Inicio
Actualidad

"No pedimos privilegios": Fehgra advierte que el turismo se mueve, pero el consumo no repunta

Daniel Prieto respaldó el orden macro del gobierno de Milei, pero alertó por el consumo: bares y restaurantes caen 30%. Fehgra reclama alivio fiscal.

En pocas palabras

  • Consumo deprimido: Daniel Prieto advirtió que bares y restaurantes pierden 30% y el gasto turístico real cayó hasta 10%.
  • Mejora macroeconómica: el titular de Fehgra respaldó el ordenamiento económico, pero destacó que no alcanza para recuperar el sector.
  • Propuesta sectorial: la industria pide atención impositiva y laboral, con herramientas como el ex Decreto 814 para sostener empleos.
Resumen generado por Thinkindot AI

El empresariado hotelero y gastronómico eligió Hotelga para enviar un mensaje directo al Gobierno. Desde Fehgra dejaron en claro que el ordenamiento macroeconómico era necesario, pero todavía no alcanza para recuperar a una actividad golpeada por la caída del consumo, los altos costos laborales y márgenes cada vez más ajustados. (Fehgra pidió frenar embargos para evitar cierres)

Daniel Prieto, presidente de Fehgra, reconoció el rumbo económico de la administración nacional, y subrayó: “No hay posibilidades de crecer como sector si el país no ordena sus cuentas y promueve la actividad privada”.

Pero el respaldo duró poco antes de dar paso a la advertencia. Prieto pidió hablar “sin maquillaje” sobre la realidad de hoteles, bares y restaurantes, y puso cifras sobre la mesa: el consumo interno todavía no reaccionó y los establecimientos gastronómicos registran, en promedio, una caída cercana al 30% respecto de años anteriores.

La macro mejora, el consumo no

La preocupación no está solamente en la cantidad de turistas, sino en cuánto consumen cuando viajan. Según explicó el dirigente, los argentinos no dejaron de salir ni de viajar, pero modificaron sustancialmente sus decisiones de compra.

Reservan más tarde, reducen el gasto en destino, buscan promociones y dejan tickets más bajos en bares y restaurantes. “El comensal y el turista argentino no dejaron de salir”, reconoció. Sin embargo, “se decide más tarde reservar un hotel, se gasta menos por persona en los destinos y el ticket del restaurante o del bar es más chico”.

Las vacaciones de invierno dejaron una señal particularmente clara. Fehgra observó una circulación turística incluso algo superior a la de 2025, pero el gasto real por persona cayó entre 5% y 10%.

En otras palabras, hubo turistas, pero no necesariamente rentabilidad. “La gente no dejó de viajar, pero lo hace gastando menos”, sintetizó Prieto.

Hoteles y restaurantes resisten con promociones

La respuesta empresarial viene siendo defensiva. Hoteles y restaurantes rediseñan cartas, lanzan promociones, intentan extender las estadías y recurren a eventos gastronómicos, culturales y deportivos para sostener movimiento durante los períodos de menor demanda. (Fehgra: "Muchas PyMEs hoteleras y gastronómicas deben elegir entre pagar impuestos o salarios")

Prieto lo resumió con una definición que expone el momento del sector: las empresas no bajaron las persianas, sino que tuvieron que “reacomodarlas”.

La frase refleja una industria que continúa operando e invirtiendo, pero que necesita ajustar precios, productos y márgenes para sostener volumen.

El problema, según Fehgra, es cuánto tiempo puede prolongarse esa estrategia.

“No pedimos privilegios”: Fehgra reclama una señal del Gobierno

El núcleo político del discurso llegó cuando Prieto habló de impuestos y empleo.

El dirigente buscó marcar una frontera clara: Fehgra no reclama subsidios ni beneficios extraordinarios, pero sí medidas específicas para una actividad intensiva en mano de obra. “No nos van a ver pidiendo privilegios”, declaró.

Lo que sí reclama el sector es “atención impositiva y laboral”, mientras espera que la recuperación económica se traslade finalmente al consumo.

El argumento de Fehgra es que hoteles y restaurantes no pueden analizarse como cualquier otra actividad: tienen estructuras laborales intensivas, generan empleo en todo el país y, además, funcionan como puerta de entrada al mercado de trabajo para miles de jóvenes.

Por eso, Prieto planteó que sostener empresas también significa sostener puestos de trabajo.

El alivio fiscal que propone el sector

Desde la Federación no se limitó su planteo a una expresión de preocupación. Prieto recuperó como referencia el esquema del antiguo Decreto 814, que contemplaba mecanismos vinculados con contribuciones patronales y crédito fiscal de IVA según criterios geográficos.

La propuesta es discutir una herramienta similar, pero orientada especialmente hacia sectores intensivos en empleo.

El objetivo sería permitir que parte de las contribuciones patronales pueda compensarse con IVA y, de esa manera, dar oxígeno financiero a las pymes sin generar, según Fehgra, un costo fiscal significativo para el Estado. (Hotelga le puso voz al reclamo empresario: ahora hay que bajar impuestos)

“La mano de obra pesa mucho más en la estructura de costos que en otras actividades”, explicó; para señalar que la entidad ya inició conversaciones con organismos nacionales para analizar alternativas en esa dirección.

El problema es el mientras tanto

Detrás del reclamo aparece una preocupación más profunda. Fehgra comparte la expectativa de que el ordenamiento macroeconómico termine impulsando a los sectores que todavía no recuperaron actividad. Pero su planteo apunta precisamente al período intermedio. ¿Cuántos hoteles, restaurantes y puestos de trabajo pueden resistir hasta que esa recuperación llegue?

Prieto evitó cuestionar el rumbo general de la política económica. Por el contrario, lo respaldó.

Pero dejó una condición explícita: mientras el consumo no reaccione, la hotelería y la gastronomía necesitan herramientas para atravesar la transición.

El mensaje de Hotelga fue, en definitiva, bastante menos complaciente de lo que podría sugerir el tono institucional del evento: el sector acompaña el orden macroeconómico, pero advierte que sin consumo y sin alivio sobre los costos laborales, la recuperación todavía se mira desde afuera.