Las cuotas en dólares para viajar al exterior empiezan a cambiar el negocio turístico argentino. Mientras algunas plataformas avanzan con esquemas de financiamiento propio para facilitar la compra de vuelos y paquetes internacionales, muchas agencias de viajes no logran ofrecer estas herramientas, lo que comienza a abrir una nueva brecha competitiva en el mercado.
Las cuotas en dólares para viajar al exterior cambian el negocio turístico
El financiamiento para viajes internacionales se consolida en el mercado. OTAS ofrecen cuotas en dólares y generan presión sobre las agencias de viajes.
El financiamiento en dólares para viajes internacionales se consolida en el mercado. OTAA avanzan con cuotas, mientras muchas agencias de viajes no pueden replicar el modelo.
Aunque no se trata de una modalidad nueva, en los últimos meses comenzó a consolidarse como una tendencia en el sector turístico, impulsada por la demanda de viajeros que buscan mayor previsibilidad financiera en un contexto de volatilidad cambiaria.
En ese escenario, los medios de pago vuelven a convertirse en una variable estratégica para la comercialización de viajes internacionales, y las Online Travel Agency (OTAS) sacan un cuerpo de ventaja.
Las cuotas en dólares vuelven al centro del negocio turístico
Desde fines de 2021, las disposiciones del Banco Central de la República Argentina (BCRA) impiden financiar en cuotas con tarjeta de crédito los consumos en moneda extranjera. (El mito de la fuga de dólares por turismo emisivo: qué revelan los nuevos datos del BCRA)
La medida pretendió desalentar de forma directa el turismo emisivo, ya que eliminó uno de los principales instrumentos de financiamiento que utilizaban los viajeros argentinos para pagar vuelos y paquetes internacionales. Sin embargo, y " rulos" o maniobras financieras de por medio, la normativa no logró su acometido.
Por su parte, y en los últimos meses, un fenómeno comenzó a ganar mayor visibilidad y se hizo público. El mercado turístico reconoció mecanismos alternativos para facilitar el pago de los viajes al exterior, como planes de pago anticipado o esquemas de financiación propios de las empresas.
Asimismo, la relativa estabilidad cambiaria potenció estas modalidades, y permitió que algunas plataformas y agencias vuelvan a ofrecer esquemas de pago en cuotas en dólares para viajes internacionales.
Según explicó Paula Cristi, gerente general de Despegar para Argentina y Uruguay, los medios de pago se convirtieron en un factor decisivo para la planificación de los viajes.
“Hoy los viajeros buscan previsibilidad y herramientas que les permitan organizar mejor su presupuesto. Las cuotas, la posibilidad de combinar medios de pago y elegir la moneda se volvieron factores clave al momento de planificar un viaje”, señaló.
En ese contexto, algunas plataformas comenzaron a ofrecer esquemas de pago que permiten dividir el costo de vuelos internacionales en cuotas en dólares, siempre con la condición de que el total quede cancelado antes de la fecha de salida.
"En el caso de Cuotas Despegar, el viaje debe estar totalmente abonado al menos 7 días antes de la fecha de salida. Este mecanismo permite financiar viajes internacionales en hasta 3 cuotas sin interés, brindando una forma clara y ordenada de planificar el gasto", detalló Cristi. (Despegar permite pagar vuelos internacionales con tarjeta de crédito en dólares y en cuotas)
Qué empresas ya ofrecen cuotas para viajar al exterior
Durante gran parte de 2025, y aunque no es propio de las OTAs, la modalidad comenzó a expandirse entre algunas plataformas de turismo que cuentan con mayor capacidad tecnológica y financiera.
Empresas como Despegar permiten pagar vuelos internacionales en hasta tres cuotas en dólares con tarjeta de crédito.
Por su parte, Almundo también ofrece esquemas de financiación similares para algunos aéreos y paquetes internacionales, generalmente cuando la compra se realiza con anticipación.
Otra compañía que incorporó esta modalidad es Atrápalo Argentina, que permite pagar viajes internacionales en cuotas fijas en dólares mediante un sistema que congela el valor del viaje en esa moneda. En estos casos, el proceso suele comenzar con el pago de una seña para asegurar el precio y luego el saldo se abona en cuotas en dólares.
En paralelo, algunas agencias y operadores también comenzaron a implementar planes de pago propios. Es el caso de Multitravel, que promociona vuelos internacionales en tres cuotas sin interés mediante transferencia bancaria para viajes que se realicen dentro de los 70 días y en destinos seleccionados.
En la práctica, estos esquemas suelen admitir distintos medios de pago -como tarjetas configuradas para operar en dólares, transferencias bancarias o pagos desde cuentas en moneda extranjera-, y comparten una condición clave: el viaje debe quedar totalmente pago antes de la fecha de salida.
Financiamiento y estructura de riesgo: la ventaja competitiva de las OTAS
El crecimiento de los esquemas de financiamiento para viajes internacionales comienza a impactar en la competencia dentro del sector turístico. (Boom de los destinos emergentes y el dominio de Brasil)
Las OTAS cuentan con mayor capacidad tecnológica, volumen de ventas y acceso a capital de trabajo, lo que les permite desarrollar sistemas propios de financiación para facilitar la compra de vuelos y paquetes al exterior.
En cambio, muchas agencias de viajes -especialmente pymes- enfrentan mayores limitaciones para replicar este tipo de herramientas. Financiar un viaje implica asumir temporalmente el costo del servicio frente a aerolíneas, operadores y proveedores turísticos, lo que requiere respaldo financiero y una gestión cuidadosa del riesgo.
En un mercado caracterizado por la volatilidad cambiaria, este modelo puede implicar un desafío adicional: si el tipo de cambio se modifica antes de completar el pago del viaje, los márgenes de la operación pueden verse afectados.
Por ese motivo, dichas empresas optan por trabajar con promociones bancarias o planes de pago previos al viaje, sin asumir el riesgo financiero de financiar directamente las operaciones. En este contexto, los medios de pago comienzan a consolidarse como un nuevo factor de competencia dentro del negocio turístico.
Cuando las OTAs empiezan a operar como financieras
Más allá de la comercialización de vuelos y paquetes, el crecimiento de los esquemas de financiamiento comienza a modificar el rol de las plataformas digitales dentro del negocio turístico. En la práctica, las OTAS no solo venden viajes, sino que también desarrollan mecanismos propios de pago que les permiten financiar operaciones y facilitar la compra de servicios turísticos.
Este fenómeno introduce un cambio en el modelo de negocio del sector. Mientras las agencias tradicionales se concentran principalmente en el asesoramiento y la intermediación comercial, las OTAS comienzan a incorporar herramientas financieras que funcionan como un diferencial competitivo para captar demanda. (Luis Caputo minimiza el déficit del turismo emisivo y ratificó compras de reservas)
Al mismo tiempo, algunos analistas del sector señalan que este proceso también refleja una transformación más amplia de la economía. En un escenario de mayor estabilidad macroeconómica y expansión del crédito, los esquemas de financiación en cuotas podrían volver a convertirse en una herramienta habitual para distintos bienes y servicios -desde viajes hasta automóviles, propiedades o inversiones-, y no únicamente para el turismo.
El cambio de mirada del Gobierno y el debate sobre las restricciones
Vale destacar que el debate sobre el financiamiento de viajes al exterior también se vincula con un cambio de enfoque dentro del propio Gobierno respecto al rol del turismo emisivo en la economía.
De hecho, semanas atrás, comenzó a instalarse una nueva mirada dentro del equipo económico. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sostuvo públicamente que los argentinos que viajan al exterior no están “despilfarrando divisas”, sino que cumplen un rol dentro del funcionamiento de la economía al generar demanda de dólares producidos por sectores exportadores.
Bajo esta lógica, el turismo emisivo pasa a interpretarse como una importación de servicios dentro de un esquema de mayor apertura económica. Desde el sector señalan que esta visión podría abrir la puerta, en el mediano plazo, a revisar algunas de las restricciones que hoy pesan sobre los viajes internacionales, incluidos los mecanismos de financiamiento.
Por ahora, no hay anuncios concretos en ese sentido. Sin embargo, el cambio de narrativa dentro del Gobierno alimenta las expectativas de la industria turística sobre una eventual flexibilización del esquema regulatorio vigente.
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