El turismo deportivo tiene un negocio por desarrollar alrededor de los viajes de hinchas, pero su crecimiento exige organizar servicios y coordinar a los clubes. Ese fue uno de los principales diagnósticos de Luis Scola en FIT, donde compartió su experiencia como CEO del equipo italiano Pallacanestro Varese. (Buenos Aires se posiciona como capital del turismo deportivo en Latinoamérica)
Turismo deportivo: Luis Scola señaló el negocio pendiente detrás de los viajes de hinchas
Luis Scola analizó el potencial del turismo deportivo para los agentes de viajes. Destacó la necesidad de integrar transporte, hoteles, gastronomía y entradas.
Turismo deportivo: Luis Scola compartió en FIT su experiencia al frente de Varese y analizó el potencial turístico de los viajes de hinchas.
En pocas palabras
- Turismo deportivo: Luis Scola destacó el potencial de negocio en viajes de hinchas, pero señaló la necesidad de organizar servicios.
- Oportunidad: Scola describió cómo integrar traslados, hoteles, gastronomía y entradas para los aficionados, citando el caso de 100 hinchas griegos.
- Argentina: se plantea la posibilidad de que agencias y destinos argentinos desarrollen productos turísticos en torno al básquet, a partir de la experiencia de Varese.
Durante el cierre de las disertaciones del Foro Internacional de Turismo Deportivo, el excapitán de la Selección Argentina de Básquet describió una actividad que todavía tiene escaso peso dentro de su organización, aunque considera importante para su futuro.
El caso también permite analizar oportunidades para agencias de viajes, operadores y destinos argentinos alrededor del básquet.
Turismo deportivo: de la pasión por un equipo a un producto turístico
Scola consideró que el vínculo entre turismo y deporte está poco desarrollado en el básquet italiano. En su evaluación, existe una distancia significativa entre la oferta actual, y el valor que podría generar una mayor integración entre competencia, entretenimiento y viajes.
Ese margen de crecimiento fue uno de los factores que encontró atractivos al involucrarse en la gestión de Varese. También reconoció la dificultad: desarrollar nuevas propuestas exige trabajar sobre servicios y hábitos de consumo que todavía no están consolidados.
En el caso de los aficionados, identificó una tarea concreta: organizar paquetes que integren traslados, hoteles, restaurantes y entradas. La intención de asistir a un partido constituye el punto de partida; la propuesta turística necesita resolver lo que rodea al encuentro.
Además, explicó que ese desarrollo requiere coordinación entre instituciones. El circuito supone facilitar que los propios seguidores viajen a otras ciudades y que los aficionados de los equipos visitantes lleguen cuando se disputa un partido como local.
La reciprocidad resulta central para construir un movimiento que beneficie a distintos destinos. En ese esquema, las agencias y los operadores pueden aportar la integración de servicios y la logística necesaria para convertir el interés del público en un viaje organizado.
Scola aclaró que esa actividad todavía tiene una participación reducida dentro de Varese. Su expectativa es que se convierta en una línea de negocio importante para el proyecto. (Turismo deportivo: por qué la llegada de la NFL y la NBA podría cambiar el negocio receptivo en Argentina)
Más de 100 hinchas griegos y el consumo que rodea a un partido
Para dimensionar ese potencial, mencionó la llegada prevista de 100 aficionados desde Grecia para un partido de competición europea.
Esos visitantes, enumeró, pagan pasajes aéreos, alojamiento, comidas y entradas. Además, pueden realizar compras y recorrer atractivos de la ciudad. El encuentro genera así oportunidades de consumo que alcanzan a prestadores de diferentes sectores.
El ejemplo le permitió explicar cómo los desplazamientos de hinchas vinculan al club con la economía turística del destino. También observó que otros países del básquet europeo tienen más desarrollado ese mercado.
“Hoy nosotros estamos lejos de lo que creemos que tenemos que estar en esa realidad”, reconoció.
Su diagnóstico distingue el potencial de los resultados actuales. La llegada de aficionados ofrece una base sobre la cual trabajar, pero una mayor participación de ese negocio requiere propuestas comerciales, acuerdos y servicios que faciliten los desplazamientos.
Luis Scola en Varese: gestión, inversores y aprendizajes de la NBA
La mirada sobre turismo responde a las responsabilidades que asumió después de retirarse como jugador. En Varese, su tarea se concentra en la gestión corporativa, los principales patrocinadores, la búsqueda de inversores y el desarrollo del negocio.
Su agenda incluye aumentar ingresos y mejorar la eficiencia de los costos. Aunque su trayectoria lo lleva a intervenir en conversaciones deportivas, procura delimitar el alcance de sus opiniones y respetar el trabajo de los equipos especializados.
Para explicarlo, describió el proceso de contratación de jugadores: el departamento de analítica identifica perfiles, los responsables de la gestión deportiva aplican otros filtros y contactan a los representantes, y el entrenador participa en la evaluación. (Parques Nacionales abre sus áreas protegidas al turismo deportivo: qué eventos prepara)
Según indicó, cada incorporación demanda, en promedio, unas 20 horas de trabajo. Como dedica la mayor parte de su tiempo a otras áreas, entiende que su opinión debe tener un peso proporcional a la atención que pudo destinarle.
También contó que utiliza los contactos construidos durante su paso por la NBA para consultar cómo trabajan otras organizaciones y adaptar esas prácticas a la escala de Varese.
“Nosotros copiamos todo”, resumió; para comentar que el procedimiento consiste en revisar modelos, descartar lo que resulta inviable por tamaño o presupuesto y ajustar aquello que puede aplicarse.
En su lectura, las mayores diferencias con las franquicias estadounidenses se encuentran en la escala y los recursos.
Ese aprendizaje forma parte de una nueva etapa profesional que comenzó a explorar antes del retiro. Su llegada a Varese como jugador durante la pandemia terminó abriendo el camino al proyecto de gestión, desde el cual busca seguir vinculado al juego y construir nuevos objetivos.
Argentina: la oportunidad del básquet para agencias y destinos
La experiencia presentada en FIT permite trasladar la discusión al mercado argentino: cómo convertir los desplazamientos vinculados al básquet en productos turísticos comercializables. (El turismo deportivo en la Ciudad de Buenos Aires atrae a más de un millón de visitantes)
Durante la charla, Scola destacó una particularidad de los clubes locales: la convivencia de distintas disciplinas, actividades sociales y una comunidad de socios. Diferenció ese modelo del funcionamiento de Varese, una organización privada dedicada al básquet, con un sector juvenil propio, abonados y membresías con beneficios.
Esa relación de los clubes argentinos con sus comunidades permite pensar propuestas para aficionados, jugadores de categorías formativas, familias y acompañantes. Los viajes para asistir a partidos en otras ciudades o participar en torneos podrían articularse con alojamiento, gastronomía y experiencias en el destino.
Los clubes pueden aportar el vínculo con esos públicos y el conocimiento del calendario; las agencias, la organización del viaje y la coordinación de los servicios. Para hoteles y operadores receptivos, una oferta asociada a las competencias también podría favorecer estadías más largas y consumos adicionales.
Convertir esa posibilidad en negocio exige dimensionar la demanda: cuántas personas estarían dispuestas a viajar, con qué presupuesto y qué servicios necesitarían. La disponibilidad de entradas, las fechas de los encuentros y las condiciones de transporte y alojamiento determinarían, además, la viabilidad de cada propuesta.
El caso Varese ofrece un punto de partida para esa discusión. La pasión por un equipo puede motivar el desplazamiento; el trabajo conjunto entre clubes y empresas turísticas permitiría darle forma a una oferta organizada alrededor del básquet argentino.

