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FIT 2026: de Menem a Milei, una foto de quienes condujeron el turismo argentino

La FIT reunió a Lombardi, Pérez, Meyer y Scioli, el único que volvió al área bajo otro signo político. Santos y Lammens no asistieron.

En pocas palabras

  • FIT 2026: la Feria Internacional de Turismo reunió a exfuncionarios de distintas gestiones políticas.
  • Protagonistas: participaron Hernán Lombardi, Enrique Meyer y Daniel Scioli.
  • Ausencias: Gustavo Santos y Matías Lammens no asistieron al evento.
Resumen generado por Thinkindot AI

La apertura de FIT 2026 dejó una fotografía que atravesó tres décadas de política turística argentina. En La Rural coincidieron Hernán Lombardi, Germán Pérez y Enrique Meyer con Daniel Scioli, cuatro nombres ligados a gobiernos de signos distintos y a maneras muy diferentes de llegar al máximo despacho turístico nacional. (30 ediciones de FIT: 'Una feria con corazón')

La intención de la organización era todavía más amplia. Según pudo saber Ladevi, todos los exresponsables vivos del área habían sido invitados, aunque finalmente Gustavo Santos y Matías Lammens no asistieron. Francisco “Paco” Mayorga, quien estaba al frente de Turismo cuando nació FIT, murió en 2013.

Fue Andrés Deyá quien durante su discurso llevó esa historia al escenario. La convocatoria no quedó limitada a los exfuncionarios: también incluyó a dirigentes privados vinculados con distintas etapas de la feria, como Hugo Copertari, Fabricio Di Giambattista y Gustavo Hani, protagonistas de una continuidad dirigencial que Ladevi reconstruyó en la previa de las 30 ediciones de FIT.

La imagen terminó siendo, así, algo más que un homenaje. Permitió observar cómo la conducción turística nacional atravesó menemismo, Alianza, duhaldismo, kirchnerismo, macrismo, Frente de Todos y el actual gobierno libertario, mientras cambiaban también el rango de la cartera y el perfil de quienes llegaban a conducirla.

FIT y el comienzo de la historia: Mayorga durante el menemismo

Cuando FIT realizó su primera edición en 1996, Francisco Mayorga era secretario de Turismo y Deportes del gobierno de Carlos Menem. Su designación de aquel año quedó formalizada el 25 de junio y permaneció en el cargo hasta el cambio presidencial de diciembre de 1999.

Mayorga había llegado a la política desde un recorrido bastante alejado de las trayectorias turísticas tradicionales: automovilismo y actividad empresaria. Su vínculo personal con Menem precedió su incorporación al Gobierno y había comenzado a conducir el área turística nacional a comienzos de los años 90.

Su salida coincidió con el final del menemismo y abrió el primer cambio de color político de la secuencia.

Hernán Lombardi: del radicalismo y la Alianza al macrismo

Hernán Lombardi asumió como secretario de Turismo el 13 de diciembre de 1999, designado por Fernando de la Rúa. (Hernán Lombardi expone la crisis y advierte que no se resuelve con frivolidad)

Era un dirigente proveniente del radicalismo y desembarcó en el Gobierno nacional con la Alianza.

Pero Lombardi tenía algo que no todos sus sucesores tendrían: un recorrido turístico anterior al cargo nacional. Era empresario hotelero, dirigente de la Asociación de Hoteles de Turismo y había ingresado al Gobierno porteño en un área vinculada con Turismo. Además, había realizado estudios de posgrado relacionados con economía y marketing turístico.

Su trayectoria política seguiría cambiando después de la caída de la Alianza. Años más tarde se integró al espacio de Mauricio Macri, fue ministro de Cultura y presidente del Ente de Turismo porteño entre 2007 y 2015, y luego titular del Sistema Federal de Medios durante la presidencia de Macri. Actualmente integra nuevamente el Gobierno de la Ciudad.

Durante su primera etapa nacional también protagonizó uno de los movimientos institucionales que después se repetirían: Turismo pasó brevemente a formar parte del Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte antes de la crisis de diciembre de 2001.

Daniel Scioli: del peronismo de Menem al gobierno libertario de Milei

La caída del gobierno de De la Rúa abrió la primera etapa turística del peronista Daniel Scioli.

Su recorrido político había comenzado años antes dentro del Partido Justicialista de Carlos Menem, después de una trayectoria como deportista y empresario. Adolfo Rodríguez Saá lo designó en diciembre de 2001 secretario de Deporte e interinamente de Turismo y, el 6 de enero de 2002, Eduardo Duhalde lo confirmó como secretario de Turismo y Deporte.

Desde allí Scioli dio otro giro decisivo: dejó Turismo para integrar como vicepresidente la fórmula de Néstor Kirchner, fue posteriormente gobernador bonaerense y en 2015 candidato presidencial del Frente para la Victoria. (Daniel Scioli es el nuevo secretario de Turismo, Ambiente y Deportes)

Más de dos décadas después volvió a la máxima conducción turística nacional, esta vez convocado por Javier Milei. El decreto de febrero de 2024 formalizó su designación al frente de Turismo, Ambiente y Deportes.

Por eso Scioli ocupa un lugar singular en la foto de FIT: es el único de toda esta secuencia que aparece dos veces al frente del turismo nacional, separado por más de 20 años y bajo gobiernos pertenecientes a universos políticos muy diferentes.

No significa que su historia política anterior desaparezca: Scioli construyó buena parte de su carrera dentro del peronismo y el kirchnerismo y hoy integra el Ejecutivo de un presidente libertario. Ese recorrido convierte su regreso a Turismo en uno de los mayores contrastes de estas 30 ediciones.

Germán Pérez: del empresariado turístico al primer kirchnerismo

Cuando Scioli dejó Turismo para asumir la Vicepresidencia, la conducción quedó en manos de Germán Pérez, designado por Néstor Kirchner el 28 de mayo de 2003, e impulsado por el propio exmotonauta.

Pérez no provenía centralmente de la estructura partidaria. Su trayectoria estaba vinculada con el sector privado turístico -era el presidente de la CAT-, y ya trabajaba dentro del organismo nacional como coordinador ejecutivo de Promoción, Desarrollo y Calidad Turística antes de quedar al frente de la Secretaría. La Memoria del Estado de 2003 registra expresamente esa sucesión.

Su experiencia como máxima autoridad fue extraordinariamente breve. El Gobierno aceptó su renuncia el 20 de agosto de aquel año, menos de tres meses después de haberlo designado.

La salida ocurrió, además, en medio de las primeras diferencias públicas entre Kirchner y Scioli. La prensa de la época interpretó el desplazamiento de Pérez y otros funcionarios como parte de aquella disputa interna, una lectura que Meyer también debió responder al asumir.

Enrique Meyer: de Santa Cruz al corazón del kirchnerismo

Su reemplazante fue Enrique Meyer, y con él Turismo adquirió un perfil mucho más directamente asociado al nuevo poder político.

Meyer venía de Santa Cruz, donde había conducido durante más de una década el área turística provincial bajo Néstor Kirchner. Al asumir en Nación en 2003 se definía públicamente como un hombre del entonces Presidente. (El exministro de Turismo Enrique Meyer cruzó a Javier Milei)

También tenía una trayectoria específica dentro del turismo: había trabajado en empresas del sector, cursado cuatro años de la Licenciatura en Turismo y gestionado la actividad santacruceña desde comienzos de los 90. Es decir, combinaba sector privado, formación turística y experiencia estatal especializada antes de llegar al cargo nacional.

Su permanencia fue la más extensa de este recorrido. Meyer atravesó la presidencia de Néstor Kirchner y los dos gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner. En 2010, además, el Gobierno creó por primera vez un Ministerio de Turismo específico, elevando la jerarquía institucional del sector.

Gustavo Santos: un radical que llegó a Turismo con Macri después de Córdoba

El cambio político de 2015 llevó a Gustavo Santos al Ministerio de Turismo. Mauricio Macri formalizó su designación el 10 de diciembre.

Santos tampoco encaja en una trayectoria partidaria lineal. Había tenido origen político en el radicalismo cordobés y luego desarrolló una larga experiencia de gestión en gobiernos provinciales peronistas. Juan Schiaretti lo convocó para conducir la Agencia Córdoba Turismo, responsabilidad que mantuvo posteriormente durante la administración de José Manuel de la Sota.

En términos profesionales, era otro de los funcionarios que llegaba a Nación con experiencia turística concreta: ocho años al frente de Córdoba Turismo, participación en el Inprotur, el Consejo Federal de Turismo y organismos internacionales vinculados con la actividad.

En 2018 volvió a experimentar desde adentro el péndulo institucional. El gobierno de Macri eliminó el Ministerio y creó la Secretaría de Gobierno de Turismo; Santos siguió conduciendo el área, pero con un rango inferior.

Había sido invitado a participar de la apertura de FIT 2026, aunque finalmente no asistió.

Matías Lammens: del deporte y el Frente de Todos al Ministerio

Matías Lammens representa un perfil diferente, pero autopercibido peronista. (Matías Lammens: “Logramos lo que nos propusimos”)

Abogado y empresario pyme, construyó su visibilidad pública principalmente desde la presidencia de San Lorenzo. En 2019 fue candidato a jefe de Gobierno porteño por el Frente de Todos y, tras la victoria presidencial de Alberto Fernández, fue designado ministro de Turismo y Deportes.

A diferencia de Lombardi, Pérez, Meyer o Santos, Lammens no registraba una trayectoria previa de gestión turística específica. Llegó al área fundamentalmente desde el deporte, el empresariado y la política electoral.

Su designación marcó, sin embargo, otro cambio institucional: después de la reducción de 2018, Turismo recuperó rango ministerial y quedó asociado nuevamente con Deportes. Permaneció allí hasta el final del gobierno de Alberto Fernández.

Lammens también había sido invitado para la apertura de esta 30ª edición de FIT, pero no participó del acto.

Quiénes llegaron a Turismo desde el propio turismo

Al mirar toda la serie aparece otro dato que ayuda a explicar las diferencias entre las gestiones: no hubo un único perfil profesional para conducir el turismo argentino.

Entre quienes sucedieron a Mayorga, al menos cuatro llegaron a la máxima responsabilidad nacional con antecedentes turísticos muy concretos. Lombardi combinaba hotelería, dirigencia empresaria y gestión turística porteña; Pérez provenía directamente del empresariado y de las organizaciones del sector; Meyer llevaba más de una década administrando Turismo en Santa Cruz; y Santos había conducido durante ocho años la Agencia Córdoba Turismo.

Scioli y Lammens siguieron otro camino. El primero ingresó a la gestión turística desde una carrera política construida inicialmente alrededor del peronismo y con un fuerte antecedente deportivo; el segundo llegó después de San Lorenzo y de su candidatura porteña.

Meyer merece además una precisión: pese a su fuerte identificación profesional con la actividad, no se recibió de licenciado en Turismo. Cursó cuatro años de la carrera antes de desarrollar su trayectoria privada y estatal.

De Secretaría a Ministerio y otra vez Secretaría

Los colores políticos y los perfiles profesionales cambiaron, pero también lo hizo repetidamente el peso institucional que cada gobierno decidió darle a Turismo. (Los 1.000 días de Javier Milei: cómo cambió el modelo turístico)

Durante estas 30 ediciones, el área funcionó como Secretaría; llegó fugazmente a un ministerio junto con Cultura y Deportes durante la Alianza; regresó al nivel de Secretaría; obtuvo en 2010 un Ministerio de Turismo específico; volvió a perder ese rango en 2018; recuperó un Ministerio de Turismo y Deportes con Alberto Fernández; y con Javier Milei regresó nuevamente al esquema de Secretaría.

La propia sucesión muestra que el turismo fue cambiando de socios dentro del Estado: Cultura, Deportes, Ambiente o ninguna otra área, según la etapa.

Por eso la escena que dejó FIT 2026 admite una lectura más amplia que la de una reunión de exfuncionarios. Lombardi, Pérez, Meyer y Scioli representan generaciones, recorridos profesionales y tradiciones políticas diferentes; Santos y Lammens, ausentes este sábado, completan otros dos capítulos de esa historia.

Treinta ediciones después de aquella primera FIT, la feria consiguió poner sobre un mismo escenario parte de la historia política y sectorial del turismo argentino. Y Scioli terminó funcionando como el hilo más particular de todos: entró al área desde el peronismo de comienzos de siglo y, más de dos décadas después, volvió a conducirla dentro de un gobierno libertario.

La foto también mostró la otra constante de FIT. Junto a quienes ocuparon cargos públicos aparecieron dirigentes empresarios que condujeron la feria y las entidades del sector. Gobiernos, funcionarios y rangos administrativos fueron cambiando; la relación entre Estado y actividad privada siguió atravesando las 30 ediciones.