El turismo internacional argentino mostró en enero un punto de inflexión. Según la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) del INDEC, la salida de argentinos al exterior ( turismo emisivo) cayó por primera vez en más de 12 meses consecutivos de crecimiento, mientras que el ingreso de visitantes extranjeros exhibió una mejora moderada.
Fin del ciclo récord: el turismo emisivo cae y el receptivo repunta levemente
En línea con los datos preliminares de Daniel Scioli, el Indec confirmó la primera baja interanual del turismo emisivo en más de un año. El receptivo mejora.
Se enfría el turismo emisivo tras un año récord y el receptivo aún no compensa la salida.
Durante enero de 2026, viajaron al exterior 1,76 millones de turistas residentes (-8,5% interanual). Si se incluyen excursionistas, las salidas superaron los 2,34 millones. En paralelo, arribaron al país alrededor de 1,07 millones de visitantes no residentes, con una suba leve frente al mismo mes de 2025.
Turismo emisivo en baja: ¿fin del boom o ajuste tras un récord?
El retroceso se compara contra un enero 2025 extraordinario, cuando el emisivo había crecido más del 70% interanual, impulsado por el atraso cambiario y una fuerte recuperación del consumo internacional.
En ese sentido, el actual descenso puede leerse como una normalización estadística más que como un derrumbe estructural. El encarecimiento relativo de los viajes al exterior, la actualización de tarifas aéreas y una mayor cautela en el gasto familiar aparecen como variables explicativas.
El cambio metodológico también suma un elemento de análisis. La Secretaría de Turismo, encabezada por Daniel Scioli, estrenó un sistema de medición basado en datos de Migraciones, lo que introduce nuevas referencias para interpretar la dinámica del mercado y su comparabilidad histórica. (Scioli estrena sistema de medición: turismo emisivo cae tras un récord y el receptivo se recupera)
Gasto, estadía y mercados: la dimensión económica
Más allá del volumen, la variable central es el gasto. Brasil y Chile continúan encabezando el ranking de destinos elegidos por los argentinos, concentrando la mayor parte de las salidas regionales. Europa y Estados Unidos mantienen peso en el total de divisas por su mayor ticket promedio y estadías más extensas.
En el receptivo, los principales mercados emisores hacia Argentina siguen siendo Brasil, Uruguay y Chile, seguidos por Estados Unidos y Europa.
Sin embargo, el gasto promedio por visitante extranjero continúa siendo inferior al desembolso promedio de un argentino en el exterior, lo que explica por qué el saldo en divisas permanece negativo aun cuando crece el ingreso de turistas.
En términos de permanencia, los turistas internacionales suelen registrar estadías más prolongadas, pero con menor gasto diario en el caso de los mercados limítrofes. (A más de un año del fin del impuesto PAIS: cuánto cuesta hoy el dólar tarjeta y qué conviene pagar al viajar)
Receptivo: crecimiento leve pero insuficiente
El turismo receptivo mostró una suba interanual cercana al 1,3% en el primer corte del año, con más de 850 mil llegadas de visitantes no residentes. Sin embargo, la mejora parte de una base baja: en 2025 el receptivo había retrocedido más del 20%.
El saldo continúa siendo negativo. Por cada extranjero que llega al país siguen saliendo más argentinos al exterior, lo que mantiene el desequilibrio en términos de flujo de personas y, potencialmente, de divisas.
Perfil del turista: ocio dominante, estadías extensas y diferencias claras en alojamiento
El informe, además, permite trazar con precisión el perfil del turista que ingresa y egresa por los principales aeropuertos del país.
En el caso del turismo receptivo, el 51,6% de los visitantes no residentes declaró que el motivo principal del viaje fue “Vacaciones/ocio”, mientras que el 39,5% indicó “Visita a familiares o amigos” . Los viajes por negocios representaron apenas el 7,3% del total.
En términos de comportamiento, los turistas extranjeros registraron 4,46 millones de pernoctaciones y una estadía promedio de 15,1 noches. Sin embargo, el dato relevante surge al desagregar por motivo: quienes viajaron para visitar familiares permanecieron en promedio 22,5 noches, más del doble que los turistas de ocio (10,6 noches).
El patrón de alojamiento también muestra diferencias estructurales. El 41,3% de los turistas no residentes se hospedó en casa de familiares o amigos, el 33,7% eligió hoteles y el 20,5% optó por alquiler de casas o departamentos. La estadía promedio más extensa se registró en alojamientos familiares (24 noches), frente a 7,4 noches en hoteles.
Del lado del turismo emisivo, el perfil es más concentrado en el ocio. El 79,1% de los argentinos que viajaron al exterior lo hizo por vacaciones, seguido por un 13,9% por visita a familiares o amigos. La estadía promedio fue de 13,7 noches, con un total de 6,46 millones de pernoctaciones. (Europa 2026: del boom emisivo a la consolidación de un mercado más selectivo)
En cuanto al alojamiento, el 46% de los turistas residentes eligió hoteles, el 29,2% alquileres y el 19,9% casas de familiares o amigos. A diferencia del receptivo, el hotel mantiene centralidad en el emisivo, aunque las estadías más largas también se registran en viviendas particulares (18,9 noches).
El contraste entre ambos perfiles revela dos dinámicas distintas: mientras el extranjero combina ocio con redes familiares y estadías prolongadas, el argentino prioriza vacaciones tradicionales con mayor uso hotelero. Esta diferencia impacta directamente en el gasto, la distribución territorial y la captación de divisas.
Impacto sectorial y escenario 2026
Para las agencias de viajes y operadores, el dato no implica necesariamente una contracción abrupta, sino un posible reacomodamiento del mix de productos. Podría observarse mayor selectividad en viajes de largo radio y una consolidación de destinos regionales.
En clave macroeconómica, el turismo internacional sigue siendo un termómetro sensible del tipo de cambio y del poder adquisitivo. La caída del emisivo en enero no cambia el mapa estructural, pero sí marca un punto de inflexión tras un año excepcional.
El interrogante hacia adelante es si el mercado encontrará un nuevo equilibrio más sostenible o si la dinámica volverá a acelerarse en los próximos meses. Por ahora, el dato confirma que el boom emisivo perdió intensidad y que el receptivo, aunque mejora, todavía no compensa el desbalance acumulado.
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