Inicio
Actualidad

Feriados, puentes y días no laborables: la evolución del calendario turístico en la era de Milei

Calendario de feriados 2026 amplía los fin de semana largo frente a 2025 y 2024. Consolida el uso de días no laborables, pero no se garantiza el impacto real.

El calendario de feriados se convirtió en una herramienta clave para el turismo interno, pero también en un indicador de las expectativas del sector sobre el descanso, el consumo y la actividad económica. La comparación entre 2026, 2025 y 2024 muestra un dato contundente: hay más fines de semana largo, aunque el impacto ya no está garantizado del todo.

Lejos de una discusión meramente cuantitativa, el análisis revela un cambio estructural de criterio que condiciona la planificación del turismo interno, y explica por qué el sector mira el calendario con más cautela que entusiasmo. (Milei, feriados y turismo interno: el repunte del fin de semana largo que anticipa el verano)

Más fines de semana largo, una tendencia que se consolida

En términos estrictamente numéricos, el calendario 2026 aparece como el más cargado del período reciente:

  • 2024: hubo 7 fines de semana largos, mayoritariamente apoyados en feriados puente de alcance general. Hubo tres que fueron XXL.
  • 2025: contó con 9 fines de semana largos, ya combinando feriados trasladables y días no laborables con fines turísticos. Cinco fueron XXL.
  • 2026: serán 11 los fines de semana largos, gracias a la incorporación de tres días no laborables estratégicos en marzo, julio y diciembre. Habrá tres que serán XXL.

Durante el gobierno de Javier Milei, la progresión es clara y sostenida. Sin embargo, el aumento en la cantidad no se traduce automáticamente en mayor impacto turístico, un punto que el propio sector comenzó a subrayar con mayor fuerza.

El quiebre del modelo: del feriado puente al día no laborable

El principal cambio entre 2026 y 2024 no está en la cantidad de fechas, sino en la herramienta elegida por el Estado.

En 2024, el uso de feriados puente generaba un escenario claro: descanso efectivo, previsibilidad laboral y picos de demanda turística relativamente homogéneos.

En cambio, 2025 y 2026 consolidan el uso de días no laborables con fines turísticos, una figura legalmente válida pero no obligatoria para el sector privado.

Los empresarios, por caso, indicaron que esta decisión introduce un factor clave: la incertidumbre.

“Cuando no es feriado nacional, el comportamiento del viajero cambia. Hay menos anticipación, menos reservas y más consultas de último momento”, explican desde el segmento de agencias de viajes.

Desde la óptica hotelera, el día no laborable funciona más como una señal que como una garantía. "El resultado es un impacto más fragmentado y menos previsible", opinaron.

Impacto turístico: más escapadas, pero menor intensidad

La comparación con 2024 permite identificar otro cambio relevante: la intensidad del movimiento turístico.

  • En 2024, los feriados puente generaban picos claros de ocupación, especialmente en destinos consolidados.
  • En 2025, estos fines de semana largos tendieron a favorecer escapadas más cortas, con estadías de dos noches y un gasto más selectivo.
  • Para 2026, la tendencia replicaría el modelo del año pasado.

“Se viaja más veces, pero menos días y con un ticket promedio más bajo ”, resumió un gastronómico de la Costa Atlántica. (Feriados 2026 confirmados: cuáles son los nuevos días no laborables y todos los fines de semana largos)

Al respecto, desde las gremiales comentaron que si bien el turismo interno sigue activo, está más condicionado por el contexto económico y laboral, "lo que reduce la capacidad del calendario como herramienta anticíclica".

Previsibilidad: el punto que mejora

Un aspecto positivo del calendario 2026 señalado por los empresarios es la anticipación en su publicación, superior a la de 2025 y, especialmente, a la de 2024.

"Esto mejora la planificación comercial, el armado de paquetes y la coordinación con el transporte", puntualizaron.

Sin embargo, advirtieron que el desafío ya no pasa por sumar más fines de semana largos, sino por definir herramientas que garanticen movimiento real, previsibilidad y consumo sostenido, algo que el calendario, por sí solo, ya no asegura.

Dejá tu comentario