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Semana Santa: viajar en Argentina ya cuesta el 70% del salario y una escapada sale más de $ 1,17 millones

Una familia necesita $ 1,17 millones para una escapada en Semana Santa. El turismo interno pierde accesibilidad y poder de compra. Bariloche, el más "caro".

Viajar en Argentina durante Semana Santa se vuelve cada vez más difícil para el bolsillo. Un informe del Instituto de Economía de la UADE (Ineco) revela que una familia tipo necesita $ 1.176.100 para una escapada de cuatro días, el equivalente al 69% del salario promedio. El turismo interno se encarece y el costo de los hoteles empuja la suba.

El dato no solo dimensiona el costo actual del mercado doméstico, sino que además confirma una tendencia: el poder adquisitivo para viajar se deteriora. En comparación con 2025, la relación entre ingresos y gastos turísticos empeoró, con una caída del 7% en la capacidad de compra.

El turismo interno pierde poder adquisitivo frente a los precios

El relevamiento muestra que todos los destinos aumentaron sus precios en términos nominales, pero los salarios no lograron acompañar esa dinámica. Como resultado, viajar dentro del país exige una porción cada vez mayor del ingreso familiar. (Sube la nafta, presiona a las agencias de viajes y golpea al turismo interno)

En promedio, una familia necesitaba el equivalente a 0,65 salarios para viajar en Semana Santa en 2025. Hoy ese esfuerzo sube a 0,69 salarios, consolidando una tendencia que pone en tensión al turismo interno como opción de consumo masivo.

La clave de esta diferencia no está tanto en el transporte -relativamente homogéneo entre destinos-, sino en el costo del alojamiento, que amplía la brecha de precios entre plazas.

Bariloche lidera el ranking y triplica a los destinos más baratos

Según UADE, el mapa turístico argentino exhibe fuertes diferencias. Bariloche encabeza el ranking con un costo estimado de $ 2.344.724 para una familia tipo, seguido por Salta ($1.613.126) y Puerto Madryn ($1.578.750).

También se ubican por encima del promedio destinos como Jujuy, Mendoza, Villa Gesell e Iguazú, todos con presupuestos que superan el millón de pesos para apenas un fin de semana largo.

En el extremo opuesto, Gualeguaychú aparece como la opción más accesible, con un costo de $777.402, seguido por Mar de Ajó, Rosario y San Antonio de Areco.

La brecha es contundente: una familia necesita más de tres veces más presupuesto para viajar a Bariloche que para elegir Gualeguaychú.

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Qué destinos mejoran y cuáles pierden competitividad

Más allá del nivel de precios, el informe también permite ver cambios relativos en la competitividad de los destinos. Puerto Madryn, San Miguel de Tucumán, San Salvador de Jujuy y Corrientes se posicionan como opciones relativamente más accesibles frente al año pasado.

En cambio, San Antonio de Areco, Rosario y Tandil son los que más se encarecieron en términos relativos, afectando su atractivo como escapadas de corta distancia. (Turismo interno al límite: más ocupación, menos consumo)

El dato clave: el presupuesto es solo una base

El cálculo contempla una familia tipo de cuatro integrantes y considera únicamente transporte en micro y alojamiento, sin incluir gastos de comida, actividades o consumos en destino.

Esto implica que el costo real de un viaje puede ser considerablemente mayor al promedio informado. Además, el salario de referencia -estimado en $ 1.694.089-, surge de proyecciones del RIPTE, lo que refuerza el carácter orientativo del análisis.

Radiografía del costo de viajar en Semana Santa

  • Costo promedio (familia tipo): $ 1.176.100.
  • ‍‍‍ Equivale al: 69% del salario promedio.
  • Pérdida de poder adquisitivo: -7% vs. 2025.
  • Destino más caro: Bariloche ($ 2.344.724).
  • Destino más accesible: Gualeguaychú ($ 777.402).
  • Diferencia entre extremos: más de tres veces.
  • Salarios necesarios para viajar: en 2025 se necesitó de 0,65 salarios; mientras que ahora, de 0,69 salarios.
  • Destinos más competitivos: Puerto Madryn, Tucumán, Jujuy, Corrientes.
  • Destinos que más se encarecieron: San Antonio de Areco, Rosario, Tandil

Semana Santa: más selectividad y presión sobre la demanda

Con este escenario, Semana Santa se perfila como un test clave para el turismo interno. La combinación de precios elevados y menor poder adquisitivo anticipa una demanda más selectiva, con decisiones cada vez más condicionadas por el costo.

En este contexto, el doméstico deja de ser una opción “refugio” y empieza a depender cada vez más de promociones, financiación y estrategias comerciales para sostener la demanda.