Aunque el 67% de los argentinos planea viajar en 2026, más del 30% admite que no podrá concretar sus vacaciones por motivos económicos, según el último Trend Lab de Youniversal. El informe revela una tensión que atraviesa a la clase media: el deseo de viajar se mantiene alto, pero la capacidad real de hacerlo se reduce. ¿Verano en crisis?
Un tercio de los argentinos no podrá tomarse vacaciones
Según el Trend Lab de Youniversal, 7 de 10 argentinos desean irse de vacaciones este verano, pero más del 30% admite que no podrá hacerlo por los altos costos.
La combinación de la inflación, suba de costos turísticos y pérdida de poder adquisitivo configura un escenario en el que planificar vacaciones sigue siendo una aspiración, y no una certeza.
Del documento, se desprende que la combinación de inflación, suba de costos turísticos y pérdida de poder adquisitivo configura un escenario en el que planificar escapadas sigue siendo una aspiración, no una certeza.
Más allá de la voluntad de viajar, el estudio muestra que buena parte de las familias deberá recortar días, elegir destinos más cercanos o directamente suspender sus planes. El turismo se convierte así en un termómetro preciso del deterioro del poder de compra.
En línea con esta tendencia, las playas encabezan las preferencias, ya sea en la Costa Atlántica, Brasil o el Caribe. Pero los destinos de larga distancia, como Europa o Estados Unidos, quedaron relegados a un plano aspiracional: muchos los mencionan, pero pocos tienen verdadera posibilidad de concretarlos. La variable precio condiciona todas las decisiones.
Verano ante un turista obligado a ajustar
El relevamiento de Youniversal muestra que el comportamiento del viajero argentino se volvió más cauteloso.
Crecen las escapadas cortas, las estadías más breves y la búsqueda de promociones como mecanismo para sostener el descanso. Viajar sigue siendo un deseo culturalmente arraigado, pero ya no es un hábito garantizado.
La incertidumbre macroeconómica también impacta en la toma de decisiones. Los consultados señalaron que la evolución del dólar, la estabilidad laboral y el nivel de ingresos son factores clave a la hora de definir si viajarán, cuándo y por cuánto tiempo. (Parques Nacionales sin aumentos: apoyo del sector al congelamiento de tarifas para la temporada de verano)
Qué revela el estudio sobre el consumo turístico
- Existe una brecha creciente entre intención y concreción: el deseo resiste, pero la economía limita.
- Las vacaciones se transforman en una variable de ajuste dentro del presupuesto familiar.
- Aumentan los viajes de proximidad y la planificación de último momento.
- El turismo actúa como indicador del humor económico, especialmente en los sectores medios.
Vacaciones: un deseo que no alcanza
El relevamiento confirma un patrón que se repite en Argentina: la voluntad de viajar es alta, pero la posibilidad efectiva depende de un contexto económico restrictivo.
Con un tercio de la población anticipando que no podrá tomarse vacaciones en 2026, el sector turístico enfrenta el desafío de adaptarse a un consumidor más sensible al precio, más flexible y más condicionado por su realidad económica.
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