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Fin de semana largo: viajaron 24% más turistas, pero el gasto diario real cayó 13,2%

El fin de semana largo por el feriado de San Martín movilizó 1,07 millones de turistas. Daniel Scioli los datos, pero bajaron las estadías y el consumo.

En pocas palabras

  • Viajaron 24,2% más turistas: el feriado de San Martín movilizó 1,07 millones de personas, pero la estadía promedio y el consumo cayeron.
  • Caída en gasto real: a pesar del mayor flujo de viajeros, el gasto diario por turista retrocedió 13,2% en términos reales respecto a 2023.
  • Desafío para el sector: el volumen de turistas ya no alcanza; el foco está en aumentar la permanencia y la derrama económica en destino.
Resumen generado por Thinkindot AI

Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el resultado fue un movimiento de 1,07 millones de personas y $ 245.907 millones, aunque con una caída real de la derrama económica.

En números, se desplazaron 1.074.171 turistas, frente a los 865.177 contabilizados durante el último fin de semana largo comparable por esta fecha, en 2023. En números absolutos, fueron casi 209 mil viajeros adicionales.

El incremento del flujo, sin embargo, no alcanzó para compensar dos variables que resultan centrales para hoteles, restaurantes, agencias, excursiones y comercios de los destinos: la estadía promedio cayó 13% y el gasto diario por turista retrocedió 13,2% en términos reales.

De esta manera, los $ 245.907 millones de impacto económico directo representan una cifra nominalmente elevada, pero medidos a precios constantes significaron una contracción real de 6,3% respecto de 2023.

Viajaron 24,2% más turistas que en 2023, pero el movimiento económico total cayó 6,3% en términos reales.

Viajaron 24,2% más turistas que en 2023, pero el movimiento económico total cayó 6,3% en términos reales.

Turismo interno: 24,2% más viajeros no alcanzaron para recuperar el gasto

La comparación deja en evidencia uno de los fenómenos que atraviesa actualmente el doméstico: recuperar viajeros no necesariamente implica recuperar consumo.

En 2023, la estadía promedio durante este mismo fin de semana largo había sido de 2,3 días. Este año descendió a dos días, lo que representa una baja del 13%.

En paralelo, el turista destinó en promedio $ 114.464 por día. Ajustado por inflación, ese desembolso resultó 13,2% inferior al observado tres años atrás.

La combinación de ambas variables permite dimensionar mejor el cambio en el comportamiento del consumidor.

Tomando el gasto diario informado por CAME y multiplicándolo por la estadía promedio, cada turista desembolsó alrededor de $ 229 mil durante toda la escapada de 2026. (La crisis del consumo cambia el negocio hotelero: más ocupación ya no garantiza rentabilidad)

Al llevar los valores de 2023 a precios comparables y considerar que entonces la permanencia era de 2,3 días, el gasto equivalente por viaje rondaría los $ 303 mil actuales.

Esto supone que, en términos reales, el gasto total por turista habría retrocedido alrededor de 24,5% frente a aquel fin de semana largo, según un cálculo de Ladevi realizado a partir de los datos de CAME. La mayor cantidad de personas viajando permitió amortiguar esa retracción y explica que la caída de la derrama total haya sido sensiblemente menor, del 6,3%.

Viajes más cortos, reservas tardías y consumo selectivo

Más allá de la comparación puntual, CAME detectó tres características que se repitieron en numerosos destinos: escapadas breves, decisiones tomadas cerca de la fecha y mayor selectividad en el gasto.

Las reservas anticipadas comenzaron en niveles moderados y fueron mejorando sobre el cierre de la semana, mientras que el turismo de cercanía y los excursionistas ganaron protagonismo.

El fenómeno tiene consecuencias directas sobre la cadena de valor. Una estadía más corta reduce no sólo noches hoteleras: también limita las oportunidades de consumo en gastronomía, excursiones, entretenimiento, transporte interno, comercio y otros servicios turísticos.

Para los destinos, por lo tanto, el desafío ya no pasa exclusivamente por generar llegada de visitantes, sino por transformar ese flujo en mayor permanencia y derrama económica.

El gasto diario promedió $ 114.464 por turista y retrocedió 13,2% real frente al último fin de semana comparable.

El gasto diario promedió $ 114.464 por turista y retrocedió 13,2% real frente al último fin de semana comparable.

Vacaciones de invierno: el consumo ya había enviado una señal

El comportamiento del fin de semana de San Martín no aparece completamente aislado de lo observado durante las vacaciones de invierno 2026. (Vacaciones de invierno: la ocupación ya no alcanza y el consumo define la temporada)

Durante el receso viajaron 4,6 millones de turistas, 5,9% más que un año antes. El movimiento generó $ 2,12 mil millones y la estadía media alcanzó cuatro días. Sin embargo, el gasto diario de $ 115.115 resultó 5,6% menor en términos reales que en 2025.

Además, pese a la recuperación interanual, la cantidad de viajeros de las vacaciones de invierno todavía había quedado 16,9% por debajo del récord de 2023.

Las comparaciones deben tomarse con cautela porque utilizan períodos y bases diferentes: el feriado de San Martín se contrasta con 2023 y las vacaciones con 2025. Pero ambos relevamientos muestran una constante: el movimiento turístico puede crecer mientras el consumo real por persona permanece presionado.

Bariloche rozó el 100% y la nieve volvió a traccionar demanda

La contracción del gasto tampoco significó ausencia de demanda. Los mejores desempeños volvieron a aparecer allí donde los atractivos naturales estuvieron acompañados por eventos, nieve, gastronomía, termalismo o una agenda cultural y deportiva capaz de justificar el viaje.

La Patagonia tuvo algunos de los registros más altos. Bariloche se acercó al 100% de ocupación en el casco urbano, impulsada por las nevadas y la Fiesta Nacional de la Nieve, mientras que en la zona de los kilómetros la ocupación rondó el 80%.

La conectividad también acompañó el desempeño del destino rionegrino: para agosto fueron programados 740 vuelos hacia Bariloche, equivalentes a un promedio de 24 operaciones diarias desde 13 aeropuertos nacionales e internacionales. El mercado brasileño concentró aproximadamente el 10% de la programación aérea mensual.

En Tierra del Fuego, la ocupación hotelera y parahotelera provincial promedió 68%, aunque Ushuaia alcanzó el 81%. Allí el gasto diario fue considerablemente superior al promedio nacional: $ 360 mil por turista, con una estadía media de tres días. (Bariloche vive uno de sus mejores inviernos)

Jujuy, Santiago del Estero y Entre Ríos, entre los mejores registros

El Norte argentino también mostró desempeños elevados. Jujuy alcanzó 83% de ocupación hotelera, con una permanencia media de 2,47 noches y un gasto promedio diario de $ 148.860 por turista. El Toreo de la Vincha, las celebraciones de la Pachamama y diferentes acontecimientos culturales y musicales complementaron la oferta tradicional de la Quebrada, los Valles, la Puna y las Yungas.

En Santiago del Estero, alrededor de 60 mil turistas, excursionistas y visitantes circularon durante el fin de semana, con un gasto estimado de $ 100 mil diarios y un impacto económico aproximado de $ 6.000 millones. El conglomerado Santiago del Estero-La Banda llegó al 100% de ocupación hotelera, luego de haber partido de reservas previas cercanas al 90%.

Entre Ríos sostuvo su demanda a partir del turismo termal, de naturaleza y las escapadas desde mercados cercanos. Villa Elisa llegó al 86% de ocupación y Federación al 65%, acompañadas por Paraná, Colón, Gualeguaychú y Concordia.

Mendoza recibió casi 56 mil turistas

En la provincia cuyana, las reservas promediaron 60%, con mejores resultados en Potrerillos, Malargüe, Uspallata y la Zona Este.

La provincia recibió 55.751 turistas, con una oferta que combinó nieve, montaña, termalismo, gastronomía y enoturismo.

El desempeño vuelve a mostrar la importancia de la diversificación del producto para sostener demanda en un escenario donde los viajeros administran con mayor precisión duración, presupuesto y actividades.

Provincia de Buenos Aires: Tandil al 90% y la Costa por debajo del 50%

Uno de los contrastes más visibles volvió a producirse dentro de la provincia de Buenos Aires. (Soledad Martínez (Buenos Aires) cruzó a Scioli: "Estás siendo partícipe de la destrucción del turismo interno")

Mientras Tandil alcanzó una ocupación hotelera del 90% y recibió más de 10 mil turistas, Mar del Plata cerró por debajo del 50%. Pinamar rondó el 45%, también con predominio de las escapadas breves y las reservas efectuadas cerca de la fecha.

La diferencia vuelve a poner sobre la mesa el comportamiento dispar del turismo bonaerense. Los destinos serranos y algunas localidades del interior consiguieron mejores registros, mientras que la Costa Atlántica se mantuvo en niveles más moderados.

Villa Gesell encontró en ChocoGesell, la Fiesta Nacional del Chocolate Artesanal, un motor adicional para generar circulación y excursionismo, mostrando el peso que adquieren los eventos para incentivar viajes fuera de la temporada alta.

Ciudad de Buenos Aires: 100 mil visitantes y $ 30 mil millones

La Ciudad de Buenos Aires recibió más de 100 mil visitantes, que dejaron un impacto económico superior a los $ 30 mil millones.

La ocupación hotelera se ubicó alrededor del 66%, con mejores niveles de demanda en los establecimientos de tres estrellas.

La agenda funcionó como uno de los principales impulsores del movimiento: el Campeonato Mundial del Alfajor, propuestas gastronómicas, programación cultural, espectáculos, recitales y actividades por el Día del Niño aportaron motivos adicionales para visitar la ciudad.

Los siete fines de semana largos de 2026 ya movilizaron 11,4 millones de turistas y generaron $ 3,08 mil millones.

Los siete fines de semana largos de 2026 ya movilizaron 11,4 millones de turistas y generaron $ 3,08 mil millones.

Daniel Scioli destacó el “furor” brasileño y la conectividad aérea

El desempeño de Bariloche también fue destacado por el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, quien recorrió el destino durante la Fiesta Nacional de la Nieve y mantuvo encuentros con empresarios del sector. (Inflación: el turismo aceleró en julio, y hoteles y restaurantes volvieron a superar al IPC)

Lo habíamos anticipado. Argentina está de moda ”, sostuvo el funcionario, quien puso especialmente el foco en la llegada de turistas de Brasil y otros países vecinos. Según Scioli, existe un “furor de los brasileños por venir a la Argentina y la afluencia turística en Bariloche alcanzó niveles “absolutamente récord”.

El secretario vinculó ese movimiento con la mayor conectividad aérea y la política de cielos abiertos. En ese sentido, aseguró que más de 35 vuelos diarios aterrizan en Bariloche, y destacó que el destino logró ampliar su posicionamiento más allá de la temporada de esquí, con eventos deportivos y propuestas que contribuyen a reducir la estacionalidad.

Scioli también remarcó el peso del turismo estudiantil, otro de los grandes motores de la actividad local, y señaló que alrededor de 170 mil jóvenes llegarán a la ciudad para realizar sus viajes de egresados.

Siete fines de semana largos ya movilizaron 11,4 millones de turistas

Más allá de la fotografía del feriado de San Martín, el acumulado permite dimensionar el peso económico que siguen teniendo estas ventanas dentro del calendario turístico.

En los siete fines de semana largos transcurridos en 2026 viajaron 11.448.694 turistas, con una estadía promedio de 2,4 días y un gasto diario de $ 110.300.

En conjunto generaron un impacto económico de $ 3,08 mil millones. El último feriado aportó 1,07 millones de viajeros y casi $ 246 mil millones a ese balance.

Los números confirman que los fines de semana largos continúan siendo una herramienta relevante para movilizar turismo interno, distribuir demanda y generar actividad fuera de las temporadas tradicionales.

Pero el balance de San Martín deja también una advertencia para empresas y destinos: el volumen de turistas, por sí solo, ya no alcanza como indicador del desempeño del negocio.

En un escenario caracterizado por escapadas más cortas, decisiones tardías y mayor cuidado del presupuesto, el desafío será aumentar no sólo la cantidad de personas que viajan, sino también las noches que permanecen y el consumo que efectivamente realizan en destino.