El turismo receptivo volvió a crecer en julio y prolongó la recuperación que sostiene desde comienzos de 2026. En siete meses llegaron 3,36 millones de turistas extranjeros (237 mil + vs. 2025). Sin embargo, el rebote no alcanza para recuperar los niveles de 2024 y convive con estadías más cortas. (Vocero de Milei celebró récord de turismo receptivo)
Turismo receptivo: llegaron 237 mil turistas más, pero todavía no se recuperó el nivel de 2024
El turismo receptivo creció 7,6% en siete meses. En julio, el transporte aéreo ya superó a 2024, aunque las estadías del turismo internacional se acortaron.
Argentina recibió 466.200 turistas extranjeros en julio, 9,1% más que un año atrás. El crecimiento del turismo receptivo estuvo impulsado por el transporte aéreo y Brasil.
En pocas palabras
- Turismo receptivo: creció 7,6% en siete meses, sumando 237.500 turistas más que en 2025.
- Transporte aéreo: superó el nivel de 2024 en julio, explicando todo el crecimiento neto del mes.
- Estadías: se acortaron 16,4% interanual en aeropuertos, pese al aumento de llegadas de turistas.
Según las últimas Estadísticas de Turismo Internacional del Indec, durante julio ingresaron 466.200 turistas no residentes, 9,1% más que en el mismo mes de 2025. Fue el séptimo crecimiento interanual consecutivo y confirmó un cambio de tendencia respecto de un 2025 en el que el receptivo había perdido considerablemente volumen.
Pero la comparación contra el año pasado cuenta solo una parte de la historia. El punto de partida era particularmente bajo y, cuando se extiende la mirada hacia 2024, la recuperación aparece todavía incompleta. Al mismo tiempo, no todas las vías de acceso ni todos los mercados evolucionan de la misma manera.
Turismo receptivo: 237 mil turistas más, pero todavía faltan 455 mil para recuperar 2024
Entre enero y julio de 2026 ingresaron al país 3.364.100 turistas extranjeros, frente a 3.126.600 en igual período de 2025. Son 237.500 turistas adicionales, equivalentes a una mejora acumulada del 7,6%.
La recuperación, además, mostró continuidad. Enero creció 1,4% interanual; febrero, 8%; marzo, 6,3%; abril, 10,6%; mayo, 20,4%; junio, 3,3%; y julio, 9,1%. Todos los meses de 2026 terminaron hasta ahora por encima de sus respectivos registros del año pasado.
Sin embargo, 2025 había dejado una base de comparación muy deprimida. En los primeros siete meses de aquel año, el receptivo había retrocedido 18,1% frente a 2024, cuando Argentina había recibido 3.819.100 turistas internacionales.
Esto significa que, pese al rebote actual, todavía faltan unos 455 mil turistas para recuperar el volumen de enero-julio de 2024. La brecha es de 11,9%.
Julio muestra prácticamente la misma fotografía: los actuales 466.200 turistas superaron los 427.200 de 2025, pero permanecieron 8,4% debajo de los 508.800 contabilizados dos años atrás. (Schargorodsky: '¿Cuándo decidirá Argentina que el turismo receptivo es estratégico?')
Por lo tanto, los números permiten hablar de una recuperación sostenida respecto de 2025, aunque todavía no de una recomposición completa del turismo receptivo.
Los excursionistas crecen más rápido que los turistas
La recuperación del receptivo también muestra diferencias según el tipo de visitante. En julio ingresaron 830.200 visitantes no residentes, pero no todos fueron turistas: 466.200 permanecieron al menos una noche en Argentina y 363.900 fueron excursionistas, es decir, ingresaron y salieron durante el mismo día.
La distinción es relevante porque ambas categorías evolucionaron a velocidades muy distintas. Mientras la cantidad de turistas creció 9,1% interanual, los excursionistas aumentaron alrededor de 31,5%. Como resultado, el flujo total de visitantes no residentes avanzó cerca de 18%.
El fenómeno amplía la lectura sobre la recuperación. Argentina está recibiendo considerablemente más visitantes que un año atrás, pero una porción creciente de ese movimiento corresponde a personas que no generan pernoctaciones en el país.
En el acumulado enero-julio también aparece esa diferencia: los turistas aumentaron 7,6%, mientras los excursionistas lo hicieron a un ritmo mayor. Por eso, al analizar la evolución del turismo receptivo resulta especialmente importante separar ambos universos y no utilizar indistintamente “turistas” y “visitantes”.
El crecimiento del turismo receptivo llegó por avión
Dentro de esa recuperación aparece uno de los datos más relevantes para agencias, operadores, aerolíneas y destinos.
De los 466.200 turistas extranjeros que ingresaron en julio, 252.500 llegaron por vía aérea, 21,2% más que un año atrás. Otros 159.700 ingresaron por tierra (-3,5%) y 54.100 lo hicieron por vías fluviales o marítimas (+1%). (Turismo internacional: Argentina no entra al top 3 de América Latina ni al top 25 mundial)
La comparación en valores absolutos es todavía más contundente. Argentina recibió en julio alrededor de 39 mil turistas más que en 2025. Pero solamente el transporte aéreo sumó unos 44.200 arribos adicionales, suficientes para compensar la caída de aproximadamente 5.700 turistas por tierra.
En otras palabras, todo el crecimiento neto del turismo receptivo durante julio fue explicado por el avión.
Y no se trata únicamente de una mejora contra el flojo 2025. En julio de 2024 habían ingresado aproximadamente 236 mil turistas por vía aérea. Los actuales 252.500 representan casi 7% más que dos años atrás.
Así, mientras el receptivo total todavía permanece por debajo de julio de 2024, el segmento aéreo ya superó aquel nivel.
También cambió su peso dentro del mercado: el avión representaba aproximadamente el 46,4% de las llegadas en julio de 2024, pasó al 48,7% en 2025 y alcanzó 54,1% este año. Más de uno de cada dos turistas extranjeros ingresó a Argentina por vía aérea.
La señal se sostiene incluso al quitar el efecto estacional. La serie desestacionalizada de llegadas aéreas aumentó 7% respecto de junio, mientras la tendencia-ciclo avanzó 0,2%.
Brasil volvió a empujar el receptivo
El otro gran protagonista de julio fue Brasil.
Argentina recibió 168.300 turistas brasileños, 22,1% más que un año atrás. El mercado explicó el 36,1% del receptivo: en términos prácticos, más de uno de cada tres turistas extranjeros que ingresaron al país residía en Brasil.
El incremento explica además buena parte del crecimiento mensual. En julio de 2025 habían llegado 137.800 brasileños; es decir, en un año se incorporaron alrededor de 30.500 turistas de ese mercado. (Creció el receptivo: casi 200 mil extranjeros más)
La comparación con 2024 vuelve a aportar contexto. Aquel julio habían ingresado alrededor de 173 mil brasileños. Por lo tanto, Brasil ya se encuentra a menos de 3% de recuperar el volumen de hace dos años.
Chile siguió un comportamiento similar: las llegadas aumentaron 22,5% interanual hasta 49.800 turistas y prácticamente recuperaron el nivel de julio de 2024.
No todos los mercados regionales acompañaron. Uruguay, segundo origen por volumen, aportó 74.700 turistas y cayó 18% frente al año pasado. La diferencia es todavía mayor respecto de 2024: entonces habían llegado alrededor de 113 mil uruguayos, por lo que el mercado permanece cerca de 34% por debajo de aquel nivel. Paraguay también retrocedió 6,6% interanual y Bolivia, 10,3%.
Los mercados no limítrofes ya superan los niveles de 2024
Por fuera de los países vecinos, julio dejó otra señal favorable.
Llegaron 50.200 turistas desde Resto de América, 23,1% más; 34.600 europeos (+14,3%); 26.600 viajeros de Estados Unidos y Canadá (+17,8%); y 9.700 provenientes del Resto del Mundo (+30,9%). Todos los grandes bloques no limítrofes terminaron en terreno positivo.
Sumados, estos mercados aportaron alrededor de 121 mil turistas, unos 20 mil más que en julio de 2025. El incremento ronda el 20%.
Pero el comportamiento adquiere mayor relevancia cuando se retrocede otro año: esos mismos mercados habían representado alrededor de 108 mil turistas en julio de 2024. Es decir, el receptivo no limítrofe ya se encuentra aproximadamente 12% por encima de los niveles de hace dos años.
Para el sector es una señal particularmente significativa. Mientras Argentina todavía intenta recomponer el volumen general perdido, los mercados asociados principalmente a la conectividad aérea y a viajes de mayor distancia muestran una recuperación más sólida. (CAT vuelve a las Rondas de Negocios de FIT 2026 con la mira puesta en el turismo receptivo)
Más turistas por Ezeiza y Aeroparque, pero menos noches
Es precisamente en Ezeiza y Aeroparque donde aparece la otra cara de la recuperación.
En julio ingresaron por ambas terminales 194.500 turistas extranjeros, 18,1% más que los 164.700 contabilizados un año atrás. Sin embargo, esos viajeros generaron 2,093 millones de pernoctaciones, 1,2% menos que en julio de 2025.
La comparación puede resumirse en un dato particularmente gráfico: llegaron casi 30 mil turistas más, pero se registraron unas 26 mil noches menos.
Como resultado, la estadía promedio pasó de 12,9 noches a 10,8, una reducción interanual del 16,4%.
Y no se trata exclusivamente de una anomalía de julio. Entre enero y julio, Ezeiza y Aeroparque recibieron 1,494 millones de turistas no residentes, 18,5% más que en 2025. No obstante, las pernoctaciones aumentaron solamente 6,4%, hasta 19,449 millones, y la estadía media cayó desde 14,5 hasta 13 noches (-10,2%).
La comparación con 2024 resulta todavía más reveladora. En los primeros siete meses de aquel año, ambas terminales habían recibido 1,499 millones de turistas. Es decir, el volumen actual está prácticamente recuperado: apenas 0,3% por debajo.
Las noches, en cambio, todavía no. Frente a los casi 21 millones de pernoctaciones de enero-julio de 2024, las 19,45 millones actuales permanecen aproximadamente 7,4% abajo.
La cuestión deja así de ser solamente cuántos turistas recupera Argentina. En las principales puertas aéreas del país, prácticamente ya volvió la cantidad de pasajeros de 2024, pero todavía no volvió la misma cantidad de noches. (Gastronomía y experiencias: la apuesta de San Juan para Expolagos Patagonia 2026)
Por qué se están acortando las estadías
La composición de los mercados explica parte del fenómeno, aunque no todo.
Entre quienes ingresaron por Ezeiza y Aeroparque en julio, Brasil volvió a encabezar las llegadas, con 73.700 turistas, seguido por Resto de América, con 46.400, y Chile, con 24.000. Los europeos registraron la estadía promedio más extensa, con 24,2 noches, frente a un promedio general de 10,8.
Los mercados regionales realizan naturalmente viajes más cortos: los brasileños permanecieron 6,6 noches y los chilenos, 6,7. Pero el menor promedio no responde solamente a que Brasil tenga ahora mayor protagonismo.
También se acortaron las estadías dentro de varios mercados. En julio de 2025, los brasileños permanecían 9,3 noches en promedio; los europeos, 26,5; y los viajeros de Estados Unidos y Canadá, 12,9. Este año esos registros descendieron a 6,6, 24,2 y 10,9 noches, respectivamente.
Por eso, la cantidad de llegadas y la permanencia deben observarse como dos indicadores diferentes. Más turistas no necesariamente significan un crecimiento equivalente de las pernoctaciones.
El desafío ya no es solamente recuperar turistas
El perfil sigue siendo esencialmente vacacional. De los turistas relevados en Ezeiza y Aeroparque, 125.500 viajaron por vacaciones u ocio, equivalentes al 64,5% del total. Los hoteles alojaron a 100.300 viajeros, algo más de la mitad, mientras la gastronomía y los espacios culturales encabezaron las actividades realizadas en Argentina.
La fotografía de julio deja así una recuperación con avances concretos, pero también con límites visibles.
Argentina lleva siete meses consecutivos aumentando el turismo receptivo, incorporó 237 mil turistas frente a 2025 y muestra una recuperación particularmente firme del transporte aéreo. Brasil se acerca al volumen de 2024 y los mercados no limítrofes ya lograron superarlo.
Sin embargo, el país todavía recibe 455 mil turistas menos que en los primeros siete meses de 2024. Y en Ezeiza y Aeroparque aparece un segundo desafío: el número de pasajeros prácticamente volvió al nivel de hace dos años, pero las pernoctaciones todavía no.
La recuperación del receptivo, entonces, ya no pasa únicamente por sumar llegadas. El próximo escalón será lograr que esos turistas también permanezcan más tiempo en Argentina.

