean indiferentes para el pasajero: forman parte de la estructura de costos de una aerolínea y, como otros gastos operativos, pueden intervenir en sus decisiones comerciales sobre capacidad, tarifas, apertura de rutas o incremento de frecuencias. Pero no existe una relación automática entre la nueva mesa de trabajo y una futura baja de los precios de los vuelos.

IATA había pedido frenar las subas y abrir una consulta

El aumento de abril provocó una reacción inmediata de IATA. La organización reclamó entonces a las autoridades argentinas que suspendieran la aplicación de los nuevos valores y convocaran una instancia formal de consulta con las aerolíneas y sus entidades representativas.

La entidad sostuvo que la modificación había sido implementada de manera unilateral y recordó que, apenas tres días antes, IATA y JURCA habían participado de una reunión virtual con ANAC y EANA en la que, según su versión, las autoridades se habían comprometido a respetar principios de transparencia, previsibilidad y consulta.

En ese contexto, la Resolución 72/2026 institucionaliza ahora un ámbito en el que esas entidades y las propias compañías podrán participar de la discusión.

Sin embargo, existe una diferencia importante: la nueva norma no ordena revisar ni retrotraer automáticamente los aumentos aplicados en abril. Lo que establece es un mecanismo para producir recomendaciones sobre cómo deberían definirse y revisarse los cargos de aquí en adelante.

Tasas aéreas: qué puede cambiar a partir de diciembre

La Mesa de Trabajo tendrá hasta el 1° de diciembre de 2026 para presentar ante la Secretaría de Transporte un documento técnico con sus recomendaciones. El plazo podrá prorrogarse automáticamente por otros 30 días hábiles.

El documento deberá identificar puntos de consenso, y formular propuestas para dar mayor transparencia, previsibilidad y participación de los usuarios en la definición de tasas y cargos. (JOY Airline mantiene suspendida la venta de vuelos y podría mover su debut)

Las conclusiones, de todos modos, no serán vinculantes. Serán elevadas a las autoridades para su evaluación y eventual adopción, por lo que cualquier cambio concreto sobre los valores que pagan las aerolíneas requerirá posteriormente nuevas decisiones regulatorias.

Para la industria, por lo tanto, el primer cambio no está todavía en cuánto cuesta operar un vuelo, sino en cómo se discutirán esos costos antes de que sean modificados. El resultado de esa negociación será seguido especialmente por las aerolíneas en momentos en que Argentina busca ampliar rutas, frecuencias y conectividad aérea.