El aumento del combustible ya impacta de lleno en el turismo interno. Con subas en cuatro de los últimos seis meses -y un incremento cercano al 10% en las últimas semanas-, agencias de viajes y transportistas advierten que están absorbiendo costos en servicios ya vendidos, en un contexto de demanda retraída.
Sube la nafta, presiona a las agencias de viajes y golpea al turismo interno
El alza del combustible impacta en costos, obliga a agencias y empresas de transporte terrestre absorber subas, y anticipa ajustes en un mercado retraído.
Agencias de viajes en alerta: con el combustible en alza, el transporte turístico ajusta su ecuación y tensiona al turismo interno.
El problema no es solo el nivel de precios, sino el descalce: gran parte de los servicios fue comercializada meses atrás, con tarifas que hoy quedaron desactualizadas frente a una estructura de costos en alza.
Costos en alza: servicios vendidos y rentabilidad en jaque
En en los últimos días, el combustible se consolidó como una de las principales variables de presión para el turismo, especialmente en el transporte terrestre. Su impacto es directo: eleva los costos operativos, pero no puede trasladarse automáticamente a los precios finales.
“En las últimas semanas aumentó cerca de un 10%, impacta directamente en la rentabilidad y eso se complica. Vamos a tener que ajustar en un contexto donde el consumo interno está retraído”, señaló un agentes de viajes del NOA. (Jujuy aprobó una ley que impulsa a las agencias y al transporte turístico)
Por su parte, un operador receptivo de la Patagonia explicó que, en muchos casos, las empresas ya tienen servicios comprometidos que deben operar con tarifas fijadas previamente, lo que las obliga a absorber las subas o resignar márgenes.
"El escenario se agrava en temporada baja, cuando el volumen de ventas no alcanza para compensar el incremento de costos", puntualizó.
Turismo interno: menos gasto, estadías más cortas y viajes cercanos
El encarecimiento del combustible también impacta directamente en la demanda. Desde CAME advirtieron que la suba de la nafta fue uno de los factores que limitó el movimiento turístico durante el último fin de semana largo.
“Viajar en auto se volvió costoso y el poder adquisitivo no alcanza para sostener escapadas prolongadas”, indicaron, para agregar que "esta tendencia se podría repetir durante Semana Santa".
El cambio en el comportamiento del turista ya es evidente: se eligen destinos más cercanos, se reduce el gasto en gastronomía y actividades, y se acortan las estadías. La dinámica refuerza una tendencia que atraviesa 2026: hay ocupación, pero sin derrame económico, lo que tensiona aún más la rentabilidad del sector.
Receptivo y contratos: menor impacto, pero con límites
A diferencia del doméstico, el turismo receptivo presenta una menor exposición en el corto plazo. Esto se debe a que muchos servicios se comercializan en dólares y con tarifas fijadas con anticipación. (Transporte terrestre: se destrabó el conflicto que impedía operar a las 4x4 turísticas)
“El receptivo no se modificará salvo que el combustible se dispare a niveles extremos. Son tarifarios en dólares cerrados por un año desde abril de 2025”, dijo un agente de viajes porteño.
Sin embargo, advirtió que "si la tendencia alcista se mantiene, el impacto podría trasladarse en futuras negociaciones, afectando la competitividad del destino".
Alerta regional: en Chile prevén caída de reservas por el combustible
El impacto del alza de combustibles ya genera señales de alerta en la región. En Chile, el sector turístico anticipa una fuerte caída en la demanda para los próximos feriados.
El presidente de Hoteleros de Chile, Alberto Pirola, calificó la situación como un “golpe directo” para la actividad en fechas clave como Semana Santa y el feriado del 1° de mayo.
Según estimaciones del sector, podría registrarse una caída de hasta el 25% en las reservas hoteleras de turistas argentinos, impulsada por el encarecimiento de los traslados y la pérdida de poder adquisitivo.
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