La flexibilización en la gastronomía parece no mejorar exponencialmente la crisis del sector. Al respecto, Francisco Miranda, presidente de la Cámara de Cafés y Bares de Ahrcc, explicó: “Los locales que están hoy en pie luego de 15 meses de inactividad, tienen una mochila de plomo en sus espaldas. Uno de las necesidades prioritarias que tenemos es una moratoria fiscal porque ya tenemos vencimientos encima. A lo que suma la necesidad de un alivio fiscal, principalmente en la disminución del IVA. También están ejerciendo mucha presión las entidades que administran los derechos intelectuales. Hoy están reclamando cobrar en retroactivo, cuando los locales estuvieron cerrados”.
¿Por qué la gastronomía continúa en crisis?
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En cuanto a los recursos humanos detalló que “hay una gran industria del juicio. Los empresarios necesitamos que las cifras que se exigen sean más razonables, para que no sea tan tentador hacer un juicio laboral. Para que esto no suceda hay que cambiar las leyes porque si no es muy difícil seguir generando empleo”.
Finalmente, Miranda reclamó a las autoridades nacionales y provinciales “que no se retroceda en las fases de apertura de la gastronomía y que se mantenga el ritmo de vacunación”.
Ciudad: habilitaciones no revierten la crisis
En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, el jefe de Gobierno Porteño, Horacio Rodríguez Larreta, a mediados de septiembre una mayor flexibilización para las actividades en la Ciudad. En tal sentido, desde el 17 de septiembre dejaron de tener restricciones la cantidad de personas que ingresan a shoppings, locales gastronómicos y espacios comunes en hoteles. A su vez, los bares y boliches pueden abrir hasta las 3 a.m.
En tanto los eventos masivos al aire libre pasaron de un máximo de 2.500 a 4.000 personas, siempre que el espacio permita respetar el protocolo de una cada 2 m.; y para los espacios cerrados la capacidad aumenta a 4000 personas siempre que no se supere el 70% del aforo.
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