La pelea entre Daniel Scioli y el Indec dejó de ser un debate técnico y pasó a tener impacto político y territorial. En las últimas horas, la Provincia de Buenos Aires se sumó con dureza y cuestionó al Gobierno nacional por recortar estadísticas clave del turismo, en un momento en el que la actividad muestra señales concretas de enfriamiento.
Provincia de Buenos Aires acusa a Scioli de recortar datos del Indec mientras caen las reservas turísticas
La Provincia cruzó a Daniel Scioli por recortar estadísticas del Indec en pleno deterioro del turismo: advierten caída de reservas y consumo para el verano.
Soledad Martínez salió a confrontar a Daniel Scioli por el recorte de las estadísticas del INDEC.
La advertencia llegó desde la Subsecretaría de Turismo bonaerense, a cargo de Soledad Martínez, quien apuntó directamente contra la decisión de discontinuar o limitar la difusión de indicadores oficiales, en especial la Encuesta de Turismo Internacional (ETI), mientras destinos como Mar del Plata registran reservas hoteleras en retroceso.
Datos en disputa y un mensaje político
Para la Provincia, la decisión de recortar estadísticas no es inocua.
En diálogo con el Radio Provincia AM 1270, Martínez sostuvo que detrás del ajuste informativo hay una intención de evitar la exposición de números negativos, en particular los vinculados al déficit de la balanza turística y a la caída del turismo receptivo.
“El problema no es metodológico, es que los números no cierran”, deslizó, para advertir que la balanza de turismo está siendo la más deficitaria desde el año 2006. (Nuevo round entre Scioli y el Indec: datos incómodos en la Encuesta de Turismo Internacional)
“Esta medida es para tapar el sol con la mano porque esto no se puede ocultar”, indicó Martínez, quien comentó que las provincias no fueron notificadas formalmente sobre los cambios en la producción de datos, un punto que tensiona la relación con Nación.
Reservas en baja y consumo retraído
En el sector privado, la preocupación es compartida. “Sin estadísticas oficiales es muy difícil planificar, vender y tomar decisiones comerciales”, advirtió un referente de una cámara hotelera bonaerense, que remarcó que la ETI es “una herramienta básica para entender la demanda y anticipar escenarios”.
El trasfondo del cruce no es abstracto. Según datos relevados por la Asociación de Hoteles de Mar del Plata, las reservas proyectadas para el verano muestran una caída interanual cercana al 15%, con mayor impacto en establecimientos de categorías medias y en destinos de turismo masivo.
“Hay consultas, pero se concretan menos ventas y por menos noches”, explicó un operador hotelero de la Costa Atlántica. (Por el "abandono" de Milei, la provincia de Buenos Aires sale a rescatar al turismo con créditos y promociones)
En la misma línea, desde el sector de agencias de viajes advierten un cambio marcado en el comportamiento del consumidor: compras de último momento, estadías más cortas y fuerte sensibilidad al precio.
“La gente viaja si encuentra promociones, pero el gasto promedio bajó mucho. Eso se nota en hotelería, gastronomía y excursiones”, señaló un dirigente de una asociación de agencias del interior bonaerense.
El impacto de la pelea Scioli–Indec en el sector
La intervención de la Provincia se suma a una controversia que ya había escalado a nivel nacional. En las últimas semanas, los datos del Indec expusieron un desequilibrio creciente en la balanza turística, con un turismo emisivo en alza y un receptivo que no logra recuperarse, un combo incómodo para el discurso oficial.
Desde la Secretaría de Turismo nacional argumentan la necesidad de revisar indicadores y metodologías, pero cámaras empresariales advierten que interrumpir series estadísticas históricas debilita la credibilidad del sistema y genera más incertidumbre en un contexto ya complejo.
“Podemos discutir cómo mejorar las mediciones, pero no dejar de medir”, resumió un dirigente del sector hotelero, que alertó que Argentina compite con países que invierten más en información, promoción y previsibilidad. (El Indec se planta ante Scioli y defiende la medición oficial del turismo)
Un debate que llega al corazón del negocio
Más allá del cruce político, el conflicto expone una tensión de fondo: sin datos confiables no hay diagnóstico, y sin diagnóstico no hay política turística posible. En un escenario de consumo retraído, menor gasto y expectativas moderadas para el verano, la disputa por las estadísticas se vuelve también una disputa por el rumbo del sector.
Para la Provincia de Buenos Aires -y para buena parte del empresariado turístico- el mensaje es directo: los números pueden ser incómodos, pero ocultarlos no mejora la temporada.
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