Las vacaciones comenzaron con indicadores alentadores en términos de ocupación hotelera y movimiento. Así lo reflejan los primeros datos del Observatorio Argentino de Turismo (OAT) de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), que muestran un buen desempeño en los principales destinos durante el cierre de 2025 y los primeros días de enero.
CAT celebra la ocupación hotelera durante las vacaciones, pero el turismo enfrenta un negocio bajo presión
En línea con Scioli, la CAT festeja la ocupación en las vacaciones. Empresarios advierten un consumo moderado, estadías más cortas y rentabilidad en riesgo.
Mientras que la CAT y Scioli celebran los números del verano y la ocupación hotelera, una parte del sector advierten que las vacaciones arrancaron con tensión en el negocio.
No obstante, desde el sector privado coinciden en que los porcentajes elevados no alcanzan para definir el resultado del la temporada de verano.
El foco del análisis se traslada ahora al nivel de consumo en destino, la duración de las estadías y la capacidad de las empresas para sostener la rentabilidad en un contexto económico exigente.
Buen arranque de temporada: qué muestran los datos de la CAT
La presidenta de la CAT, Laura Teruel, aseguró que “ya podemos apreciar el comienzo de una buena temporada de verano, con indicadores de ocupación positivos en los principales destinos turísticos del país”.
En línea con los datos publicados por la cartera que conduce Daniel Scioli, el relevamiento privado da cuenta de un sostenido movimiento turístico en la Costa Atlántica, Córdoba, el Litoral, Cuyo, el Norte y la Patagonia. (Verano con alta ocupación hotelera y los matices del uso político de los datos que celebró Milei)
En la provincia de Buenos Aires, Mar del Plata cerró el año con muy buena ocupación y comenzó enero con un piso de reservas superior al 60%. Pinamar supera el 80%, con Cariló alcanzando picos de ocupación plena, mientras que Villa Gesell registró un 84% durante el primer fin de semana del año, con localidades cercanas a la ocupación total.
Córdoba mostró niveles elevados en los principales destinos serranos, con ocupaciones que oscilaron entre el 75% y el 95%. En el Litoral, Entre Ríos y Misiones iniciaron la temporada con cifras superiores al 70%, mientras que Mendoza se consolidó como uno de los destinos más buscados de Cuyo, con reservas en torno al 80%.
El Norte y la Patagonia también presentaron un inicio sólido. Tafí del Valle, San Javier y la Quebrada de Humahuaca superaron el 70% de ocupación; mientras que Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de los Andes se posicionaron por encima del 80%.
Desde la CAT atribuyen estos resultados al trabajo conjunto del sector público y privado, la diversidad de la oferta y las promociones y facilidades de financiación.
En este orden. Teruel subrayó que el principal reto será “sostener este ritmo, cuidar la calidad de los servicios y seguir consolidando al turismo como un motor clave de la economía y el empleo”.
Alta ocupación no siempre implica mayor rentabilidad
Más allá de los números positivos, hoteleros y gastronómicos advierten que la ocupación elevada no se traduce automáticamente en mejores resultados económicos.
En muchos destinos, el gasto promedio por turista se mantiene contenido, con un consumo más selectivo en gastronomía, excursiones y actividades recreativas.
La necesidad de sostener tarifas competitivas, en un contexto de fuerte competencia interna y externa, limita la posibilidad de trasladar a precios el incremento de los costos operativos, que continúan presionando sobre la estructura del negocio.
Estadías más cortas y decisiones de viaje de último momento
Otro de los factores que atraviesa la temporada y que identifican los empresarios, es la reducción en la duración de las estadías. (Vacaciones: viajar a Miami cuesta lo mismo que ir a Cariló, y Chile es más barato que la Costa Atlántica)
Las vacaciones prolongadas ceden terreno frente a escapadas más breves y fragmentadas, una tendencia que impacta directamente en el ticket promedio y en la previsibilidad del negocio.
A esto se suma, explicaron, una mayor toma de decisiones sobre la fecha, lo que obliga a las empresas a ajustar estrategias comerciales y operativas para captar una demanda más flexible y sensible al precio.
Costos en alza y tarifas contenidas: el dilema del verano
El sector turístico enfrenta un escenario de costos crecientes, especialmente en materia laboral, energética e impositiva.
Sin embargo, la necesidad de no desalentar la demanda lleva a mantener tarifas con aumentos moderados, lo que estrecha los márgenes de rentabilidad.
Este desfasaje entre costos y precios se convierte en uno de los principales desafíos para atravesar la temporada con equilibrio financiero, incluso en destinos con altos niveles de ocupación.
Agencias de viajes: más consultas, cierres más lentos
En el caso de las agencias de viajes, el verano combina un alto volumen de consultas con procesos de cierre más extensos.
La financiación y las promociones se vuelven herramientas clave para concretar ventas, en un contexto marcado por la competencia del turismo emisivo y la comparación permanente de precios.
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