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A un año del fin del cepo, volvieron las cuotas en dólares para viajar al exterior

La salida parcial del cepo cambiario cambió la lógica del turismo emisivo: menos brecha y más financiación en dólares redefinen cómo pagar viajes al exterior.

El dólar MEP se convirtió entonces en una herramienta habitual para quienes buscaban esquivar el recargo sobre consumos internacionales. Comprar dólares antes del cierre de la tarjeta y cancelar manualmente el resumen pasó a formar parte de la rutina de miles de pasajeros.

Doce meses después, el escenario cambió. Con un dólar oficial que ronda los $ 1.420, un MEP cercano a los $ 1.430 y un dólar tarjeta alrededor de los $ 1.846, la brecha perdió protagonismo frente a los niveles que mostraba en 2024 y el primer cuatrimestre de 2025.

El dólar turista sigue vigente y mantiene el recargo del 30% sobre consumos en moneda extranjera. Sin embargo, el mercado turístico comenzó a moverse bajo otra lógica: el problema ya no pasa solamente por acceder a dólares, sino por cómo financiar viajes cada vez más costosos.

El dólar dejó de ser el único factor para viajar

Durante años, el emisivo estuvo condicionado por la brecha cambiaria y las restricciones para acceder a divisas. La prioridad era conseguir dólares y evitar pagar el tipo de cambio más alto posible.

Hoy la discusión es diferente. Para quienes tienen ahorros en moneda estadounidense, pagar el resumen directamente en dólares continúa siendo la alternativa más conveniente frente al dólar tarjeta. Un gasto de US$ 2.000 puede implicar actualmente una diferencia superior a los $ 809 mil respecto de cancelarlo en pesos.

Pero el dato más relevante del último año apareció en otro lado: el regreso del financiamiento como herramienta central dentro del negocio turístico.

Con un mercado cambiario más estable y menor volatilidad, muchos pasajeros comenzaron a priorizar otra cuestión: sostener liquidez y distribuir el costo del viaje en el tiempo.

Del dólar MEP a las cuotas: cómo cambia el negocio de vender viajes

La menor brecha cambiaria y una mayor estabilidad del dólar comenzaron a reactivar una herramienta que durante años había perdido terreno en el turismo internacional: la financiación.

En los últimos meses, distintas compañías empezaron a impulsar nuevamente cuotas para vuelos, paquetes y servicios turísticos al exterior, incluso en dólares, una modalidad que hasta hace poco parecía inviable en Argentina. (Melconian y el dólar: 'Vaca Muerta se va a Punta Cana o al colchón')

El fenómeno se observa principalmente entre plataformas con mayor espalda financiera y tecnológica, capaces de asumir estructuras de financiamiento más complejas en un mercado todavía atravesado por cierta volatilidad cambiaria.

Empresas como Despegar permiten actualmente pagar vuelos internacionales en hasta tres cuotas en dólares con tarjeta de crédito. En paralelo, Almundo también comenzó a ofrecer esquemas similares para determinados aéreos y paquetes internacionales, especialmente en compras anticipadas.

Otra firma que avanzó con esta modalidad es Atrápalo Argentina, que incorporó sistemas de cuotas fijas en dólares para viajes internacionales. En esos casos, el pasajero suele congelar el valor del viaje mediante una seña y luego cancelar el saldo en pagos mensuales en moneda estadounidense.

El esquema también empezó a aparecer entre algunas agencias tradicionales. Multitravel, por ejemplo, promociona vuelos internacionales en tres cuotas sin interés mediante transferencia bancaria para viajes seleccionados que se concreten dentro de determinados plazos.

En la práctica, estos modelos suelen funcionar con tarjetas habilitadas para operar en dólares, transferencias bancarias o pagos desde cuentas en moneda extranjera. En todos los casos existe una condición central: el viaje debe quedar completamente abonado antes de la fecha de salida.

Agencias de viajes vs. OTAS: la financiación se convierte en una "nueva vieja" ventaja competitiva

El regreso de las cuotas también empezó a modificar la competencia dentro del negocio turístico.

Las OTAs cuentan con mayor capacidad tecnológica, volumen de ventas y acceso a capital de trabajo, factores que les permiten desarrollar herramientas propias de financiación para facilitar la comercialización de viajes internacionales.

Para muchas agencias de viajes -especialmente pequeñas y medianas empresas- replicar ese modelo resulta más complejo. Financiar operaciones implica asumir temporalmente costos frente a aerolíneas, operadores y proveedores turísticos, algo que exige respaldo financiero y administración constante del riesgo cambiario.

El desafío no es menor. En un mercado todavía sensible a posibles movimientos del dólar, cualquier variación entre el momento de venta y el cobro total del viaje puede impactar directamente sobre la rentabilidad de la operación.

Por ese motivo, buena parte de las agencias tradicionales continúa apoyándose principalmente en promociones bancarias, pagos anticipados o acuerdos comerciales antes que en esquemas propios de financiación directa.

En ese contexto, los medios de pago empiezan a consolidarse como un nuevo factor de competencia dentro del turismo emisivo argentino.

En resumen: ¿cómo conviene pagar los viajes al exterior tras la salida del cepo cambiario?

  • Si tenes dólares propios: usarlos con tarjeta de débito o crédito, o bien en efectivo, sigue siendo la opción más conveniente.
  • Si pagas con pesos: la tarjeta es lo más práctico, pero también lo más caro por el impuesto del 30%. El MEP ofrece un ahorro significativo si se puede operar.
  • Si buscas previsibilidad: pagar el viaje completo antes de viajar, ya sea en dólares o con financiación congelada, puede evitar sorpresas con el tipo de cambio.

Viajar sigue siendo caro, aunque el dólar se estabilizó

La estabilización cambiaria dejó además una paradoja para el turismo argentino. (Cuotas en dólares sostienen los viajes al exterior en plena caída del turismo emisivo)

Aunque la brecha se redujo y el acceso al dólar es hoy más flexible que hace un año, viajar al exterior no necesariamente se volvió barato para la clase media argentina.

Las tarifas aéreas internacionales continúan elevadas, los costos en destino aumentaron y el deterioro del poder adquisitivo obliga a muchos pasajeros a financiar consumos que antes podían afrontar de contado.

Al respecto, y aunque el comportamiento del turismo emisivo es "bueno" -impulsado especialmente por destinos como Brasil, Chile, Miami y Europa-, el gasto en destino muestra señales más moderadas:

  • estadías más cortas.
  • Consumo más racional.
  • Compras más medidas.
  • Mayor dependencia de promociones.

Por eso, el gran cambio del último año no fue solamente cambiario. También fue cultural y financiero. Hace un tiempo, el desafío era conseguir dólares. Hoy, para buena parte de los argentinos, el verdadero objetivo pasa por encontrar la forma de viajar sin desarmar completamente el bolsillo.