Uruguay mira la temporada de verano con una señal favorable y una preocupación. La relación de competitividad frente a Argentina mejoró respecto del año pasado, según el gobierno uruguayo, pero la menor disponibilidad de dinero de los argentinos es una variable que condicionaría los viajes y el consumo. (Uruguay potencia el turismo argentino e incentiva nuevas rutas aéreas)
Uruguay mejora su competitividad: el bolsillo argentino, la incógnita para el verano
El ministro Pablo Menoni explicó cómo Uruguay busca ganar competitividad para las vacaciones y advirtió por el menor poder de compra de los argentinos.
Pablo Menoni, ministro de Turismo de Uruguay.
En pocas palabras
- Uruguay mejora competitividad: el ministro Pablo Menoni destacó la mejora de la competitividad uruguaya frente a Argentina.
- Inquietud por poder adquisitivo: advirtió sobre la menor disponibilidad de dinero de los argentinos para viajar y consumir.
- Incentivos y conectividad: se mantiene el IVA cero para turistas y se busca ampliar la conectividad aérea con Argentina.
Así lo explicó Pablo Menoni, ministro de Turismo de Uruguay, en una entrevista con Ladevi durante FIT, donde evitó realizar todavía una proyección sobre el período estival, y definió la posición oficial con dos palabras: “optimistas y cautelosos”.
El argumento para dichas sensaciones está en los indicadores macroeconómicos.
Según explicó Menoni, el tipo de cambio real efectivo que elabora el Banco Central del Uruguay —y que permite observar la evolución relativa de precios—, muestra entre marzo y julio una mejor posición frente a Argentina que durante los mismos meses del año anterior, además de una leve mejora respecto de Brasil.
Pero inmediatamente apareció la contracara.
“La disponibilidad de dinero de los argentinos, debido a múltiples factores, entre ellos el aumento de las tarifas y de las facturas, hace que el argentino tenga menos disponibilidad de dinero para viajar ”, reconoció el ministro.
Uruguay mejora su posición, pero el interrogante está en el consumo
La definición introduce un cambio interesante en la discusión sobre la próxima temporada.
Durante los últimos años, buena parte del debate turístico entre Argentina y Uruguay estuvo atravesado por la diferencia de precios y el tipo de cambio. Ahora, según los indicadores citados por Menoni, esa relación presenta una mejora interanual para Uruguay.
Eso no significa, sin embargo, que el mercado argentino vaya a responder automáticamente. El propio ministro introduce una segunda variable: la capacidad de gasto.
Uruguay puede resultar relativamente más competitivo que un año atrás y, al mismo tiempo, encontrarse con un turista argentino con menor margen económico para viajar, extender su estadía o consumir en destino. (Agilizan el transporte terrestre: Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay eliminan requisitos)
De allí la cautela del Gobierno: Argentina continúa siendo el principal mercado emisor para Uruguay, una dependencia estructural que convierte cualquier modificación del consumo argentino en una variable especialmente sensible para su temporada.
“Eso fue, es y va a ser por mucho tiempo”, sostuvo Menoni sobre el liderazgo del mercado argentino.
IVA cero: Uruguay sostiene los incentivos para la temporada
Uruguay tampoco piensa dejar la competitividad exclusivamente en manos del tipo de cambio.
Menoni confirmó que durante esta temporada se mantendrá la exoneración total del IVA para turistas no residentes, uno de los instrumentos utilizados por el país para mejorar su posición frente a destinos competidores.
La continuidad posterior del beneficio todavía está bajo análisis.
Según explicó el ministro, el Gobierno conformó un equipo de trabajo con representantes del sector privado y del Ministerio de Economía y Finanzas para evaluar qué ocurrirá con la exención durante la temporada siguiente.
La discusión muestra que la competitividad turística volvió a instalarse como una cuestión de política económica y no únicamente promocional.
Córdoba y Rosario, los mercados argentinos que Uruguay quiere ganar
La estrategia también busca ampliar el mapa argentino. Menoni identificó oportunidades de crecimiento particularmente en Rosario y Córdoba, dos mercados hacia los cuales Uruguay comenzó a direccionar mayores esfuerzos de promoción.
Pero la expansión tiene un condicionante: la conectividad. “Esperemos tener un vuelo con Córdoba”, anticipó el ministro.
Uruguay acaba de incorporar nuevas herramientas de incentivo a la conectividad aérea que, según explicó Menoni, contemplan estímulos económicos vinculados tanto al incremento de pasajeros extranjeros transportados como a la creación de nuevas rutas. (Argentina y Uruguay liberalizan los vuelos: qué cambia con el nuevo acuerdo aéreo)
La apuesta es relevante porque permitiría atacar una de las limitaciones históricas del destino fuera de Buenos Aires: mientras el mercado porteño cuenta con conexiones aéreas, fluviales y terrestres, captar pasajeros desde el interior argentino requiere una ecuación de acceso diferente.
El Niño también entra en la ecuación del verano
A la economía se suma una variable imposible de controlar: el clima.
El funcionario señaló que Uruguay también sigue la posible incidencia del fenómeno de El Niño y que el Gobierno comenzó a pedirle al sector privado mayor flexibilidad en las políticas de cancelación.
La preocupación es comercial. Ante la imposibilidad de conocer con precisión las condiciones meteorológicas varios días antes del viaje, una política rígida de cancelaciones puede convertirse en una barrera para concretar reservas.
Por eso el Ministerio pretende que los prestadores reduzcan ese riesgo para el turista.
El planteo cobra mayor relevancia por la estructura empresarial del turismo uruguayo. Según Menoni, el 97% del sector está compuesto por pequeñas y medianas empresas.
El Gobierno trabaja además sobre distintos niveles de asistencia ante eventuales emergencias que afecten destinos turísticos, aunque el ministro reconoció que todavía falta una definición presupuestaria para determinar el alcance específico de esas herramientas.
Uruguay y una temporada atravesada por dos Argentinas
La temporada deja así una paradoja.
Por un lado, Uruguay observa una mejora en su posición relativa frente a Argentina, mantiene incentivos fiscales, busca ampliar la conectividad aérea y dirige promoción hacia mercados del interior.
Por otro, su principal mercado enfrenta restricciones de consumo que el propio Gobierno uruguayo ya incorporó a sus cálculos.
La pregunta del verano, entonces, no será únicamente cuánto cuesta Uruguay para un argentino. También será cuánto dinero tendrá ese argentino disponible para viajar.
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