A unos 30 minutos del centro de Mendoza, Casa Vigil es el espacio definitivo de la celebración enogastronómica en la provincia.
El salón principal de Casa Vigil, construido entre los olivos, un sitio emblemático para disfrutar de la buena comida y el vino.
El emprendimiento del enólogo Alejandro Vigil –mentado hace unos 10 años para compartir sus etiquetas con los visitantes– se ha convertido en un sitio ineludible para turistas, curiosos y bonvivants.
Y la preciada estrella Michelin que hoy luce su restaurante no hace más que reflejar la visión y el trabajo que el célebre enólogo y su familia han llevado adelante desde hace más de una década.
Casa Vigil: del recorrido por la bodega a la mesa
En entrevista con Ladevi, Lilia Sance, manager de Reservas de Casa Vigil, destacó en primer lugar que la hospitalidad definió la génesis y el desarrollo del establecimiento: “La premisa siempre es recibir a los turistas y a los propios mendocinos como se recibe a un amigo en tu casa”.
Todas las propuestas gastronómicas incluyen la visita guiada por el predio, con la particularidad de que el recorrido está inspirado en “La divina comedia” de Dante Alighieri, con una interpretación propia del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso.
El itinerario comienza en la huerta y continúa por espacios como la Cava del Enólogo, donde las barricas, los aromas del vino y las obras de arte componen un infierno que Sance describe como “bastante encantador”.
El purgatorio invita a caminar, degustar y conocer una histórica viña de cabernet franc, mientras que el paraíso encuentra su expresión máxima en las delicias del restaurante.
Almuerzos, cenas y más: las propuestas de Casa Vigil
En ocasión de los almuerzos, los comensales deben elegir su menú de pasos –con entradas, principales y postres–, acompañados por una degustación de vinos que permite explorar combinaciones sin seguir un maridaje rígido.
Según Sance, esa libertad reproduce la dinámica de una comida entre amigos en Mendoza, donde se abren distintas botellas y cada persona encuentra su preferencia: “Alejandro nos dice que el mejor vino es el que más te guste a vos”.
Por la noche, la experiencia cambia hacia una atmósfera tenue, con velas y menús de cinco o diez pasos, acompañados por cinco o diez vinos, respectivamente, en una secuencia guiada.
Casa Vigil también dispone de otras propuestas más casuales, como las degustaciones de vino por la mañana, y la denominada “Atardeceres”, de 18.30 a 22, que combina el recorrido con tapas y vinos.
Cocina mendocina y sostenibilidad
La gastronomía de Casa Vigil cuenta con su propia filosofía, en base a productos locales y recetas mendocinas interpretadas por el chef Iván Azar.
Los proveedores son principalmente de Mendoza y, cuando se incorporan insumos de otras regiones, se consideran sus cadenas de producción y la compatibilidad con la política alimentaria y sostenible del establecimiento.
Ese enfoque está ligado a María Sance, esposa de Alejandro Vigil y doctora en Biología, cuya participación incorporó desde el origen los conceptos de cocina de producto, huerta y desarrollo de la comunidad.
“La sostenibilidad venía primero que la empresa”, comentó Lilia Sance al explicar que estos criterios precedieron la creación y atraviesan todas las actividades.
La arquitectura también acompaña esa visión: el proyecto preservó los árboles existentes, especialmente los olivos, y organizó los salones alrededor de la naturaleza.
Estrella Michelin, orgullo de Mendoza
Como aval de una calidad superior, vale recordar que la guía Michelin otorgó una estrella a Casa Vigil en los últimos dos años.
Al respecto, la entrevistada consideró que, si bien es un orgullo en lo particular, el impacto de la llegada de Michelin a Mendoza abarcó toda la provincia, fortaleciendo su posicionamiento como destino gastronómico internacional.
“La estrella Michelin es un plus muy grande. Pero creo que más que a Casa Vigil, los reconocimientos han ayudado a Mendoza como bloque”, afirmó.
Sance recordó que esta distinción se suma a otros galardones previos a Alejandro Vigil y sus vinos: “Realizamos un trabajo permanente para sostener la excelencia en la hospitalidad”.
Trabajo junto a agencias de viajes y propuestas para grupos
Casa Vigil trabaja con más de 300 agencias de viajes, entre ellas operadores de Buenos Aires, empresas mendocinas y numerosas firmas brasileñas, con atención de una central de reservas y el sitio web de Universo Vigil.
El segmento corporativo tiene especial movimiento de septiembre a noviembre, cuando Mendoza recibe grupos que participan en congresos y solicitan cenas con actividades complementarias.
Para atenderlos, el establecimiento dispone de tres salones y capacidad de hasta 250 personas en formato cóctel o 200 en cena, con alternativas de espectáculos de piano, guitarra, jazz, tango y música popular argentina.
La organización se adapta a cada grupo: una ejecutiva especializada en MICE centraliza las consultas y también coordina opciones dentro del Universo Vigil, incluidos otros espacios gastronómicos en Mendoza –Casa Vigil Palmares y Restaurante República– y experiencias más descontracturadas como Chachingo Arístides, centrado en el mundo de la cerveza artesanal.
Los interesados en conocer más sobre la propuesta turística y de grupos de Casa Vigil pueden contactarse a [email protected] y al número +54 9 2617 10-9836.
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