Los vuelos volverán a estar bajo alerta esta semana por las medidas de fuerza convocadas por trabajadores de la ANAC nucleados en ATE. La protesta sigue prevista para el jueves 3 y viernes 4 de septiembre, con acciones gremiales en franjas determinadas que podrían generar demoras y modificaciones en la programación aérea. (Vuelos en alerta por el paro de ATE y el conflicto en el SMN)
Vuelos en alerta: ATE mantiene el paro en ANAC para el 3 y 4 de septiembre
Los vuelos registrarían demoras el 3 y 4 de septiembre por medidas de ATE en ANAC. Habrá protestas de 9 a 12 hs. y de 18 a 21 hs. Aerolíneas y agencias alertas.
Los vuelos podrían registrar demoras y reprogramaciones el 3 y 4 de septiembre por las medidas de ATE en ANAC, previstas de 9 a 12 hs. y de 18 a 21 hs.
En pocas palabras
- Vuelos en alerta: paro de ATE en ANAC el 3 y 4 de septiembre podría generar demoras.
- Horarios críticos: las medidas se concentrarán de 9 a 12 hs. y de 18 a 21 hs.
- Recomendación: se sugiere verificar el estado de los vuelos con las aerolíneas antes de viajar.
A dos días del comienzo de la protesta, el cronograma se mantiene convocado, y pone la atención de aerolíneas, agencias de viajes y pasajeros sobre dos ventanas operativas particularmente sensibles durante cada jornada.
La principal precisión es que no se trata de una paralización continua de 48 horas ni del cierre total de los aeropuertos. ATE planteó una Jornada Nacional de Lucha durante dos días, pero las acciones se concentrarán en horarios específicos y determinadas operaciones deberán mantenerse.
Vuelos: qué días y horarios podrían verse afectados por las medidas en ANAC
El cronograma comunicado por ATE contempla acciones gremiales durante el jueves 3 y viernes 4 de septiembre, con dos franjas de tres horas en cada jornada: de 9 a 12 hs. y de 18 a 21 hs.
En esos períodos están previstas asambleas, manifestaciones y medidas de fuerza de trabajadores de ANAC, por lo que podrían registrarse alteraciones en distintos servicios aeroportuarios y, como consecuencia, demoras, cambios de horario o reprogramaciones de vuelos.
El alcance definitivo dependerá de la adhesión a la protesta, de las áreas efectivamente afectadas y de cómo las compañías aéreas reorganicen sus operaciones.
Por eso, al menos por ahora, no corresponde hablar de una cancelación generalizada de servicios. Para los pasajeros con viajes previstos durante las franjas alcanzadas por la protesta, la recomendación será verificar el estado de su vuelo directamente con la compañía antes de trasladarse al aeropuerto.
Para las agencias de viajes, el seguimiento tendrá un componente adicional: una demora puede alterar conexiones, transfers, noches de hotel u otros servicios incluidos dentro de un paquete, especialmente cuando el itinerario contemple escalas o combinaciones ajustadas. (Flybondi: la trama de negocios y poder detrás de una aerolínea que ya no vuela)
Qué vuelos deberán mantenerse durante el paro de ATE
La medida de fuerza tiene límites operativos. Durante la protesta deberán garantizarse determinados servicios considerados esenciales y existen vuelos que no podrán quedar alcanzados por las restricciones.
La Resolución 173/2026 de ANAC, que reglamenta la prestación de los servicios esenciales de navegación aérea durante acciones gremiales, establece que no podrán afectarse aeronaves públicas o sanitarias, vuelos que ya se encuentren en operación antes del comienzo de la medida ni servicios desde o hacia destinos que dispongan de una única frecuencia aérea diaria.
Además, los planes de vuelo presentados antes del inicio de cada franja deberán ser recibidos y gestionados.
La normativa también fija otro punto relevante para la programación: una vez finalizada cada medida de fuerza, el tránsito aéreo deberá comenzar a normalizarse dentro de los 30 minutos posteriores.
Esto no elimina la posibilidad de que se acumulen demoras a lo largo del día. En una operación aérea encadenada, el retraso de una aeronave durante la mañana puede trasladarse a servicios posteriores aunque estos se encuentren fuera del horario formal de la protesta.
Por qué ATE vuelve a realizar medidas de fuerza en ANAC
El conflicto combina reclamos salariales con cuestionamientos sobre los recursos disponibles para distintas áreas operativas de la autoridad aeronáutica.
Entre las demandas planteadas por ATE aparecen el reconocimiento de aumentos salariales adicionales ya acordados, la reapertura de la negociación paritaria y mayores recursos para sectores operativos y de fiscalización aeroportuaria.
Uno de los focos está puesto en el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), un área directamente vinculada con la seguridad y capacidad operativa de los aeropuertos. (Intercargo deja dos aeropuertos de Patagonia: dudas sobre quién atenderá los vuelos)
El sindicato sostiene que todavía existen reclamos pendientes, y comunicó la medida con anticipación para que las compañías aéreas y demás actores del sistema puedan reorganizar la programación y reducir el impacto sobre los pasajeros.
El planteo adquiere relevancia porque ANAC no es una empresa aérea ni presta directamente los servicios de navegación aérea, pero sus trabajadores cumplen funciones de fiscalización, control, sanidad y seguridad operacional necesarias para el funcionamiento cotidiano de las terminales.
Aeroparque y Ezeiza, bajo la lupa por las posibles demoras
Aunque la convocatoria alcanza tareas vinculadas con la ANAC en distintos aeropuertos, Aeroparque y Ezeiza aparecen nuevamente como los puntos de mayor atención por el volumen de operaciones y pasajeros que concentran.
Las terminales de Buenos Aires son, además, nodos desde los que una alteración operacional puede propagarse rápidamente hacia el resto del sistema. Un avión que parte demorado desde Aeroparque, por ejemplo, puede trasladar ese retraso a los vuelos siguientes previstos con la misma aeronave en otros aeropuertos del país.
Por eso, el impacto de una protesta acotada a determinadas franjas horarias no necesariamente termina cuando concluye formalmente cada medida.
Qué puede pasar con los vuelos del 3 y 4 de septiembre
El escenario, por el momento, es de alerta y seguimiento, no de paralización completa.
Las aerolíneas disponen de margen para adaptar horarios y reorganizar servicios antes de las jornadas de protesta, mientras que la regulación de servicios esenciales limita el universo de operaciones que podrían ser afectadas. (Flybondi: agencias de viajes y OTAs retiran vuelos por las cancelaciones)
Sin embargo, seis horas diarias de medidas distribuidas entre la mañana y la tarde abarcan períodos de fuerte actividad aeroportuaria, y pueden generar un efecto acumulativo sobre la programación.
Para el mercado turístico, el dato central será entonces observar no solo eventuales cancelaciones, sino también demoras y reprogramaciones, que pueden resultar igualmente sensibles para pasajeros con paquetes contratados, conexiones aéreas o servicios terrestres asociados.
Mientras no se produzca un acuerdo que modifique la convocatoria, el jueves 3 y viernes 4 de septiembre seguirán siendo dos jornadas bajo observación para los vuelos en Argentina, con cuatro franjas de tres horas en las que podrían concentrarse las principales complicaciones operativas.
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