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Turismo social: hoteles cerrados y despidos en Chapadmalal

El gobierno de Javier Milei profundizó el ajuste en Chapadmalal con despidos y pases a disponibilidad. El caso expone el retiro del Estado del turismo social.

Los hoteles cerrados, la ausencia de turistas y el avance sobre los trabajadores ya muestran una postal inédita en Chapadmalal. El gobierno de Javier Milei profundizó la reestructuración del histórico complejo estatal y acelera un cambio de fondo: el retiro del Estado del turismo social y la posible concesión privada. (Jaque al turismo social: Milei acelera el desalojo en Chapadmalal)

La medida impacta sobre 58 trabajadores vinculados a la Unidad Turística Chapadmalal y volvió a encender la tensión política, gremial y turística alrededor del futuro de uno de los símbolos más representativos de las vacaciones populares en Argentina.

Según denunciaron desde ATE Mar del Plata, la administración nacional resolvió pasar a disponibilidad a empleados de planta permanente y no renovar contratos que todavía sostenían tareas operativas y de mantenimiento en los hoteles.

Chapadmalal: el ajuste laboral que acelera el cambio de modelo

De acuerdo con la información difundida por delegados sindicales y medios locales, la decisión alcanzaría a 47 trabajadores de planta permanente y a otros 11 contratados.

“Usan la Ley Bases para pasarnos a disponibilidad y despedirnos”, afirmó Florencia Marco Ruiz, delegada de ATE, en diálogo con El Marplatene, al denunciar un “vaciamiento” de la Unidad Turística Chapadmalal.

El régimen de disponibilidad forma parte del empleo público nacional y puede derivar en despidos si el trabajador no es reubicado dentro del Estado tras un período determinado.

Para los gremios, el movimiento confirma un escenario que comenzó a consolidarse desde el inicio de la gestión libertaria: el abandono progresivo del esquema de turismo social administrado directamente por el Estado nacional.

La situación se suma al cierre operativo de hoteles, la reducción de actividades y las intimaciones realizadas meses atrás a trabajadores que residían dentro del predio.

Milei redefine el turismo social y prepara concesiones

El conflicto laboral es apenas una parte de una discusión mucho más profunda: qué rol debe tener el Estado dentro de la actividad turística. (Turismo social: proyecto de ley reabre la disputa por Chapadmalal y Embalse)

Chapadmalal fue durante décadas uno de los principales emblemas del turismo social argentino. El complejo, inaugurado durante el primer peronismo y declarado Monumento Histórico Nacional, permitió durante años el acceso a vacaciones para jubilados, estudiantes, familias y sectores de bajos ingresos.

Sin embargo, la gestión de Milei modificó por completo la lógica sobre este tipo de políticas públicas.

En línea con el ajuste del gasto estatal y el proceso de desregulación impulsado por el Gobierno, el turismo social dejó de ser considerado una prioridad operativa nacional. La administración libertaria avanzó además con cambios en la Ley Nacional de Turismo y comenzó a revisar el funcionamiento de los complejos estatales.

En marzo, el vocero presidencial Manuel Adorni confirmó que el Gobierno analizaba concesionar las unidades turísticas de Chapadmalal y Embalse mediante esquemas de explotación privada.

Nada que no deba ser estatal permanecerá en manos del Estado”, sostuvo Adorni al explicar la postura oficial sobre el futuro de los complejos turísticos.

Hoteles cerrados y sin turistas en Chapadmalal

El impacto del cambio de modelo ya se refleja en los números.

Según datos oficiales presentados por la Jefatura de Gabinete ante el Congreso, Chapadmalal pasó de recibir más de 106 mil turistas en 2023 a prácticamente no registrar actividad turística durante 2025.

Durante 2024, además, el complejo ya había mostrado una fuerte caída en el movimiento de visitantes y programas sociales.

La paralización operativa alimentó las versiones sobre una futura concesión privada de los hoteles, aunque hasta el momento el Gobierno no difundió pliegos ni detalles concretos sobre el esquema de explotación que podría implementarse.

El escenario abre además interrogantes dentro del sector turístico: qué perfil tendrá Chapadmalal en el futuro, si conservará algún esquema de acceso social o si pasará a funcionar exclusivamente bajo lógica comercial.

El debate que vuelve a dividir al turismo argentino

El avance sobre Chapadmalal reactivó una discusión histórica dentro del turismo argentino.

Mientras algunos sectores sostienen que el Estado no debe administrar hoteles turísticos y competir con privados, otros consideran que el turismo social cumple una función estratégica vinculada al acceso al descanso, el movimiento económico y la integración federal.

Desde la provincia de Buenos Aires, el ministro Augusto Costa cuestionó el rumbo del Gobierno nacional y pidió preservar el patrimonio histórico y social de Chapadmalal.

En paralelo, entidades hoteleras privadas vienen reclamando desde hace años revisar el esquema de turismo social estatal por considerar que genera distorsiones competitivas en determinados destinos.

En medio de ese debate, Chapadmalal quedó convertido en el principal caso testigo del nuevo paradigma turístico impulsado por Milei: menos participación estatal directa y mayor protagonismo privado en la explotación de infraestructura turística.

Chapadmalal ya no discute solamente el futuro de 58 trabajadores. Lo que está en juego es si Argentina seguirá considerando al turismo social como una política pública o como un activo turístico más dentro de la lógica de mercado.

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