El gobierno de Javier Milei autorizó que 559 micros de larga distancia e interjurisdiccionales modelo 2012 continúen circulando hasta el 31 de diciembre de 2026. La prórroga, condicionada a una Revisión Técnica Obligatoria trimestral, comprende unidades empleadas en servicios turísticos nacionales que cumplan los requisitos de habilitación y registro. (Avión vs. ómnibus: el mito de los vuelos baratos)
Micros de larga distancia: 559 unidades modelo 2012 seguirán circulando hasta fin de 2026
Transporte: el gobierno de Javier Mieli prorrogó 559 micros modelo 2012. La medida alcanza unidades turísticas y fue respaldada por Celadi.
La prórroga permite que 559 ómnibus de larga distancia modelo 2012 sigan circulando hasta fin de 2026, sujetos a una Revisión Técnica Obligatoria cada tres meses.
En pocas palabras
- Prórroga de micros: el Gobierno autorizó la circulación de 559 unidades modelo 2012 hasta fines de 2026, condicionada a revisiones técnicas trimestrales.
- Argumento sectorial: la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi) argumenta que la antigüedad es secundaria frente al mantenimiento y las verificaciones técnicas.
- Impacto económico: la pandemia del Covid-19 afectó la amortización de estas unidades, justificando la extensión para evitar la salida inmediata de flota.
La medida fue instrumentada mediante el Decreto 654/2026 y alcanza exclusivamente a vehículos que estaban habilitados al 1° de enero de este año e inscriptos en el Registro Nacional de Transporte Automotor de Pasajeros. No representa, por lo tanto, una extensión general para cualquier colectivo que haya superado los diez años de antigüedad.
Según la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), al 30 de abril permanecían habilitadas 559 unidades modelo 2012 para prestar servicios interjurisdiccionales o de larga distancia. La norma no detalla cuántas se encontraban efectivamente operativas ni qué proporción estaba asignada a servicios regulares, internacionales o vinculados con el turismo.
Qué micros modelo 2012 podrán seguir circulando
La Ley Nacional de Tránsito establece un límite general de 10 años para los vehículos destinados al transporte de pasajeros, aunque permite conceder excepciones sujetas a restricciones y revisiones técnicas periódicas.
Los micros modelo 2012 ya habían recibido una extensión anterior. La Resolución 10/2024 de la Secretaría de Transporte permitió que las unidades interurbanas de jurisdicción nacional e internacional afectadas a los entonces denominados servicios públicos, de tráfico libre, ejecutivos y para el turismo continuaran operando durante tres años después de superar la antigüedad ordinaria.
Ese plazo se agotaba en 2026. El nuevo decreto concede una continuidad extraordinaria hasta el 31 de diciembre, aunque incorpora un régimen de inspección más exigente: las unidades deberán aprobar la RTO cada tres meses.
La autorización puede finalizar antes de esa fecha cuando venza la revisión técnica correspondiente. Es decir, la antigüedad no habilita automáticamente al vehículo durante todo el año: cada unidad deberá acreditar periódicamente que conserva las condiciones necesarias para prestar el servicio. (Escapadas de invierno: cada vez más argentinos dejan el auto y vuelven a elegir el micro)
Celadi: “No tiene que ver tanto con la antigüedad, sino con las verificaciones”
Desde la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi) consideraron que la prórroga forma parte de un procedimiento utilizado en otras oportunidades para evitar la salida de vehículos que todavía se encuentran en condiciones de operar.
“Es un trámite que muchas veces es habitual. El sector suele pedir que se extienda la vida útil de algunos vehículos más allá de lo que dice la normativa. No es un caso raro”, explicó una fuente de la entidad a Ladevi.
La cámara sostuvo que la edad de una unidad no debería analizarse de manera aislada, sino junto con su mantenimiento, actualización y estado técnico.
“No tiene que ver tanto con si el vehículo es antiguo, sino con si tiene la Revisión Técnica Obligatoria. Es como la lógica del avión: no pasa solamente por la antigüedad, sino por las actualizaciones y las verificaciones”, señalaron desde Celadi.
El argumento coincide con el criterio adoptado por los organismos oficiales. La CNRT consideró técnicamente viable la extensión siempre que se aplicara una revisión trimestral para comprobar la integridad y eficacia de los sistemas de seguridad activa y pasiva. La Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial tampoco detectó impedimentos técnicos, bajo la misma condición.
La pandemia del Covid-19 recortó la amortización de los micros
Celadi incorporó además un factor económico para explicar el pedido. Las unidades modelo 2012 atravesaron la paralización provocada por la pandemia cuando todavía se encontraban dentro de su período de explotación y amortización. (Fin de semana largo: pasajes de ómnibus baratos y cómo elegir el mejor servicio)
“Estos vehículos perdieron casi dos años de amortización durante la pandemia. El transporte regular estuvo más de un año detenido y, cuando comenzó a operar, lo hizo inicialmente al 5%. El internacional estuvo prácticamente dos años paralizado”, explicaron desde la cámara.
Para las empresas, ese período alteró el ciclo económico previsto para las unidades: los vehículos siguieron envejeciendo desde el punto de vista registral, pero permanecieron durante meses sin generar ingresos ni recorrer las distancias contempladas al momento de incorporarlos.
El propio decreto admite que las condiciones económicas atravesadas por el sector afectaron la renovación del parque automotor. La decisión busca evitar la desafectación simultánea de cientos de vehículos y preservar la continuidad, regularidad y previsibilidad de los servicios.
Cómo utilizarán las empresas las unidades más antiguas
La extensión no significa necesariamente que los micros modelo 2012 sean asignados a los recorridos más extensos o a todas las operaciones de las compañías.
Según explicó Celadi, las empresas suelen distribuir su flota según la distancia, las características del viaje y las necesidades operativas.
“Estas unidades sirven para algunos viajes. Las empresas las utilizan en recorridos de cercanía y reservan la flota más moderna para los viajes largos o para los servicios que más lo necesitan”, detalló la entidad.
Este punto aporta contexto a la decisión oficial. Los vehículos habilitados pueden funcionar como capacidad complementaria para servicios regionales, refuerzos estacionales, movimientos especiales o recorridos de menor extensión, mientras las unidades más nuevas se concentran en las rutas de mayor distancia. (Intentó reclinar el asiento de un ómnibus, perdió parte de un dedo y la Justicia responsabilizó a la empresa)
Qué impacto puede tener la prórroga sobre el turismo
La medida puede alcanzar micros utilizados para trasladar contingentes turísticos entre provincias o entre estas y la Ciudad de Buenos Aires, siempre que formen parte del sistema nacional y cumplan las condiciones fijadas por el decreto.
El antecedente normativo menciona expresamente a los vehículos afectados a servicios “para el turismo”. Sin embargo, la nueva norma no identifica cuántas de las 559 unidades pertenecen a esa categoría ni ofrece un desglose por empresa o modalidad.
Para agencias de viajes, operadores y destinos, la continuidad de parte de esa flota puede ayudar a mantener disponibilidad para circuitos, viajes grupales, excursiones, turismo estudiantil, traslados vinculados con eventos y operaciones durante períodos de alta demanda.
No obstante, el solo hecho de transportar turistas no resulta suficiente para quedar alcanzado. El vehículo debe ser modelo 2012, encontrarse dentro de la jurisdicción nacional, haber estado habilitado al comenzar 2026 y figurar en el Registro Nacional de Transporte Automotor de Pasajeros.
Las unidades que operen exclusivamente bajo jurisdicción provincial o municipal dependen de las regulaciones correspondientes a cada distrito.
Una solución transitoria frente al costo de renovar las flotas
La prórroga concede a las empresas un margen adicional para sostener parte de su capacidad operativa, pero no resuelve la dificultad estructural para reemplazar los vehículos más antiguos.
El decreto surgió después de que integrantes de la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados solicitaran mantener habilitados los modelos 2012 mientras avanza un proyecto legislativo destinado a extender la antigüedad máxima permitida.
La discusión podría continuar más allá de diciembre. Por un lado, las empresas plantean que la aptitud de los micros debe determinarse mediante inspecciones y mantenimiento, y no solamente por el año del vehículo. Por otro, la antigüedad incide sobre el confort, la accesibilidad, la eficiencia operativa y la calidad percibida por el pasajero.
La extensión evita una salida inmediata de 559 unidades y reconoce el impacto que tuvo la pandemia sobre su explotación. El desafío pendiente será definir cómo renovar progresivamente las flotas sin reducir la oferta de transporte ni flexibilizar los controles de seguridad.
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