La terminal de ómnibus de de Retiro, principal nodo del transporte terrestre en Argentina, inicia una nueva etapa tras más de tres décadas bajo un mismo esquema. El Gobierno lanzó una licitación privada para su remodelación integral, con el objetivo de modernizar la infraestructura y revertir problemas operativos acumulados. (Retiro: Habrá que despachar e identificar el equipaje)
Retiro cambia de era: licitan la terminal con privados
Tras 33 años, el gobierno de Javier Milei licita la renovación de la terminal de Retiro, eje del transporte terrestre y clave para el turismo.
Tras más de 30 años de concesión, la terminal de Retiro inicia una nueva etapa: el gobierno de Milei lanzó la licitación para su remodelación integral.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 273/2026, que declara de interés público la iniciativa privada para transformar la estación. El proceso abre la convocatoria a oferentes para renovar la principal terminal del sistema de transporte automotor de pasajeros del país.
El llamado se produce tras el cierre de un ciclo de 33 años de control por parte de TEBA S.A., empresa vinculada al empresario Néstor Otero, fallecido a fines de 2025, lo que reconfigura el esquema de gestión del predio.
Quién impulsa la transformación de la terminal de Retiro
La iniciativa fue presentada por un consorcio encabezado por Inverlat Investments, junto a Service Trade, Inversiones Peirod y BV Investments.
Bajo el esquema de “iniciativa privada”, el proyecto funciona como base de la licitación, aunque habilita la competencia de otros oferentes que podrán presentar propuestas superadoras.
Retiro: una terminal clave con años de deterioro
La licitación llega en un contexto en el que la terminal de Retiro evidencia problemas estructurales y operativos acumulados durante años. Infraestructura envejecida, servicios desactualizados y una experiencia de usuario por debajo de estándares internacionales forman parte de los principales desafíos.
En este marco, la modernización apunta a una transformación integral del nodo, que podría incluir mejoras en accesos, circulación interna, áreas comerciales y servicios al pasajero.
De una concesión concentrada a un nuevo esquema en revisión
Durante más de tres décadas, la terminal de Retiro operó bajo un modelo de concesión privada concentrado en un único operador: TEBA S.A., firma vinculada a Néstor Otero. En ese esquema, el Estado mantenía la titularidad del predio, pero delegaba la gestión integral, el mantenimiento y la explotación comercial en manos privadas.
Con el paso del tiempo, ese modelo evidenció limitaciones, especialmente en términos de inversión, actualización de servicios y calidad operativa, lo que derivó en un progresivo deterioro de la infraestructura y en cuestionamientos por parte de usuarios y actores del sector.
La nueva licitación busca redefinir ese esquema. Sin tratarse de una privatización del activo, el proceso apunta a abrir la competencia, atraer inversiones y establecer un modelo de gestión con mayor exigencia en la modernización y operación.
Impacto en el turismo y el transporte
Para el sector turístico, la terminal de Retiro es un punto neurálgico del transporte terrestre y del turismo interno y regional. Miles de pasajeros la utilizan diariamente como puerta de entrada y salida hacia destinos de todo el país y países limítrofes.
Transportistas aseguraron que una mejora en su infraestructura puede traducirse en mayor eficiencia operativa, mejor experiencia para el viajero y un reposicionamiento del transporte terrestre, clave para agencias de viajes que comercializan servicios de media y larga distancia.
Además, manifestaron que una terminal modernizada puede potenciar servicios asociados al turismo y fortalecer la integración con otros medios de transporte.
No obstante, reconocieron que el desafío será traducir la iniciativa en mejoras concretas y sostenidas, capaces de elevar el estándar de uno de los principales hubs de movilidad del país y su impacto en la cadena turística.
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