El turismo se redefine. La IA ya no solo asiste: también ejecuta. Ese fue el eje de la mirada que compartió el especialista en tecnología Santiago Siri previo a su disertación en el Congreso de Agentes de Viajes de Faevyt. (Las agencias que crecen ya lo saben: no es el precio, es la tecnología)
El futuro llegó hace rato: impulsado por la tecnología, se redefine el negocio
Se transita un cambio profundo, con la tecnología como “caballito” de batalla. Cómo la capitalizan las agencias y la automatización como horizonte.
Santiago Siri, especialista en tecnología, presentará en el 51º Congreso de Faevyt ejemplos prácticos de implementación de IA en una agencia de viajes.
Lejos de hablar de mejoras graduales, planteó un verdadero cambio de paradigma. Para las empresas del sector esto implica revisar cómo trabajan, qué ofrecen y cuál es su diferencial.
“No te va a reemplazar una IA, te va a sustituir la persona que usa IA”, sintetiza Siri.
El cambio de lógica
Uno de los puntos más interesantes es el paso de la asistencia a la ejecución.
Según Siri, “el tipo de productos que debería traer un agente de IA no es una herramienta para sacar los pasajes, sino que es el pasaje directamente emitido”.
En esa línea, imagina asistentes que puedan organizar un viaje completo: investigar destinos, armar itinerarios, gestionar reservas y entregar todo listo. (Inteligencia artificial en agencias de viajes: cómo implementarla y por qué muchas no lo logran)
Aunque reconoce que todavía no hay un producto que haga todo eso de forma integral, cree que estamos muy cerca de verlo.
Más velocidad, más escala, más personalización
Otro cambio clave que Siri observa es la capacidad de escalar procesos. Lo que hoy hace una persona en minutos u horas, la IA podría hacerlo en simultáneo a gran escala. (La inteligencia artificial cambia el rol de las agencias)
“Esto no solo ahorra tiempo, también permite un nivel de personalización mucho más fino”, dijo, para agregar que la IA puede construir un perfil muy preciso de cada cliente y adaptar la experiencia a ese conocimiento.
Una oportunidad para todos
Las agencias más pequeñas podrían ser las más beneficiadas. Suelen tener mayor capacidad de adaptación y menos burocracia para incorporar cambios, explica el especialista. (La nueva batalla del turismo es por quién controla la IA)
De todos modos, las oportunidades están abiertas para todos.
Eso sí, hay que pensar la IA como un empleado más, útil pero no infalible. La supervisión humana sigue siendo clave, sobre todo en tareas sensibles.
El nuevo rol del agente
Lejos de desaparecer, el agente de viajes va a evolucionar. La IA puede encargarse de tareas como filtrar clientes, responder consultas o procesar grandes volúmenes de información. Eso libera tiempo para que el profesional se enfoque en algo más estratégico.
El rol cambia: menos ejecución, más supervisión y toma de decisiones. “El humano va a tener un trabajo más interesante, que es supervisar a estos agentes”, destaca.
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