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Reforma laboral: el aporte al Incatur queda blindado y Faevyt redobla su estrategia 2026

La media sanción de la reforma laboral redefine el marco de las contribuciones patronales: el 0,5% destinado al Incatur queda jurídicamente protegido.

La reforma laboral aprobada en la Cámara de Diputados y que ahora vuelve a tratarse en el Senado redefine el esquema de contribuciones patronales, al tiempo que reactiva el debate sobre los aportes económicos surgidos de los convenios colectivos de trabajo.

En el caso de las agencias de viajes, el foco está puesto en el 0,5% destinado al Instituto Nacional de Capacitación Turística (Incatur), administrado por Faevyt. Aunque el texto aún no es ley, en el sector predomina la lectura de que el esquema no sufrirá modificaciones sustanciales en el Senado, lo que consolidaría el actual marco jurídico.

Contribuciones patronales: qué cambia y qué no

La reforma introduce precisiones sobre los aportes convencionales, diferenciando con mayor claridad entre contribuciones voluntarias de los trabajadores y aquellas cargas patronales incorporadas en convenios colectivos homologados.

En este escenario, el aporte del 0,5% previsto en el Artículo 33 del Convenio Colectivo 547/08 no es optativo ni se considera una "cuota solidaria" sujeta a la voluntad individual del empleado: es una obligación netamente patronal. (Reforma laboral: el turismo frente a un nuevo mapa de costos, flexibilidad e incertidumbre)

La nueva redacción legislativa refuerza esa condición al no derogar la facultad de las partes para pactar contribuciones de sostenimiento sectorial. En términos prácticos, las agencias alcanzadas por el convenio seguirán sujetas a este pago, ya que la reforma valida la vigencia de los acuerdos homologados bajo el paraguas de la Ley 14.250 (de Convenciones Colectivas), la cual otorga carácter obligatorio a estos fondos para la totalidad de los empleadores de la actividad.

Blindaje jurídico: menos margen para amparos

Uno de los temores en el mercado era que la reforma abriera la puerta a una ola de amparos para suspender contribuciones sectoriales. Sin embargo, abogados especialistas coinciden en que el financiamiento del Incatur queda jurídicamente blindado. Al no haberse modificado el artículo de la ley que permite a las cámaras y sindicatos pactar fondos para capacitación y fines sociales, el aporte del 0,5% se mantiene como un "costo operativo del convenio" y no como un descuento sindical personal.

Si bien la judicialización nunca puede descartarse por completo –y el proyecto aún debe pasar por el Senado–, el encuadre como contribución convencional homologada limita la posibilidad de que un empleador deje de aportar y continúe utilizando los beneficios del instituto. La discusión, en consecuencia, se desplaza del plano legal al plano político y sectorial.

Incatur 2026: aporte reducido y nueva estrategia competitiva

En paralelo al debate legislativo, Faevyt avanzó en una decisión que cambió el clima interno del sector: redujo en un 50% el aporte a cargo de las agencias de viajes, fijándolo en el 0,5% de la masa salarial calculado sobre el básico de convenio. La medida fue presentada como un gesto hacia las empresas en un contexto de presión sobre los costos laborales. (Faevyt consolida alianzas regionales y acelera la proyección internacional de FIT)

Según la conducción, la baja no impactó negativamente en la recaudación: enero marcó el mayor número histórico de agencias aportantes, un dato que la entidad vincula al rediseño del instituto.

Lejos de limitarse a sostener el financiamiento, Faevyt busca reposicionar al Incatur como herramienta estratégica para 2026. La nueva etapa incluye programas más aplicados al negocio real de las agencias: formación en comercialización digital, inteligencia artificial, reconversión de producto y ciclos como Tour Lab, con mayor presencia territorial.

El objetivo es claro: que el aporte deje de percibirse como carga administrativa y pase a interpretarse como inversión en competitividad en un mercado con márgenes cada vez más ajustados.

Reforma laboral y aporte sectorial: una señal política

Si el Senado no introduce cambios –escenario que hoy aparece como el más probable– el mensaje será claro: la reforma laboral no implica la eliminación automática de contribuciones sectoriales previstas en convenios colectivos.

Para el turismo, eso significa estabilidad en el financiamiento del Incatur y continuidad en los programas de capacitación, amparados en un marco normativo que separa la libertad de afiliación sindical del trabajador de las responsabilidades convencionales de la empresa.

La verdadera prueba, sin embargo, no será jurídica sino estratégica: que el instituto consolide resultados medibles, aumente participación y traduzca formación en competitividad real para las agencias.

En un mercado donde los costos laborales están en el centro del debate, el blindaje normativo resuelve la incertidumbre legal. Pero la legitimidad definitiva del aporte dependerá de su impacto concreto en el negocio. (Scioli respaldó la reforma laboral y la vinculó al turismo: "El mayor derecho es tener trabajo")

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