El cierre temporal del hotel cinco estrellas Del Bono Park en San Juan, encendió señales de alerta en el sector. La decisión se tomó en plena temporada de verano, con bajos niveles de ocupación, un dato que contrasta con los datos oficiales y las celebraciones de Daniel Scioli, secretario de Turismo y Ambiente, por el movimiento del turismo interno.
Mientras Scioli habla de récord, cerró un hotel cinco estrellas en plena temporada
Baja ocupación obligó a un hotel de San Juan a cerrar temporalmente en verano. Expuso brecha entre el discurso de Daniel Scioli y la realidad del doméstico.
Turismo interno en tensión: cerró un hotel cinco estrellas en San Juan pese al discurso oficial de Daniel Scioli.
La medida fue presentada como una pausa para realizar tareas de mantenimiento y remodelación, aunque desde la propia administración reconocen que la caída de la demanda incidió en la decisión del cese operativo.
El hotel, uno de los establecimientos más emblemáticos de la hotelería sanjuanina, estuvo cerrado dos semanas, mientras que la operación se concentró en otra propiedad del grupo en la capital provincial.
Verano con baja ocupación y una decisión operativa inevitable
El gerente del grupo hotelero, Raúl Varese, explicó que el análisis de reservas dejó en evidencia un escenario insostenible para mantener ambas estructuras abiertas.
“Preferimos trabajar con un solo edificio al 50 % antes que tener dos casi vacíos”, señaló en conversaciones con el medio Tiempo de San Juan, al confirmar que ni siquiera en enero y febrero lograron niveles aceptables de ocupación.
Según detalló, ninguno de los hoteles del grupo superaba el 50%, aun en los meses de mayor movimiento turístico. “Con estos números, sostener dos hoteles abiertos no es viable”, admitió el directivo, en una definición que refleja el delicado momento que atraviesa la hotelería urbana y de alta gama. (Neuquén activa un PreViaje local para frenar la "fuga" de turistas y animar el turismo interno)
En concreto, el establecimiento –incluidos sus restaurantes- permaneció cerrado del 12 al 26 de enero; al tiempo que Varese declaró que la decisión respondió, además, a la necesidad de realizar obras que no podían encararse con huéspedes alojados.
"Hicimos cambio de pisos, arreglos de cloacas, pintura y algunas modificaciones en el lobby. Son obras que generan ruidos, vapores y molestias imposibles de manejar con pasajeros", detalló.
Al cierre de esta edición, el hotel Del Bono Park, el hotel Del Bono Central y el complejo Del Bono Beach, las tres propiedades que administra el grupo, estaban funcionando con normalidad.
Impacto laboral y servicios suspendidos
El cierre temporal del Del Bono Park tuvo impacto directo en la operación diaria. De la plantilla, unos 150 empleados, cerca del 20% del personal accedió a licencias vacacionales, mientras que el resto fue reubicado en tareas internas o trasladado al Del Bono Central.
Además, quedaron suspendidos los servicios gastronómicos del complejo, entre ellos el restaurante Del Moño Rojo Grill y el espacio de desayunos La Cava.
Empresarios del sector advierten que este tipo de decisiones, aun cuando se presenten como temporales, evidencian un deterioro del consumo turístico y una demanda cada vez más sensible al precio, incluso en segmentos de mayor poder adquisitivo.
Daniel Scioli y el relato de la temporada "récord”
El cierre del hotel cinco estrellas contrasta con las declaraciones públicas del secretario Scioli, quien viene destacando el dinamismo de la temporada. Según el funcionario, “con el presidente Javier Milei, más del 75% de los argentinos se van de vacaciones de verano ”, y el movimiento turístico “ya se siente con fuerza en cada rincón del país”.
A su vez, sostuvo que la disponibilidad de alojamientos en muchos destinos nacionales es cada vez más limitada y que varios puntos del país “ya empiezan a colgar el cartel de completo”.
En esta línea, Scioli manifestó: “Las familias comienzan a movilizarse con entusiasmo, eligiendo salir a pasear, recorrer nuevas regiones y planificar con anticipación sus vacaciones”; así como describió un escenario de rutas, terminales y aeropuertos colmados.
La postal oficial habla de personas consultando precios, familias preparando bolsos y destinos reforzando servicios, con una temporada que -según el análisis del propio funcionario- promete ser una de las más movidas de los últimos años. (Indec: el turismo receptivo cayó un 22%)
La brecha entre movimiento y rentabilidad
Sin embargo, desde el sector privado insisten que movimiento no siempre equivale a rentabilidad.
Hoteleros y prestadores advierten que el turismo actual muestra estadías más cortas, menor gasto promedio y una migración sostenida hacia alojamientos más económicos, lo que impacta de lleno en la hotelería formal y de alta categoría.
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