El turismo religioso volvió al centro de la agenda oficial. El secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli, busca instalarlo como uno de los ejes de desarrollo para el sector, con la intención de transformarlo en un producto turístico con impacto económico, federal y con proyección internacional.
Turismo religioso: Scioli busca convertir la fe en negocio turístico en Argentina
Con eventos, Semana Santa y circuitos, Daniel Scioli impulsa el turismo religioso como producto, aunque aún sin un plan concreto. La fe como motor de dólares.
Daniel Scioli intenta posicionar el turismo religioso como un nuevo motor del sector, pero aún faltan medidas concretas para convertirlo en negocio.
La señal más reciente fue la participación del funcionario en el 1º Encuentro Continental del Rocío organizado en Buenos Aires, donde sostuvo que el turismo de fe representa el 20% del movimiento mundial. Más allá del dato, el mensaje apunta a posicionar este segmento como una nueva oportunidad para diversificar la oferta argentina.
Turismo religioso: entre el potencial y la falta de plan
La estrategia, por ahora, se apoya más en gestos que en medidas concretas. Scioli viene encadenando acciones: promoción de Semana Santa, apoyo a eventos religiosos internacionales y puesta en valor de circuitos como el Camino del Cura Brochero o el recorrido del Papa Francisco en Buenos Aires.
El problema es que aún no aparece una hoja de ruta clara. No hay anuncios de productos específicos, paquetes estructurados ni una estrategia definida para agencias de viajes, que son clave para transformar este tipo de turismo en negocio.
En este orden, Scioli recalcó que Argentina no parte de cero. Tiene hitos instalados como la Basílica de Luján, la Difunta Correa, Itatí o el Camino de Brochero. A eso se suma el Circuito Papal, que ganó visibilidad internacional tras la muerte de Francisco.
"El desafío es integrar esos atractivos en una oferta comercial coherente, que permita vender experiencias y no solo eventos aislados", explicaron desde el entorno de funcionario.
Semana Santa y los números que entusiasman
El respaldo de la apuesta está en la demanda. Semana Santa movilizó a millones de turistas en todo el país, con un fuerte componente religioso y cultural. (Semana Santa: viajar en Argentina ya cuesta el 70% del salario y una escapada sale más de $ 1,17 millones)
Para el Gobierno, ese flujo confirma que existe un mercado activo, capaz de sostener escapadas, peregrinaciones y eventos masivos.
Además, provincias como Jujuy, Salta y Córdoba vienen desarrollando propuestas consolidadas, combinando fe, tradición y turismo, lo que refuerza la idea de un producto con potencial federal.
El desafío de Scioli: pasar del discurso a la estrategia
El turismo religioso es un segmento con peso global y capacidad de generar viajes durante todo el año. Sin embargo, para capitalizarlo, Argentina necesita algo más que promoción: requiere planificación, inversión y articulación con el sector privado.
Hoy, la fe mueve turistas. Lo que aún está en construcción es cómo convertir ese movimiento en un negocio sostenido para la industria.
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