La controversia desatada por la decisión de Daniel Scioli, secretario de Turismo, de no renovar el convenio histórico con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para la producción de estadísticas sectoriales abrió una discusión con alcances institucionales y prácticos que trascienden las disputas técnicas.
Scioli, Indec y los datos incómodos: advierten sobre los riesgos de "apagar" las estadísticas turísticas
En medio de la disputa estadística entre Daniel Scioli y el Indec, el exfuncionario Mario Peña advirtió sin datos no hay política turística.
Sin estadísticas no hay política turística: la advertencia de Mario Peña tras la ruptura de Scioli con el Indec.
En ese contexto, el exministro de Turismo de Salta, y expresidente de Fedecatur, CAT Salta y Ente Norte Turismo (CFT), Mario Peña, planteó una advertencia que va más allá del conflicto puntual: según él, “ hay algo más peligroso que un mal número: no tener números”.
En esta línea, recalcó que “las estadísticas oficiales no existen para agradar a los gobiernos”, sino para describir la realidad aun cuando sea incómoda.
Datos, institucionalidad y política pública
En una columna publicada en el portal AriesOnLine, Peña, con una trayectoria tanto en la gestión pública como en el sector privado, puso en el eje del debate la función del sistema estadístico nacional como infraestructura de política pública. (Scioli rompe con el Indec y se redefinen las estadísticas de Turismo)
“Sin datos confiables no hay políticas públicas evaluables, no hay comparación en el tiempo y no hay control ciudadano”, señaló.
El punto que subraya es doble:
- Legalidad: la Ley 17.622 establece que los organismos del Estado están obligados a aportar datos y recursos al Indec dentro del Sistema Estadístico Nacional, “no como colaboración voluntaria ni como decisión discrecional, sino como obligación establecida por ley”.
- Calidad: el Indec asegura metodologías profesionales, transparencia y comparabilidad en el tiempo, algo que Peña considera imprescindible para la planificación y el desarrollo turístico. “Argentina no necesita menos información. Necesita mejor información”, afirmó.
Frente a la posibilidad de reemplazar estadísticas oficiales con estudios encargados a empresas privadas, el empresario advirtió que si bien estos pueden aportar “miradas complementarias”, no sustituyen a la estadística oficial, producida bajo normas públicas y criterios auditables.
La controversia: Scioli, el Indec y los números que “no reflejan la realidad”
La tensión entre la SecTur y el Indec no es nueva. Fuentes vinculadas al organismo de medición señalaron que la decisión de no renovar un convenio de más de 20 años interrumpe un contrato de alrededor de $ 570 millones y pone en jaque la continuidad y periodicidad de indicadores sectoriales.
Además, según los antecedentes de la disputa, la Secretaría ya había discontinuado la difusión de la Encuesta de Viajes y Turismo de los Hogares, herramienta clave para medir el turismo interno, con el último informe publicado correspondiente al segundo trimestre de 2024.
En ese marco, una fuente del Indec dijo que “pelearse con los datos nunca es bueno”, lo que refleja el malestar técnico dentro del organismo ante la decisión del área que lidera Daniel Scioli.
Según pudo averiguar este medio, el funcionario estaría evaluando reemplazar parte de las estadísticas oficiales por estudios de consultoras privadas, una alternativa que para muchos especialistas sienta un precedente delicado para la institucionalidad estadística del país.
Impactos concretos en un sector en tensión
El debate institucional llega en un escenario complicado para el turismo argentino. (Más turistas, menos noches: la señal que deja la ocupación hotelera en octubre)
Datos oficiales muestran que el turismo emisivo supera ampliamente al receptivo, con salidas de residentes al exterior considerablemente mayores que las llegadas de visitantes extranjeros, tendencia que se consolidó durante 2025 en las series del Indec.
Ese fenómeno -junto con la apreciación cambiaria, la caída del turismo interno y la menor competitividad de destinos nacionales-, explica parte de la preocupación del sector productivo, que observa una fuerte presión sobre la balanza turística y la generación de divisas.
Peña sostiene que sin estadísticas oficiales robustas, la falta de datos “ciegos” dificulta diagnósticos y decisiones informadas. “Lo que no parece razonable es dejar de medir”, remarcó, y advirtió que desfinanciar la estadística oficial es una mala señal institucional.
Respecto a la constitución de una mesa técnica para revisar metodologías, el empresario manifestó que la respuesta no pasa por apagar los números, sino por sumar esfuerzos compartidos entre la Nación, las provincias y los municipios, y construir una política estadística más sólida que soporte decisiones estratégicas en un sector que representa empleo, divisas y desarrollo cultural y regional.
Temas relacionados

