Las aerolíneas volvieron a poner bajo discusión los costos de operar en Argentina. ALTA presentó una comparación según la cual el cargo de navegación aérea para un Boeing 787 por cada 1.000 kilómetros equivale a más de 12 veces el de Chile, mientras continúa el diálogo con el Gobierno. (Obras en Ezeiza: qué aerolíneas suspenden vuelos y qué hacer si ya tenés pasaje)
Aerolíneas: ALTA cuestiona las tasas en Argentina y expone una brecha de 12 veces con Chile
Las aerolíneas pagan en Argentina un cargo de navegación equivalente a 12 veces el de Chile para un Boeing 787, según ALTA. Las tasas, bajo discusión.
Peter Cerda, vicepresidente para Las Américas de IATA, cuestionó los cargos de navegación aérea que pagan las aerolíneas en Argentina.
En pocas palabras
- Aerolíneas: denuncian que el cargo de navegación en Argentina es 12 veces mayor que en Chile para un Boeing 787.
- ALTA: cuestiona la transparencia y competitividad de las tasas aeroportuarias argentinas, comparando costos con Chile.
- Diálogo: se creó una Mesa de Trabajo Conjunta para analizar y proponer mejoras en los cargos de navegación aérea.
El dato fue expuesto por Peter Cerdá, director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo, durante la apertura del ALTA Airline Leaders Forum 2026, en Ciudad de México; dónde además reconoció avances en las conversaciones con las autoridades argentinas, aunque mantuvo sus cuestionamientos sobre transparencia y competitividad.
La discusión alcanza a un componente del costo de las compañías y abre un interrogante para la política aerocomercial: cómo compatibilizar la expansión de la oferta con los cargos que deben afrontar quienes operan los vuelos.
Argentina y Chile: qué compara la diferencia de 12 veces
Según las cifras presentadas por Cerdá, el cargo para un Boeing 787 por cada 1.000 kilómetros es de US$ 2.761 en Argentina y US$ 228 en Chile. La relación entre ambos valores es de aproximadamente 12,1 a uno.
La precisión es central: la comparación corresponde a un avión, una distancia y un concepto determinados. No significa que todos los costos de una aerolínea sean 12 veces mayores en Argentina, ni que un pasaje deba costar esa proporción frente a Chile.
Tampoco permite trasladar automáticamente esa relación a los vuelos de cabotaje o a otras aeronaves. Las cifras deben leerse como una comparación atribuida a ALTA.
Qué es el cargo de navegación aérea y quién lo paga
Los cargos de navegación aérea son los pagos que realizan las compañías por los servicios que permiten controlar, orientar y asistir el recorrido de sus aviones.
Comprenden prestaciones como la gestión del tránsito aéreo, las comunicaciones y los sistemas de navegación y vigilancia. En Argentina, EANA presta esos servicios y la ANAC establece las tasas correspondientes. (Vuelos de cabotaje: el Gobierno autoriza a JetSMART Chile)
La Resolución ANAC 265/2026 actualizó los valores de la Tasa de Protección al Vuelo en Ruta y la Tasa de Apoyo al Aterrizaje. Son conceptos vinculados a la navegación y no deben confundirse con la tasa de uso del aeropuerto que suele aparecer discriminada en el pasaje.
Se trata de un costo de operación. Su incidencia sobre el precio final depende de factores como la competencia, la demanda, la ocupación y la estrategia comercial de cada empresa. No existe un traslado automático ni idéntico al bolsillo de cada pasajero.
El aumento de las tasas y la justificación de la ANAC
El conflicto tiene como antecedente la Resolución 265/2026, publicada el 30 de abril. En mayo, ALTA sostuvo que la actualización de las tasas de navegación cobradas por EANA implicaba aumentos del 15% para vuelos internacionales y del 359% para los domésticos.
La asociación también cuestionó la falta de consulta previa a las compañías; así como consideró que "los incrementos entraban en tensión con la agenda oficial de competitividad y apertura del mercado".
La fundamentación de la ANAC ofrece la posición estatal: el organismo señaló que el aumento de los costos de prestación requería adecuar las tasas y que EANA debía contar con recursos suficientes para cumplir sus funciones. La resolución invocó principios de relación con los costos, transparencia y consulta con los usuarios.
El desacuerdo, por lo tanto, abarca tanto los valores como el procedimiento para definirlos. La necesidad de financiar los servicios convive con el pedido de las aerolíneas de conocer los costos y las inversiones que respaldan esos cobros. (Tasas aéreas: el Gobierno abre con las aerolíneas una revisión tras subas de hasta 359%)
La mesa del Gobierno abre el diálogo, pero no dispone una baja
La Secretaría de Transporte creó, mediante la Resolución 72/2026, una Mesa de Trabajo Conjunta sobre cargos aeroportuarios y de navegación aérea. Participan ANAC, EANA, IATA, JURCA y las compañías que operan en el país, bajo coordinación de la Subsecretaría de Transporte Aéreo.
Su objetivo es elaborar recomendaciones para fortalecer la transparencia, la previsibilidad y la participación de los usuarios en la definición de los cargos.
La norma fija la presentación del documento para el 1° de diciembre de 2026, aunque contempla una prórroga automática de 30 días hábiles. Las propuestas serán sometidas a consideración de las autoridades para su eventual adopción.
La creación de la mesa no reduce las tasas ni garantiza que vayan a bajar. Abre un proceso de consulta cuyo resultado dependerá de las recomendaciones y de las decisiones posteriores. ( Vuelos más caros en Argentina: la tasa de cabotaje sube a US$ 9)
Conectividad: qué está en juego para los destinos y las agencias
Desde el negocio turístico, estos cargos importan porque forman parte de la cuenta económica con la que una aerolínea evalúa una operación. Una mayor carga de costos puede reducir el margen de una ruta o dificultar su expansión, aunque esa decisión también depende del combustible, la demanda y la competencia.
Para los destinos, la discusión involucra las condiciones para atraer y sostener capacidad aérea. Para las agencias, interesa por su posible incidencia sobre la oferta disponible y los precios de comercialización.
Sin embargo, la comparación presentada por ALTA no demuestra por sí sola que estos cargos hayan provocado cancelaciones de rutas, recortes de frecuencias o aumentos concretos de pasajes.
La cuestión pendiente es qué información sobre costos, inversiones y niveles de servicio se pondrá sobre la mesa y qué cambios concretos adoptarán las autoridades. La apertura al diálogo tiene ahora una instancia de evaluación: sus resultados.
Temas relacionados

