La aerolínea regional santafesina Sol decidió "cesar con sus actividades" a partir del 15 de enero pasado. Aunque muchos medios hablaron de quiebra y demás, lo cierto es que al cierre de esta edición no se formalizó el pedido o la convocatoria a acreedores. Aunque podría tratarse de una cuestión meramente formal, no lo es. De todos modos, en un comunicado que distribuyó el viernes pasado, Sol anticipó y prometió que "cumplirá con todas las obligaciones legales con su personal y ya ha solicitado la reubicación de los pasajeros que habían adquirido servicios con la empresa, aspectos que ya se encuentran previstos y resueltos". Lo que no está definido, en concreto, es qué pasará con la empresa y con sus 300 empleados. Al cierre de esta edición culminaba un primer encuentro entre el subdirector de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo, Marino Calcopietro, con directivos de Sol y representantes sindicales. En ese contexto se confirmó que la empresa no pidió la quiebra formal y que ofreció pagarle a los trabajadores indemnizaciones al 50%. Con el aval del Ministerio de Trabajo, los sindicalistas rechazaron la propuesta ante lo que consideraron un lock-out patronal y acordaron una nueva reunión para el lunes 18, para continuar negociando.
Sol Líneas Aéreas suspendió sus operaciones
AR rescindió el acuerdo comercial por el cual le compraba horas-block a Sol, convirtiéndola en feeder. Caído el convenio, los socios españoles de Air Nostrum se retiraron de la santafesina acelerando la debacle. Es casi un hecho que la empresa regional no continuará trabajando aunque la anunciada quiebra no se formalizó aún. Las últimas reuniones intentaban llevar una solución a los 300 trabajadores.
Sol cierra luego de incorporar socios
Hace pocas semanas atrás, Sol era noticia por la incorporación de nuevos socios, en concreto la aerolínea regional española Air Nostrum y el arribo de nuevo aviones, los Bombardier CRJ-200, con los que modernizaría su flota. Por eso cabe preguntarse qué sucedió para que, repentinamente, todo terminara así. Y la clave la revela la propia Sol: "La decisión se ha generado como fruto de la rescisión del acuerdo de cooperación que fuera firmado con Aerolíneas Argentinas, lo que ha dejado a la empresa en una situación de inviabilidad económica que hace imposible su operatoria".
En agosto pasado, Sol y Aerolíneas habían firmado un acuerdo por medio del cual la primera comenzaría a operar como feeder de la segunda. Ese negocio le había cambiado la cara al panorama de Sol. De hecho, todo lo que vino después, los socios españoles y los nuevos aviones, derivaron directamente de ese acuerdo. Sin la sociedad con AR, todo se fue para atrás. "Esta decisión también ha llevado a que los socios españoles, que participaron de las reuniones donde se analizaron estas cuestiones, reconsideren ahora su participación en una empresa aérea nacional", dice Sol en el comunicado.
Desde Aerolíneas Argentinas y sobre el tema del acuerdo no hubo comunicado oficial. Sí, en cambio, en su página de Facebook como funcionaria, Isela Costantini "colgó" un artículo de Infobae sobre el tema. Aunque resulta extraño y es poco fiable el mecanismo, se puede inferir, por simple deducción, que el artículo expresa, en alguna medida, la opinión o la postura de AR acerca de la cuestión. Y en el texto se puede entender que la decisión de suspender el acuerdo tomada por la nueva conducción de AR se basa en que le representaba un costo de $ 1 millón por día.
En el mercado es habitual que las aerolíneas más grandes compren capacidad y horas de vuelo (u horas-block) en empresas que pueden ofrecer aviones con menor capacidad y una red de vuelos complementaria. Es el modelo, por ejemplo, de Midwest en Estados Unidos o de la propia Air Nostrum, que vuela asociada a Iberia. La polémica deviene de los números: Infobae habla de que AR se comprometía a pagar US$ 2.600 la hora-block de los Saab. Nada dice de los CRJ y habla de una "garantía de ganancia del 12% en dólares a cambio de 210 horas-block". Otras fuentes fiables hablan de que eran US$ 3.144 por los Saab y US$ 3.885 por las horas-block de los CRJ.
Polémica.
"El convenio con Sol era inconveniente para Aerolíneas", aseguró el actual ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. En la otra punta, el expresidente de AR, Mariano Recalde, afirmó que "era una excelente negocio para Aerolíneas, para Sol y para el país". "Aerolíneas necesitaba una empresa pequeña para complementarse y le sirviera de distribuidora para destinos donde sus aviones son demasiado grandes para poder volar", agregó Recalde.
Una de las objeciones que recorrieron el mercado por estos días tuvo que ver con la fecha del acuerdo. Claramente 2015 era un año eleccionario y en tal sentido, muchos creyeron poco consistente que AR firmara un acuerdo así a poco de cambiar la administración de la empresa. Más allá de que ganara quien ganara, la continuidad de Recalde estaba claramente en entredicho. La clave es que el acuerdo actuó como un salvavidas para Sol y un modo de evitar un escándalo aeronáutico (que se hubiera producido con su cierre, como sucede ahora) en un año electoral. El propio Recalde lo admite entre líneas cuando en sus declaraciones del viernes pasado afirmó: "Se ven claramente dos visiones de Argentina. Frente a un mismo problema, un problema que atraviesa una empresa importante, le dimos apoyo y vida". Es decir: el acuerdo salvó a Sol.
Futuro.
Con razón o sin ella, la suspensión del acuerdo cambió negativa e irrevocablemente el futuro de Sol. Respecto de los 300 trabajadores y antes de la reunión en el Ministerio de Trabajo, Dietrich afirmó: "Vamos a generar condiciones para que en el sistema aeronáutico haya trabajo para miles de personas, y vamos a incentivar a LAN y Aerolíneas Argentinas a que hagan una búsqueda de pilotos dándole prioridad a estas personas".
Pero más allá de los trabajadores, el impacto no se limita a ellos. "Es una gran pérdida para la región. Es una situación lamentable", dijo a la prensa santafesina el gobernador Miguel Lifschitz. "Me reuní con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y la titular de Aerolíneas, Isela Costantini, y ambos defendieron la rescisión, dijeron que el contrato es deficitario", agregó el funcionario provincial. "No podemos tener una mirada sólo desde Buenos Aires. Hay que pensar en la sociedad de desarrollo del interior, esto es un gran problema para la región, perdemos una línea de bandera local", concluyó Lifschitz.
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