La apertura de Hotelga 2026 dejó una postal más política que protocolar. Ante funcionarios nacionales, autoridades porteñas y gobernadores, los empresarios respaldaron el ajuste de Javier Milei, pero expusieron la gran deuda: la prometida baja de impuestos aún no llegó a una actividad intensiva en empleo, golpeada por los costos y con un consumo interno que no termina de reactivarse. (Hotelga 2026: el escenario económico desafía la competitividad de hoteles y restaurantes)
Hotelga le puso voz al reclamo empresario: ahora hay que bajar impuestos
Empresarios le marcaron la cancha a Milei en Hotelga 2026: respaldo al orden macro, pero reclamo para que la baja de impuestos prometida llegue de una vez.
Ferrucci y Prieto, cara a cara con Karina Milei en Hotelga 2026. Los empresarios acompañan el rumbo macroeconómico, pero advierten que la prometida baja de impuestos todavía no llegó a hoteles y restaurantes.
En pocas palabras
- Empresarios apoyaron en Hotelga 2026 el rumbo macroeconómico de Milei pero exigen la baja de impuestos prometida.
- AHT y Fehgra señalan la alta carga tributaria y los costos de empleo como frenos a la inversión.
- El gobierno defiende el ajuste y promete abordar la reforma fiscal integral.
Mientras Gabriela Ferrucci, presidenta de AHT, y Daniel Prieto, presidente de Fehgra, reclamaron medidas concretas para atravesar una coyuntura de crisis en el consumo, Diego Santilli, jefe de Gabinete; Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes; y Hernán Lombardi, ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires; defendieron el proceso de estabilización y plantearon que la competitividad, los cielos abiertos y el crecimiento terminarán generando las condiciones que el sector demanda.
El apoyo a la macro tiene un límite: la micro
Tanto Ferrucci como Prieto defendieron la necesidad del equilibrio fiscal. De hecho, el presidente de Fehgra comenzó su intervención dejando en claro ese respaldo.
“No hay posibilidades de crecer como sector si el país no ordena sus cuentas y promueve la actividad privada”, sostuvo. Y agregó: “Valoramos el ordenamiento macroeconómico que está tratando de llevar adelante el Gobierno Nacional. Entendemos el esfuerzo que se le está pidiendo a todos los argentinos para sanear la economía. Y nuestro sector también lo viene haciendo”.
Pero allí terminó el prólogo y comenzó el diagnóstico empresario. Prieto describió el escenario que enfrentan las pymes del sector y las dificultades para sostener estructuras, empleo e inversiones para adaptarse a una nueva realidad del consumo. (Turismo, consumo e impuestos: Gobernadores admiten una recuperación desigual en Hotelga)
Según expuso, bares y restaurantes vienen perdiendo en promedio un 30% respecto de años anteriores. Durante las vacaciones de invierno hubo incluso más turistas que el año previo, pero el gasto real por persona cayó entre un 5% y un 10%.
“El comensal y el turista argentino no dejaron de salir. Pero cambiaron la forma de hacerlo”, explicó Prieto. Las decisiones se toman más tarde, se reduce el gasto en destino, baja el ticket gastronómico y proliferan las promociones.
“La gente no dejó de viajar, pero lo hace gastando menos. Esa es la fotografía más honesta de lo que hoy es el bolsillo del turista y del consumidor argentino ”, sintetizó.
La baja de impuestos que Milei prometió y no cumplió
Si Prieto describió la coyuntura, Ferrucci convirtió el reclamo fiscal en la bandera política más contundente de la apertura.
La dirigente distinguió una actividad que marcha “a dos velocidades”: destinos capaces de combinar turismo nacional e internacional que mantienen mayor dinamismo, y plazas dependientes casi exclusivamente del mercado doméstico, mucho más condicionadas por la situación de la microeconomía.
Pero advirtió que ambas enfrentan el mismo problema: la estructura de costos. “Las tarifas energéticas, y la sobrecarga tributaria en los tres niveles de gobierno representan un ancla directa para la inversión y el empleo”, señaló.
Y enseguida llegó la frase que atravesó la inauguración de Hotelga: “Por tercer año consecutivo reiteramos el mismo reclamo. La baja de impuestos que el presidente Milei prometiera en su campaña en la hotelería no se concretó. Mantenemos la asfixia impositiva intacta ”.
Ferrucci puso particularmente el foco sobre el costo del empleo registrado. Señaló que los impuestos y las cargas sobre el salario superan el 50% en Argentina, mientras que en países vecinos como Chile y Perú representan menos de la mitad.
“Si el propio ministro Sturzenegger asume que la carga sobre el empleo registrado es tan insostenible, tal como venimos reiterándolo año tras año, la pregunta inevitable es: ¿cuándo llegará el alivio para los sectores que sostenemos empleo formal y de calidad todo el año?”, planteó.
Reforma laboral: avances reconocidos y una deuda pendiente
El reclamo no implicó desconocer las medidas adoptadas. Ferrucci valoró aspectos de la reforma laboral que considera relevantes para una actividad marcada por la estacionalidad: el banco de horas, el ordenamiento frente a la litigiosidad y la puesta en marcha del Fondo de Asistencia Laboral desde el 1° de noviembre. (Reforma laboral: cómo cambian los despidos y juicios laborales en el turismo)
Pero trazó una línea entre esas herramientas y el alivio que todavía esperan las empresas. “Una reducción directa y real en las cargas sociales mensuales sigue siendo la deuda pendiente para devolverle competitividad a nuestra industria”, afirmó.
La titular de AHT extendió el planteo hacia provincias y municipios. Celebró las reducciones de Ingresos Brutos implementadas en ocho jurisdicciones,y cuestionó particularmente la situación de la Ciudad de Buenos Aires, donde señaló que la mayoría de los socios de la entidad están alcanzados por una alícuota del 4,5%, tres veces la industrial.
Al mismo tiempo, reconoció medidas porteñas como la extensión por seis meses del alivio sobre el ABL, la promoción internacional, las actividades culturales y deportivas y el trabajo público-privado desarrollado en la Ciudad.
“Atención y ningún privilegio”
El presidente de Fehgra llevó el planteo hacia otro rasgo estructural del negocio: su capacidad de generar empleo federal e intensivo en mano de obra.
Prieto recordó además el papel de hoteles y restaurantes como puerta de entrada al mercado laboral para miles de jóvenes, con puestos compatibles con el estudio y oficios que permiten construir una carrera dentro de la actividad.
En ese contexto buscó diferenciar el reclamo sectorial de un pedido de tratamiento privilegiado. “No nos van a ver a ninguno de los empresarios hoteleros gastronómicos pidiendo privilegios. Nunca”, afirmó. “Lo que sí hacemos es pedir atención. Esa atención impositiva y laboral que un sector de nuestras características necesita para atravesar este tramo, hasta que el consumo se recupere.” (El consumo y el salario disponible, las claves que mira la hotelería argentina)
Y bajó el reclamo a una propuesta concreta: recuperar un mecanismo similar al del antiguo Decreto 814 para compensar parte de las contribuciones patronales con IVA, orientándolo especialmente hacia sectores generadores de empleo.
“Un mecanismo así no le pide al Estado que reciba menos ingresos, le pide que ordene el momento en que los recibe, para que una pyme con problemas de caja pueda seguir sosteniendo el sueldo y el empleo”, explicó.
Su definición sobre la respuesta empresarial frente a la crisis también resumió el clima del sector: “No bajamos las persianas, las reacomodamos. Nos adaptamos e invertimos”.
Santilli recogió el guante
El reclamo tuvo respuesta desde el Gobierno. Santilli reivindicó el programa económico de Milei, aunque reconoció que la cuestión tributaria continúa pendiente.
“Tomo el guante de lo que dijo Gabriela (Ferrucci). Porque creo que Argentina se merece un debate fuerte sobre la materia fiscal en tres dimensiones: municipal, provincial y nacional”, señaló.
Y añadió: “El Presidente bajó muchos impuestos. Aún se necesita bajar más. Y ese es el camino que vamos a afrontar”.
Santilli pidió, no obstante, poner la discusión en perspectiva. Su argumento fue que la estabilización macroeconómica constituye la condición previa para un ciclo prolongado de crecimiento y defendió la decisión del Gobierno de mantener el rumbo.
Para el jefe de Gabinete, la hotelería, la gastronomía y el turismo ocupan un lugar estratégico por su capacidad de generar trabajo y llegar a territorios donde otras actividades tienen menor presencia.
“Sé de la potencia que ustedes tienen para crear trabajo, para desarrollar y para estar donde muchos no están”, les dijo a los empresarios.
De discutir el dólar a discutir productividad
Lombardi ubicó la discusión en lo que definió como un “cambio cultural” del turismo. Destacó que empresarios y funcionarios compartieran la defensa del equilibrio fiscal, y sostuvo que el sector dejó atrás una agenda concentrada casi exclusivamente en el tipo de cambio.
“Siempre se hablaba del valor del tipo de cambio, y hemos madurado: el valor de la productividad y qué mejores servicios les ofrecemos a los turistas. Es un crecimiento conceptual increíble”, afirmó.
En ese mismo cambio incluyó la política de cielos abiertos y el crecimiento de frecuencias internacionales.
“Más vuelos, más frecuencias, más turistas en Argentina ”, sintetizó Lombardi, quien mencionó los incrementos de operaciones de Air France y China Eastern; así como reivindicó que cada nuevo vuelo sea interpretado como una oportunidad de generar actividad y empleo.
También planteó que cada jurisdicción debe asumir su parte en la construcción de competitividad. Desde la Ciudad destacó el alivio del ABL para hotelería y gastronomía y anticipó que trabajan para extenderlo durante el segundo semestre. (Cómo se anotan hoteles y restaurantes de la Ciudad para no pagar ABL en 2026)
Scioli apuesta al deporte para romper la estacionalidad
Scioli, por su parte, defendió la política turística del Gobierno y eligió responder al planteo empresario con una fórmula que retomó las palabras de Prieto: “No queremos privilegios, queremos laburo”.
El funcionario aseguró que el país logró revertir "la percepción de Argentina como un destino caro" y puso el acento en el desempeño del turismo internacional no limítrofe; mientras reconoció que todavía queda pendiente recuperar con mayor fuerza los mercados regionales. (Turismo receptivo: Argentina rompe un récord histórico con los visitantes de larga distancia)
“Argentina es un destino seguro, de calidad, de estabilidad, de cielos abiertos y fundamentalmente valioso”, afirmó.
Brasil aparece allí como uno de los objetivos centrales. Ferrucci había reclamado una promoción “activa, audaz y permanente” en el principal mercado emisor, apoyada además en una conectividad bilateral que concentra más del 30% de los asientos internacionales ofertados hacia Argentina.
La presidenta de AHT también puso el foco sobre China y reclamó avanzar en la facilitación migratoria. Tras destacar el crecimiento de la conexión de China Eastern y las acciones de adaptación que realizan los hoteles argentinos para atender a ese mercado, pidió replicar la decisión brasileña de eximir de visado a turistas chinos por hasta 30 días.
Scioli, a su vez, planteó el turismo deportivo como una de las herramientas para aumentar la demanda y combatir la estacionalidad. Enumeró competencias previstas en distintas provincias y explicó que el Gobierno está trabajando con federaciones para captar eventos internacionales.
“Cuando llega un turista, llega trabajo”, resumió.
Hotelga, entre la inversión y una agenda que se volvió política
En este escenario, Gorbarán destacó que Hotelga volvió a crecer en superficie y buscó ampliar su propuesta más allá de la exhibición de equipamiento y productos, incorporando contenidos vinculados con innovación, creatividad y desarrollo empresario.
El Hotelga Summit reunió durante la primera jornada análisis de coyuntura política y económica y un panel de gobernadores orientado a mostrar oportunidades de inversión. A ello se sumaron espacios gastronómicos, competencias, propuestas vinculadas con vinos, cerveza y vermouth y un Business Lounge concebido para conectar nuevos desarrollos hoteleros y gastronómicos con proveedores.
“Hotelga es mucho más que una exposición, es el lugar donde se encuentran las ideas, el talento y las oportunidades que impulsan el crecimiento de toda una industria”, definió Gorbarán.
Esa descripción adquirió esta vez un sentido adicional. Hotelga funcionó también como escenario para explicitar el nuevo contrato que los empresarios parecen proponerle al Gobierno: acompañamiento al orden fiscal y a la estabilización, sí; pero con la expectativa de que el esfuerzo tenga finalmente una traducción concreta en la estructura de costos.
El sector no pidió volver atrás. Tampoco reclamó subsidios generalizados. Reivindicó inversión, apertura, conectividad y competitividad, pero avisó que hoteles y restaurantes necesitan llegar en condiciones al momento en que la recuperación macroeconómica alcance al bolsillo del turista argentino.
Y allí quedó planteada la cuestión que sobrevoló la apertura: los empresarios reconocen el camino emprendido por Milei; ahora le piden que cumpla una parte de su promesa que, aseguran, todavía no llegó a sus empresas: bajar los impuestos.

