Opinión

El otoño no tiene la culpa: más conciencia y menos prohibición

Marie Laure Gall, directora de Lihue Expediciones, comparte sus reflexiones tras el anuncio de las últimas restricciones.

El sector de turismo tiene que reaccionar frente a las medidas de más encierro que no condicen con la realidad.

Ya se demostró que encerrar a todos el año pasado trajo más problemas que soluciones, que el turismo a conciencia no generó casos sino que oxigenó la economía de muchos y despejó la mente.

¿Cómo frenar los contagios? La vacunación en Estados Unidos ya está en el rango de edad de los 16 años, y nosotros recién por los 70 y en ciertos casos los 60. ¿Por qué tanta ineficiencia en el proceso de vacunación? Tema para mejorar.

Es importante que quien le perdió el respeto al Covid, lo recupere. Se debe aumentar la difusión de la importancia en cuidar y cuidarse, pero sin quitar la libertad de trabajar y del esparcimiento al aire libre. Todos podemos ayudar a esa toma de conciencia. Limitar encuentros grupales en lugares no aireados y tomar acciones más contundentes ante grupos o barrios que no acatan las medidas básicas de uso de barbijo, distanciamiento e higiene.

Es discriminatorio quitar la libertad a quien se cuida y se manejó todo esté año a conciencia. ¿Y anticonstitucional quizás?

La economía no resiste otra parálisis, la política tampoco.

Hagamos un llamado a la cordura y que las medidas para controlar la pandemia sean lógicas, prácticas y eficaces.

No queremos más un país improvisado, injusto, manipulado.

Hay que hacer llegar la voz del turismo y un pedido a todos los argentinos a que se cuiden en libertad y a conciencia.

Marie Laure Gall

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