En julio de 2025, la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH) del Indec mostró que el sector no logró capitalizar plenamente las vacaciones de invierno. A nivel nacional, los establecimientos hoteleros y parahoteleros alojaron 1,7 millones de viajeros, lo que significó una suba del 2,6% respecto a 2024, pero las pernoctaciones totalizaron 4,1 millones (-2,1%).
Ocupación hotelera: el turismo interno sostuvo las vacaciones de invierno y el receptivo volvió a caer
Encuesta de Ocupación Hotelera deja en evidencia un fenómeno repetido: el peso creciente del turismo interno frente a la retracción del receptivo internacional.
Ocupación hotelera en las vacaciones de invierno: más argentinos viajaron, pero fuerte ausencia de extranjeros.
Vacaciones de invierno 2025: creció el turismo nacional pero se resintió el internacional.
Detrás del número general se esconde un desbalance preocupante: mientras los residentes crecieron 5,4%, los extranjeros cayeron 9,2%.
El turismo receptivo, la gran deuda
Las 4,1 millones de pernoctaciones registradas en el mes se explican mayormente por el empuje del turismo interno, que ya representa el 82% del total.
En contrapartida, el turismo internacional acumula caídas consecutivas y retrocedió 14,8% en julio, impactando especialmente en destinos como Buenos Aires y Patagonia, que dependen en gran medida de la llegada de visitantes del exterior.
Los datos del Indec confirman una tendencia que inquieta al sector privado: Argentina se muestra cada vez menos competitiva para atraer turistas internacionales, en un contexto de alta inflación en dólares, restricciones aéreas y un tipo de cambio que desalienta la llegada de visitantes.
Radiografía regional de la ocupación hotelera durante las vacaciones de invierno
La Patagonia volvió a ser la región más demandada, con el 24,7% de las pernoctaciones, y CABA ocupó el segundo lugar, con el 18,9%. (Según CAME, estas vacaciones de invierno hubo menos turistas, estadías más cortas y señales de alerta)
El mapa de destinos refleja también la fortaleza del turismo de cercanía: Bariloche, Mar del Plata, Puerto Iguazú, Mendoza, Salta y Córdoba concentraron las mayores llegadas.
Más allá del número de visitantes, la estadía promedio se redujo a 2,4 noches, lo que evidencia viajes más cortos y gasto acotado.
En destinos íconos, las estadías muestran una marcada diferencia: Bariloche alcanzó 5,4 noches promedio, duplicando la media nacional, mientras que Mendoza y Salta rondaron las 2,7 y 2,1 noches respectivamente.
En un país con problemas de consumo interno, el turista argentino prioriza escapadas rápidas y promociones, mientras que el visitante extranjero busca alternativas más competitivas en la región.
Un invierno de contrastes
La tasa de ocupación hotelera promedió el 44,1%, con picos en CABA (54,7%) y Patagonia (53%) durante los fines de semana. Si bien la performance interna ayudó a sostener la actividad, la foto final muestra un sector que crece hacia adentro pero pierde terreno afuera.
"La mayor TOH mensual correspondió a los hoteles de 4 y 5 estrellas con un 51,3%, seguidos por los de 3 estrellas, aparts y boutiques con 47,1%", reveló el informe, para agregar que los establecimientos parahoteleros tuvieron una TOH del 33,2% y los hoteles de 1 y 2 estrellas del 39,4%.
De cara al verano, el desafío será doble: dinamizar la demanda local en un contexto de ingresos reales deprimidos y, al mismo tiempo, recuperar el turismo receptivo, clave para equilibrar la balanza turística y sostener el empleo en los principales polos.
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