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Pilar sube impuestos: alerta en los hoteles por el nuevo 2% que encarece las operaciones

Pilar impuso un 2% sobre operaciones comerciales y de servicios, medida que alcanza a los hoteles. Los impuestos generan fuerte rechazo en el sector turístico.

La decisión del Municipio de aplicar un 2% sobre cada operación comercial encendió alarmas entre los hoteles en Pilar, que advierten un encarecimiento inmediato de las tarifas y mayor presión fiscal. La medida, presentada como una actualización de la Tasa de Protección Ambiental, impacta también en supermercados, shoppings y servicios privados.

El nuevo esquema de impuestos comenzó a regir el 1° de diciembre y convierte a grandes cadenas, industrias, comercios y complejos hoteleros en agentes directos del tributo. El sector privado cuestiona la rapidez de implementación, y alerta que la recaudación recae finalmente sobre consumidores y visitantes.

La reacción política, por su parte, no tardó: el ministro de Economía, Luis Caputo, calificó la decisión como “irresponsable” e instó a evitar compras en el distrito.

El municipio, por su parte, defendió la actualización como un mecanismo para sostener servicios y políticas locales, en un contexto de alta sensibilidad económica.

Impacto directo en hoteles

El parque hotelero de Pilar -compuesto mayoritariamente por establecimientos de media y alta gama-, siente el peso de la nueva tasa en un momento de caída del consumo y fuerte competencia regional. Entre los alojamientos más representativos se destacan:

  • Hilton Pilar, uno de los complejos más importantes del corredor norte, con oferta corporativa, de golf y de recreación.
  • Sheraton Pilar Hotel & Convention Center, epicentro de eventos y turismo corporativo.
  • KOS Pilar Hotel, alternativa de gama media en crecimiento.
  • Howard Johnson Pilar y Hotel Camberland, muy utilizados por turismo de escapadas y reuniones.

Para todos ellos, la aplicación del 2% sobre cada operación implica:

  • Aumento inmediato de costos operativos, difícil de absorber en un escenario de tarifas ya ajustadas.
  • Posible traslado a precios, lo que encarece la noche de alojamiento y reduce competitividad frente a partidos vecinos donde no existe este tipo de tasa.
  • Riesgo de caída de reservas, especialmente en turismo corporativo y eventos, dos segmentos clave para el distrito.
  • Profundización de la presión fiscal, un reclamo recurrente en la actividad turística, que sostiene que las tasas municipales se han convertido en un “impuesto encubierto” sin correlato con mejoras en infraestructura o promoción.

Un distrito turístico clave bajo presión

Pilar se consolidó en la última década como un polo de escapadas, convenciones, gastronomía, actividades deportivas y turismo corporativo.

La combinación de hoteles de alta categoría, barrios cerrados, centros comerciales y accesos rápidos a la Ciudad de Buenos Aires lo posicionó como destino estratégico del AMBA ampliado. (Alivio fiscal para hoteles y restaurantes de Buenos Aires: no pagarán ABL por 6 meses)

Sin embargo, y según empresarios hoteleros de la zona, el aumento de costos amenaza esa competitividad. Plantean que la modificación impositiva “distorsiona precios, limita inversiones y desalienta la demanda en plena temporada alta”.

Caputo repudia la medida y pide no comprar en Pilar

El ministro de Economía, Luis Caputo, intervino directamente en la discusión y calificó la suba como “irresponsable y distorsiva”, apuntando al intendente Federico Achával.

En un mensaje que generó fuerte repercusión, afirmó: “No compren nada en Pilar”, acusando al municipio de aplicar una política que perjudica a consumidores y frena la actividad económica.

El repudio nacional puso al distrito bonaerense bajo una lupa política ampliada. Mientras desde la Municipalidad defienden la actualización como una herramienta para “sostener servicios y políticas públicas locales”, el Gobierno nacional sostiene que se trata de un “impuesto encubierto” disfrazado de tasa municipal.

Impuestos: una decisión que expone la presión fiscal municipal

El caso de Pilar reaviva un debate profundo en la provincia: la multiplicación de tasas municipales que funcionan como impuestos encubiertos. (Reforma laboral: qué propone el borrador de Milei y cómo impacta en las empresas del turismo)

Muchos municipios aplican tributos por supuestos servicios ambientales, de seguridad o inspección, sin que exista un correlato claro entre lo que se cobra y lo que efectivamente se presta.

Para el turismo -una actividad extremadamente sensible a variaciones de precios- este tipo de medidas es especialmente nociva. Hoteles, restaurantes y comercios reclaman que la presión tributaria municipal se volvió “asfixiante”, sin incentivos para la inversión ni políticas que promuevan la llegada de visitantes.

Además, el 2% aplicado en Pilar se suma a una dinámica de recaudación que, según cámaras empresariales, se apoya cada vez más en pocos contribuyentes de gran volumen. Esa concentración, advierten, incrementa la fragilidad del sistema y castiga a los sectores formales que sostienen empleo y actividad.

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